viernes, noviembre 23, 2007

El centro político no gana elecciones

Estas dos últimas semanas, entre los varios libros que alterno, me he liquidado apasionadamente las memorias de Alfonso Guerra, Vicepresidente del Gobierno entre 1982 y 1991.

En sus memorias hacía un comentario, no recuerdo la página, en el consideraba falso uno de los dogmas electorales de nuestra democracia: el centro político es el que da el poder en España a uno de los dos principales partidos políticos. Decía que el triunfo electoral no depende del centro, sino de la abstención, de que los votantes de izquierda vayan o no a votar.

César Molinas publicó en “El País” (11 de este mes) un interesantísimo artículo para exponer en el que analiza este fenómeno y le da un nombre: la izquierda volátil. De todas las elecciones generales desde 1977 los españoles han votado mayoritariamente a candidaturas de izquierda, excepto en un caso, por lo que el tópico de que los españoles somos de izquierda, además de tópico resulta ser verdadero.

No voy a contar la demostración de Molinas, que utiliza los datos oficiales publicados por el Ministerio del Interior. A él remito. Yo quiero hablar de los votantes de izquierda, diciendo algún tópico que también es verdad.

El votante de izquierda es un espécimen curioso, su nivel de exigencia hacia sus candidatos no es que sea alto, es irritante. Un votante de izquierda oye diez enunciados de un político también de izquierda y si hay uno solo de los enunciados que no comparte, decide no votar esa candidatura. Generalmente esto le pasa con el PSOE y con Izquierda Unida, de mayor empatía sentimental, lo que le sucede es que no acaba de fiarse.

La consecuencia de todo esto es que los votantes de izquierda con su purismo, sus pruritos y sus manías posibilitan continuamente gobiernos de derecha, donde no hay ninguna volatilidad ni fragmentación política. Luego se quejan amargamente de que la derecha, socialmente minoritaria, tenga la mayoría política, pero es que la democracia es así, si lo social no se transforma en político mediante la introducción de un voto en un día determinado, la mayoría social es minoría política o no tiene relevancia ninguna.

jueves, noviembre 22, 2007

Dinero público para los partidos políticos

En el contexto de una ley de acompañamiento autonómica, la de la Comunidad Valenciana, los tres grupos parlamentarios que forman las Cortes Valencianas han acordado una subvención a los diferentes grupos en virtud de la representación en la cámara y los votos recibidos en los últimos comicios autonómicos.

Jaime Sánchez Juárez en su blog ha criticado este acuerdo, apuntando la idea de que no tiene sentido que los partidos políticos reciban fondos públicos para su financiación. Es una opinión legítima, pero que no comparto por un conjunto de motivos que ahora expongo.

El sistema democrático del que nos hemos dotado se caracteriza por la preeminencia de los partidos políticos para la representación y la participación en la vida pública de los ciudadanos. La opción por este sistema posibilita la creación de proyectos regionales y nacionales, cosa que desde luego nos es posible con la mínima coherencia exigible con la lógica atomización que produciría una cámara de legisladores desconectados políticamente los unos de los otros, más atentos a la reelección en su circunscripción que de articular una política para todo el país o región. El apoyo parlamentario a la acción del gobierno sería el resultado de negociaciones presididas por el poco moral principio, en política, del “quid pro quo” o “do ut des”.

Lo que pocos ignoran es que hacer política no es barato, y no sólo por las campañas electorales, sino porque la vida pública exige cada día más una especialización y unos conocimientos que poseen unos profesionales a los que hay que o pagar si quieres tenerlos disponibles para tu proyecto. El trabajo hay que pagarlo y sólo eso, sino también los locales, el teléfono, el ordenador, la fotocopiadora, los desplazamientos para formarse o reunirse.

A algunos les parece feo que los partidos políticos sean financiados por medio de fondos públicos. Quedan dos alternativas, o la financiación a través de sus miembros o la financiación privada. La financiación a través de los miembros (ese ideal pastoril que adorna muchas mentes con la misma ingenuidad política que Heidi) es difícil y pondría las formaciones en manos de los miembros de los partidos con más poder adquisitivo, de forma que mandaría solamente el que puede pagar y mantener el partido. Los partidos terminarían cotizando en bolsa, llegando a aparecer hasta fondos de inversiones especializados en las acciones de los partidos. El final de este sistema es igual a la financiación privada.

La alternativa de la financiación privada empieza donde termina la anterior posibilidad, pero con más oscuridad. Los partidos se financian con fondos privados y el dinero dado a quien puede tener poder no es una donación inocente, busca que luego el grupo financiado, una vez en el poder, sea sensible a sus intereses en las “condiciones técnicas de contratación” o en la regulación y control de su actividad.

Nuestra mala conciencia hacia todo lo que tenga que ver con partidos políticos y dinero ha hecho que nuestro sistema de financiación sea un dislate. Es público, interno y privado, con lo que no tiene la virtud de ninguno de ellos y asume todos los defectos. Con un panorama político consolidado como el que tenemos conviene que la actividad política es mejor que la financiación de los partidos sea pública, porque garantiza independencia, si ésta es realmente financiación y si hay verdaderos controles tanto de los gastos como de los otros ingresos que cada partido pueda buscarse.

miércoles, noviembre 21, 2007

Manuel Chaves en "Tengo una pregunta para usted"

El Presidente de Andalucía compareció anoche (me parece el término más adecuado) antes sesenta ciudadanos andaluces. Preguntaron veintiochos, pocos, pero los que lo hicieron se tomaron su tiempo, llevaban las preguntas preparadas e incluían algunos datos. Se perdía frescura.

Chaves estuvo aburridísimo. El hombre no tiene ningún carisma y sus esfuerzos por sonreír y ser atento con los ciudadanos, no bastó para animar el asunto. Todo muy plano. Chaves no se cortó ni un pelo en no contestar directamente a las preguntas, recurrió al avance de Andalucía en los últimos veinte años y no anunció nada ni transmitió el mínimo entusiasmo. Chaves y el PSOE de Andalucía traspiran institucionalismo, pura identificación con la Administración autonómica que creó y gobiernan desde entonces, sin revisión de los errores y apuestas por cambios necesarios en muchas ocasiones.

Las preguntas fueron de lo más sosas y excesivamente orientadas al qué hay de lo mío. Que un político diga que algo no es competencia suya suena a excusa barata, pero hay ocasiones que ello es cierto, sobre todo si le preguntan por la duración de las obras en una calle concreta de un municipio determinados.

Los ciudadanos españoles y, en consecuencia, los andaluces poseen la tendencia innata al caudillismo, de forma que un responsable político tiene el poder de hacer y la responsabilidad de lo no hecho que esté dentro de su territorio.

Me dolían los oídos de escuchar que se pidiera tanta intervención en la economía. No soy un liberal acérrimo en lo económico, soy más socialdemócrata que otra cosa, pero tengo la impresión de que muchos de nuestros ciudadanos aún no se han enterado que las intervenciones en el mercado, especialmente las ayudas directas, son mecanismos de corrección de determinadas tendencias del mercado, pero que cuando cumplen con su objetivo, la corrección, deben retirarse. Los problemas de los agricultores de olivos o la diferencia entre el precio de compra a los agricultores y el precio final se resuelve mediante la creación de empresas, por estos agricultores, para ser ellos mismos los distribuidores y comercializadores de sus productos.

Uno una pregunta que me tocó las narices, he de reconocerlo, fue la de un taxista malagueño. Para pedir que le pagasen el GPS de su taxi arguyendo la inseguridad, se dedicó a comparar una inversión en Sevilla, el tranvía (del que no soy devoto) para contraponerlo con el supuesto abandono de Málaga por parte de los socialistas. Se nota que el victimismo funciona y que la fragmentación de Andalucía en guerra de campanarios es un arma rentable a corto plazo para el Partido Popular.

Para acabar sólo quiero indicar la escasísima repercusión que he encontrado en esta entrevista en los principales medios de comunicación andaluces con presencia en Internet. En Diario de Sevilla, ABC de Sevilla, Diario Sur de Málaga, Diario de Cádiz o Ideal de Granada se hace referencia al tema de su pobre cuenta corriente, a si habrán otras elecciones para él después de las del 2008 y poco más, cuando este programa merecería un poco más análisis por los opinadores políticos que lamentablemente escasean en Andalucía. A los medios les interesó menos que a los ciudadanos, que le dieron un 18.2% de audiencia al programa.

martes, noviembre 20, 2007

El descubrimiento de la cueva de Rómulo y Remo

Los medios de comunicación se han lanzado a informar que arqueólogos italianos han descubierto la cueva en la loba amamantó a los fundadores míticos de Roma, los hermanos Rómulo y Remo. Algunos advierten que no es conveniente confundir la realidad con la leyenda e incluso, en una indudable “ida de olla”, se lían a hablar de Mussolini (procedente de la crónica de agencia, pues las noticias "El País" y "El Mundo" son parecidísimas) y sus fanfarrias de imperialista romano.

Evidentemente lo que se ha descubierto no puede ser la cueva de amamantamiento de los fundadores de Roma porque tanto este hecho como los propios fundadores son legendarios. Lo que sí se ha descubierto muy probablemente es la cueva que los antiguos romanos consideraban como el lugar de la crianza de sus fundadores. La fiesta más señaladas eran las “lupercalias”, en la que el momento central era una procesión encabezada de jóvenes vestidos de lobos acompañados por la respectiva corporación o hermandad que cuidaba del lugar sagrado del Palatino.

Los que vivimos enamorados de la Historia de Roma desde niños, sentimos con esta noticia la misma emoción que los aficionados a Egipto pudieron experimentar con el descubrimiento de la tumba de Tutankamon. Es el centro del mundo romano, la materialización de todo un imaginario político y cultural. Es tocar la historia directamente, una historia que aún no sabemos el tiempo que ha permanecido oculta.

En la página del Ministerio de Bienes Culturales de Italia podéis encontrar la nota de prensa, fotos y un video.

Elecciones reñidas

Los problemas que tiene nuestro sistema electoral siempre han tenido el apellido “D’Hontd”. No hay nada como un nombre extranjero y un sistema de asignación de escaños que siempre necesita de un papel para ser explicado para que todo el mundo crea que ese el único problema. La Constitución estable que la circunscripción electoral para el Congreso de los Diputados es la provincia (art. 68.2), indicando que la Ley atribuirá un mínimo a cada provincia que se incrementará proporcionalmente según la población.

La Constitución no impide que el mínimo de diputados a elegir en cada provincia sea de uno, pero la Ley del Régimen Electoral General optó por atribuir un mínimo inicial de dos diputados a cada provincia, con la excepción de las ciudades de Ceuta y Melilla que tienen un solo diputado (art. 162.2). Esto consagró una desproporción favorable a las provincias menos pobladas y normalmente más conservadoras.

Ésta fue una exigencia de la derecha política para alcanzar el mítico “consenso”, palabra que ha sido utilizada para imponer los intereses de la derecha con el pretexto de que democracia significa unanimidad y no mayoría y la amenaza de iniciar el viaje de regreso a las cavernas. El resultado es que la derecha se garantiza al menos los dos primeros escaños de estas circunscripciones, los iniciales, a un precio muy bajo, impidiendo que se elijan en circunscripciones más grandes donde el número de votos por diputado es elevadísimo.

La consolidación de los caladeros electorales también ha producido que por estrechas diferencias se decida el escaño final en numerosas circunscripciones. Los que nos interesamos por leer las enormes tablas de resultados de las elecciones, provincia por provincia, ya nos habíamos dado cuenta de esto, al igual que los estrategas electorales de los principales partidos. Ganar un diputado al principal oponente electoral es en realidad ganarle dos, el que uno gana y el otro pierde, obligándole a obtener tres más para superar esa victoria.

Es por ello por lo que el PSOE está colocando en la cabecera de lista de determinadas provincias ajustadas a personas de especial conocimiento de los ciudadanos, lo cual se reduce prácticamente a los ministros, con la idea de que estos candidatos arrastren la cantidad suficiente de votos necesarios para llevarse el último diputado, que sumado a otros puede ser decisivo a la hora de formar una mayoría parlamentaria.

No creo que sea el momento de insistir en el debate eterno de la necesidad de renovar nuestro sistema de elección proporcional, aunque sea precisa una reforma constitucional, básicamente porque la posibilidad siempre será abortada por la derecha (y los nacionalistas), ya que no quieren que la izquierda esté debidamente representada según los votos que obtiene y que muchos votos a los partidos de izquierda quedan perdidos (a uno más que a otro).

Error de salto

En uno de los portales de blogs de izquierda encontré una entrada en la que el autor se mostraba perplejo por la reacción de la izquierdablogosférica ante la propuesta del PP para excluir de la tributación IRPF para personas que ingresasen menos de 16000 euros al año, manifestándose más de acuerdo con esta medida que con las ayudas lineales, como la del nacimiento de un hijo para toda familia aprobada recientemente por el Gobierno de España.

El autor reproduce la viaje idea de que las ayudas, como la tributación debe ser progresiva, pero estableciendo una límite en el que no se puede percibir ninguna ayuda. Es evidente que las ayudas lineales pueden cometer algunas injusticias, pero el gasto de tiempo y dinero que implican su corrección es mejor emplearlo en hacer mayores la ayudas.

Hay una cosa que me obsesiona desde hace mucho tiempo y es un concepto tributario que me empeño en hacerlo también un concepto presupuestario: el error de salto. En el Derecho Tributario se considera que hay un error de salto cuando un incremento en la base imponible supone una subida en la cuota líquida superior al aumento en la base imponible.

En lo tributario ha quedado claro desde hace tiempo y de hecho se ha incorporado a los textos legales (Ley de transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados). En lo presupuestario, es decir, en las normas reguladores de las transferencias públicas a los ciudadanos y empresas aún no se ha contemplado. El error del salto en el ámbito presupuestario consiste en que un incremento mínimo en la renta implica un descenso de los derechos a percibir transferencias públicas mayores al incremento de la renta.

La consecuencia es que hay muchas personas y familias que con rentas bajas no pueden percibir determinadas ayudas por tener solamente una renta un poco superior a los muy exigentes umbrales que la Administración suele requerir. Por el contrario, una renta solamente un poco inferior da la posibilidad de percibir numerosas transferencias. El resultado que la suma de rentas y transferencias hacen que los ingresos de la familia o personas únicamente un poco menos favorecida sea bastante superior a los ingresos de la otra, lo cual es una manifiesta injusticia.

No creo que los umbrales deban de ser tan exigentes y mantengo que la mayoría de los ciudadanos deberían tener derecho a recibir alguna transferencia directa, condicionada a su renta. Vivimos en el país del “error de salto” y desde luego las ayudas lineales no son una solución mágica, pero da a unos lo que le hace falta, a otros un respiro importante sin papaleo, sin dejar lugar a los fraudes corrientes (como los falsos divorcios) y permite que la inmensa mayoría, que son trabajadores, se sienta beneficiado directamente por el sistema al que aporta una buena cantidad de sus ingresos.

lunes, noviembre 19, 2007

Los 16000 euros de Rajoy son menos de 916 euros al mes

Hay por ahí un señor que dice ser el candidato a la Presidencia del Gobierno por el Partido Popular. Él mismo no debe estar seguro porque creo que lo han programado candidato una docena de veces y otras tantas que le quedan hasta final de año.

En la enésima proclamación de su candidatura tenida este fin de semana, ha dicho que si el Partido Popular gobierna después de las elecciones de marzo las personas que ganen menos de dieciséis mil euros al año quedarán exentos del pago del IRPF. El anuncio es bueno hablando en términos de publicidad y comunicación política: un domingo en el que no hay liga y los medios de comunicación buscando con qué rellenar el espacio dejado por los espacios deportivos, una cifra concreta y una promesa de fácil contrastación.

Como todo lo que normalmente hace el Partido Popular queda estupendamente para dar titulares pero a nada que se piensa, la cosa se queda en eso, mera publicidad. El archiproclamado candidato habló de ganar 16000 euros al mes pero no indicó si ese ingreso era neto o bruto, porque si es bruto la cifra de los beneficiados iba a ser mucho menos.

Vamos a hacer algunos números aproximados. 16000 euros brutos al año lo ganan aproximadamente lo que ahora perciben 12800 anuales, unos 915 euros al menos en catorce pagas, si descontamos la retención actual de 3200 euros y unos aproximados 960 euros en Seguridad Social. La consecuencia es simple: si cobras 916 euros al mes, pagas impuestos con la propuesta de Rajoy.

El candidato popular debe explicar porqué su partido se opone sistemáticamente a la subida del Salario Mínimo Interprofesional, que sí es un incremento de la renta, ya que se utiliza para establecer el salario en numerosos convenios. El candidato del partido popular debe explicar porqué se ha opuesto a la subida de las pensiones más bajas y ahora hablar de darle una migaja en IRPF a muchos de los que ya están exentos fiscalmente. Todo ello sin entrar en cuestiones tales como la disminución del gasto o el empleo del déficit, que hasta ahora se ha dedicado al fondo de reserva de la Seguridad Social.

Es evidente que los españoles queremos ganar más dinero. Pero hay una mejor forma de que los españoles ganemos más dinero: aumentar los salarios de verdad, lo cual se traducirá también en ganancias para las arcas públicas y pagar cosas tan poco importantes como los hospitales o las carreteras, sólo perdiendo un poco las enormes ganancias de las empresas que explotan a los mileuristas. El aumento de las percepciones salariales deben pagarlas quienes explotan a los jóvenes trabajadores de nuestro país, y no el conjunto de los españoles, para que ellos sigan con sus beneficios indecentes pertinentemente defraudados a Hacienda.

domingo, noviembre 18, 2007

Atacando a los sindicatos

Una serie de asociaciones liberales, posiblemente teledirigidas desde el Palacio del Elíseo, han conseguido reunir de entre cinco mil a diez manifestantes contra la huelga del transporte que está azotando a Francia estos últimos días como protestas a las reformas del hiperactivo Presidente Sarkozy.

Una huelga para ser efectiva tiene que ser molesta, porque de lo contrario no serviría para nada. Cuando los huelguistas son trabajadores de un servicio público el perjudicado no es solamente el empresario sino sobre todo los usuarios, que son los que harán que el empresario se mueva en sus posiciones. Es evidente que una huelga en un servicio público, como es el transporte, perjudica a muchas personas que no les va ni les viene el conflicto laboral, pero de allí a pedir la derrota de los sindicatos hay un abismo, ¿por qué?

Los sindicatos no son entidades angélicas, más bien, tienen defectos y algunos graves, pero lo que sí está claro es que se deben a su público, esto es, a los trabajadores que representan. Si los sindicatos en una batalla crucial son derrotados, ya no habrá nadie que articule los intereses de los trabajadores con la fuerza del número.

Paralelamente nadie se acuerda de las organizaciones empresariales, de la forma de actuar como grupo de presión, de los medios que emplean para modelar o variar la voluntad popular según su interés. Si la estructura sindical cae, estaremos en manos de unos empresarios que no sólo nos les interesa los servicios públicos, sino que lo que desean es adueñarse de ellos para dar una prestación de pena a un precio de lujo.

sábado, noviembre 17, 2007

Corrupción funcionarial (II)

El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, empieza a intentar reaccionar frente al escándalo de la trama de corrupción de funcionarios municipales en el Ayuntamiento de Madrid. Esperaba yo, ingenuamente, el anuncio de una profunda inspección no sólo de los servicios en afectados por la red descubierta esta semana, sino también de otros, porque nadie puede asegurar que no existan otras tramas.

No, Gallardón en vez de curar los miembros enfermos y prevenir que otros se contagien, ha decidido cortar por lo sano, en un sentido literal, es decir, ha anunciado su plan de que los procedimientos de tramitación de las licencias en el Ayuntamiento de Madrid serán entregados a “empresas privadas certificadoras” con una supervisión final de los técnicos municipales.

Además de los problemas legales que pueda plantear este nuevo invento de los liberales de lo superficial que dirigen el PP de Madrid, lo primero que debe analizarse es un utilidad. Si los trámites hubieran sido llevados por empresas privadas certificadoras y visados por técnicos municipales la trama hubiera podido campar a sus anchas, bien viviendo en las empresas privadas en mano de unos pocos, en los técnicos encargados de visar o en ambas orillas.

Los problemas se solucionan dejando a la Justicia intervenir y poniendo todos los medios para que no se creen las condiciones de que los comportamientos ilegales tengan lugar e impunidad. Y para que no haya impunidad, hay que tomarse en serio las denuncias procedan de quien procedan, investigarlas independientemente y actuar en consecuencia.

viernes, noviembre 16, 2007

Don Jaime vuelve a ser Jaime

La infanta Elena se ha separado de su marido, Jaime de Marichalar. Esperemos que gracias a esta separación podamos evitar ver a este individuo más en los informativos durante los actos de Estado. Espero que caiga en las garras de los paparazzis y que le alteren definitivamente su altanera existencia. Lo mejor de todo es que dejaremos de oír aquello de “Don Jaime”.

miércoles, noviembre 14, 2007

Primarias en Izquierda Unida


Izquierda Unida ha celebrado primarias para la elección de su candidato a la Presidencia del Gobierno. Gaspar Llamazares, actual líder de IU, ha obtenido 13.626 votos (62,52%) frente a los 8.169 votos (37,48%) que han apoyado a Marga Sanz. La organización de las primarias optó por no abrir colegios electorales, sino por el ejercicio del voto por medio del correo, lo que sin duda ha influido en la baja participación (38% de los 21909 afiliados). En el fondo estas primarias no lo son verdaderamente, porque la elección debe ser refrendada por el máximo órgano de Izquierda Unida.

Siempre me he manifestado partidario de la extensión de las elecciones primarias dentro de los partidos políticos como uno de los instrumentos más importante para la regeneración de la vida política española, anquilosada en grupos de interés que se enrocan en las jerarquías de las formaciones con una marcada vocación eternidad.

Las primarias ponen a cada cual en su sitio y resuelven las disputas internas como hombres, es decir, votando, quedando uno como ganador y otro como derrotado. Esto es la democracia, hay ganadores y perdedores y no por ello se debe romper la unidad de una formación política en torno a un proyecto, como normalmente no se divide un país y nacen varios después de unas elecciones generales.

Corrupción municipal

La noticia del día ha sido una operación de la Guardia Civil contra la corrupción de un grupo de funcionarios del Ayuntamiento de Madrid. Era una red estable que se dedicaba a cobrar por agilizar procedimientos de concesión de licencias y o por diferir hasta la caducidad los procedimientos sancionadores. El asunto ha sido espectacular porque varias sedes municipales han sido registradas por los guardias civiles. Los dirigentes políticos del Ayuntamiento de la capital están tranquilos y aseguran que no hay ningún cargo político involucrado y paralelamente desde el Ministerio del Interior se asegura que hay sospechosos que no son funcionarios municipales, como algunos abogados.

Esto es solamente una muestra de lo que es común en tantas administraciones y que paralizan a nuestras administraciones, destrozando las garantías legales y ganando un dinero que no les corresponde. Lo malo de todo esto es que habría síntomas sobrados de que hay una serie de funcionarios que mantienen un nivel de vida que no se corresponde con sus ingresos, que son conocidos y determinados.

También las prácticas irregulares son controlables, con un poco de esfuerzo. Actualmente la informatización de la Administración es casi plena, por lo que se puede seguir qué procedimientos tienen un plazo de resolución exageradamente reducidos según la media, cuáles se demoran y sin excusa habría que examinar de oficio qué ha pasado para que un procedimiento sancionador caiga en caducidad.

Hay cosas que “todo el mundo sabe” pero que nadie investiga. Existen despachos y gestoras con una eficacia que poco tienen que ver con el trabajo. Algunos funcionarios que indican a los ciudadanos lo conveniente que le sería acudir a esos despachos o gestoras para que sus trámites vayan por el cauce conveniente. Determinados familiares de algunos funcionarios se especializan sospechosamente también en la misma rama que su familiar empleado público que alcanza un puesto directivo, aunque hasta entonces les haya sido ajena. Después está la corrupción aceptada en forma de regalos de todo tipo que muchas empresas y empresarios entregan a los funcionarios en fechas tan señalas como las fiestas navideñas que se avecinan (van desde el calendario, un juego de bolígrafos más interesante hasta extremos que todos hemos oído como viajes).

Nuestro sistema de Función Pública quiere garantizar la permanencia, la profesionalidad y la neutralidad de la Administración para que no dependa de las variaciones políticas, es decir, que unas elecciones no provoquen un cambio radical en todos los niveles del Estado, de una Comunidad Autónoma o de una Corporación Local y que haya que empezar de nuevo cada cuatro años, perdiendo toda la experiencia administrativa que únicamente el trabajo a lo largo del tiempo proporciona.

La corrupción política es como la mancha de tomate: escandalosa y que siempre llama la atención. En cambio la corrupción funcionarial se esconde en el fondo de nuestra Administración y lo patológico se confunde con lo correcto, quedándose para pudrir todo de forma discreta y efectiva.

Los Países Bajos


El pasado verano estuve en los Países Bajos, país conocido normalmente con el nombre de una de sus provincias, Holanda. Lo normal es ir a Ámsterdam pero mi caso fue diferente, me dediqué a conocer buena parte del país, que tampoco es que sea inmenso.

No voy a dar la lata con mi viaje y contar lo que más me gustó, lo que menos y alguna anécdota, sino a realizar una reflexión sobre los Países Bajos. Sin duda es un país occidental, democrático y de economía liberal moderada, pero todo rezuma una tendencia a la igualdad que ha calado en la sociedad. Hay monumentos que rememora sus figuras históricas, para nada grandilocuente, sino pequeñas señas de reconocimiento público, que no pueden alimentar los delirios de grandeza de sus ciudadanos.

Los Países Bajos tendrán problemas sin dudas, pero por sus callen hay un sereno orden, una sencilla limpieza y la sensación de tranquilidad en sus ciudadanos, de culturas y etnias heterogéneas. Uno comprende porqué los Países Bajos eran el lugar de refugio de intelectuales y científicos que en los demás sitios de Europa o eran discriminados o eran juzgados. Se percibe la tolerancia y uno piensa que sería un lugar fantástico para refugiarse llegado el caso.

lunes, noviembre 12, 2007

El pueblo ignorante

El Conservadurismo considera que no todos los seres humanos son iguales, que en definitiva hay una jerarquía interna entre los seres humanos, en la “naturalmente” a unos les corresponde el dominio y a la mayoría ser dominado, en virtud de alguna tara que no explican nunca realmente bien pero que dan evidente.

La lógica consecuencia es que el Conservadurismo no termina nunca de fiarse de los procedimientos democráticos y únicamente le encuentra sentido cuando los resultados electorales les son favorables a sus tesis, partidos o candidatos. Los problemas con la democracia surgen en el caso contrario, cuando los votantes rechazan las tesis conservadoras.

Entonces se dice que el pueblo es ignorante, que vota lo que vota porque no tiene los conocimientos suficientes y se deja llevar por sus más bajos instintos, como decía Platón hace dos mil quinientos años a propósito de la democracia ateniense.

Si como ellos dicen el pueblo es ignorante, tiene que serlo siempre, por lo que la elección de dos gobiernos conservadores también debió ser fruto de la ignorancia de los españoles, que según ellos somos el arquetipo de ignorancia política. Ante esta afirmación se cierne el más terrible de los silencios, de una terribilidad que hace sonoro el silencio.

domingo, noviembre 11, 2007

¿Por qué en España no hay indemnizaciones millonarias?

La farmacéutica norteamericana Merck ha legado a un gran acuerdo extrajudicial con los representantes de más de 27000 demandantes por los daños provocados por el medicamento Vioxx. Se ha comprometido a pagar 3300 millones de dólares. Pero este acuerdo está limitado a los litigantes en los Estados Unidos ¿por qué?

En Estados Unidos existe una cosa que se llama Derecho de Daños. Es un sistema de responsabilidad civil que ha venido poniendo coto a los desmanes de las grandes empresas contra los consumidores gracias a millonarias indemnizaciones, que quitan las ganas a las corporaciones de sacar productos defectuosos o, si esto pasa, de seguir manteniéndolos en el mercado.

El Derecho de Daños en España es prácticamente inexistente y recibe el nombre de responsabilidad civil extracontractual. Ello lleva a que las empresas no teman indemnizaciones millonarias por sus posibles imprudencias y que cuando están se den, se saldan con ridículas indemnizaciones como fue en el caso del “síndrome tóxico” y eso que era un procedimiento penal.

Los republicanos de los Estados Unidos, aliados con las grandes empresas, intentan limitar por todos los medios las indemnizaciones para que hagan como en España, lo que les dé la gana y si hay problemas, puedan resolver los casos con cuatro duros. El Derecho de Daños es un medio privilegiado para la calidad en los productos y sirve de contención a las prácticas legales de estas empresas, consistentes en alargar los procesos hasta el infinito, porque se toca lo único que les importa: el dinero.

Es hora que en España y también en toda la Unión Europea se tome conciencia de que la protección del consumidor, del usuario y del paciente para por dotarle de acciones judiciales con consecuencias efectivas y temibles para empresas para las que una indemnización de 15000 euros no es nada. Es hora que los poderes públicos se impliquen en la defensa efectiva de los damnificados y no solamente en la protección de los intereses de las corporaciones.

España y la Unión Europea son el paraíso de la irresponsabilidad civil y eso debe terminar. El hecho de que Merck si se haya molestado en un acuerdo con los damnificados por el Vioxx fuera de las fronteras de los Estados Unidos lo demuestra.

sábado, noviembre 10, 2007

John Edwards for President


La carrera hacia la nominación a la Presidencia de los Estados Unidos por el Partido Demócrata parece tener un solo nombre: Hillary Clinton. Era la favorita entre los demócratas cuando anunció su candidatura para la Casa Blanca y lo sigue siendo, con el apoyo monolítico de Comité Nacional Demócrata, los medios de comunicación y abundantes donaciones para una campaña tan costosa, como es la campaña presidencia en los Estados Unidos.

Bill Richardson (gobernador de Nuevo México), Barack Obama (senador por Illinois) y John Edwards (candidato a la Vicepresidencia en 2004) presentaron también su candidatura a la nominación demócrata contra la clarísima candidata, ex primera dama y senadora. A día de hoy las cosas siguen favorables para Hillary, ya que está por delante de sus oponentes demócratas en todas las encuestas, uniéndose a ello que Obama, candidato de nuevo perfil, se ha estancado y no encuentra la forma de quitarle el predominio a Clinton.

Otra pequeña variación sí se ha dado y ésta puede tener una trascendencia. John Edwards ha ido consolidando sus posiciones, buscando los pilares tradicionales del Partido Demócrata y subiendo lo justo en las encuestas como para aspirar a ser la verdadera alternativa a Clinton.

Si Obama no consigue apoyos suficientes y Edwards logra superarle varias de las primeras primarias, podríamos ver la retirada de Obama con el consiguiente apoyo a Edwards, a cambio de la promesa de formar parte del “ticket” demócrata. Es posible que alguno piense que la retirada y las ofertas deberían darse en sentido contrario, pero difiero de esta apreciación por dos motivos: Edwards es un verdadero genio en recaudar fondos incluso si las cosas no van muy bien y no es lo mismo ascender que descender, como lo sucede a Obama.

Los demócratas hace tiempo que andan muy despistados por la fuerza del Conservadurismo para conseguir que los estadounidense voten incluso contra sus intereses. Edwards no tiene complejos en defender la política tradicional del Partido Demócrata, que emana de Franklin D. Roosevelt, y con una capacidad envidiable de comunicación consigue hacer que la gente piensen en valores de igualdad y de derechos para todos en vez de en valores protectores de las clases dominantes.

El hecho de que los norteamericanos comienzan a dar síntomas de hartazgo respecto de la “revolución conservadora” y de sus efectos, así como circunstancias tales como la mayoría demócrata en las dos cámaras del Congreso, nos permite pensar que ya haya llegado el momento de este “new dealer”.

Es posible que la conjunción de estos y otros factores haya hecho que Murdoch y buena parte de la derecha no religiosa se hayan agrupado en torno a Giuliani para conseguir su nominación por el Partido Republicano precisamente porque es el menos conservador o más liberal de entre los candidatos republicanos. Todo ello plantea un dilema entre los jerarcas republicanos, ya que si el candidato no es del gusto de la derecha cristiana ya hay voces que amenazan con presentar un candidato independiente, lo que daría las elecciones a los demócratas.

Edwards es un liberal del tipo Lyndon Johnson (en el sentido estadounidense de “liberal”, con base en los sindicatos y los sectores menos favorecidos de la población, sureño (como los tres últimos presidentes demócratas) y sin la fama de estar comprometido con los grupos de interés como Clinton. Es liberal pero sin elementos repelentes para los conservadores moderados, justo lo contrario que le pasa a Clinton. No es extraño que sea Edwards el único demócrata que le ganaba a todos los candidatos republicanos, según unas encuestas de hace meses.

Justicia en el Chad


Chad, un país al sur de Libia, pobre, con guerras endémicas y en el que lo peor de la existencia política de los seres humanos adquiere carta de normalidad, ha sido uno de los protagonistas informativos en España a causa de la detención de siete españoles, miembros de una tripulación aérea, acusados de secuestro de menores. Ya que los siete españoles están de vuelta en nuestro país, quiero permitirme algunas reflexiones.

1. La detención de los españoles y los franceses no se ha debido a una formalidad administrativa o a un capricho de un dirigente político con ganas de protagonismo internacional, sino a una gravísima acusación penal, tráfico de menores, que no era además un mero capricho, sino que estaba sostenida por sólidas pruebas, como han podido comprobar los medios de comunicación destacados en Chad. Tenemos la tendencia a considerar que nuestros ciudadanos son angelitos que cuando salen al extranjero no hacen nada malo, pero sabemos que no es así, y si en España los españoles cometen delitos, también pueden cometerlo fuera de España. La lógica desconfianza para con la Justicia chadiana y su sistema penitenciario ha hecho que se pase por alto que el asunto de fondo era de extrema gravedad y ahora debe ser retomado, porque el tráfico internacional de niños existe y lo que aquí se ha descubierto es una de sus acciones.

2. Es una obligación de los Estados proteger a sus ciudadanos y más si están en peligro sus derechos fundamentales en terceros Estados (la tradicional institución de la “protección consular”), incluso si esta violación se da solamente como una seria probabilidad (sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en el caso Soering contra el Reino Unido de 7 de julio de 1989). Pero aquí en el proceso de los ciudadanos españoles y franceses, Francia y España han ejercido de potencias coloniales y han entrado en el juego que se da en ese lugar del mundo: comprar voluntades y amenazar en el caso que la transacción no sea aceptada.

3. No debe haber crimen sin castigo. Si verdaderamente ha habido un intento de tráfico de menores, hay que realizar una investigación y ver la forma en la que los responsables, en el caso de haber indicios racionales de la comisión del delito, pueden ser llevados antes un tribunal para ser juzgados. La nacionalidad del presunto autor y el país de la presunta comisión no pueden ser causa de impunidad para nadie.

Lula 3

Muchas constituciones establecen una limitación de mandatos para determinados cargos. Entre los cargos sometidos normalmente a limitación de mandato es el de Presidente cuando el régimen es presidencialista, es decir, es Jefe del Estado y reúne un considerable poder. La finalidad y la consecución de los objetivos perseguidos por estas limitaciones es objeto de un constante debate dentro de las Ciencias Políticas.

Brasil limita a dos mandatos consecutivos las posibilidades de reelección de sus Presidentes. Lula está en el segundo mandato y queda relativamente poco tiempo para que lo finalice. Lula tiene una popularidad por las nubes, superior al 80% de los brasileños aprueban su gestión, y es el único que puede mantener unida a la coalición izquierdista que hace posible cierta estabilidad parlamentaria, que el Partido de los Trabajadores no posee por sí mismo.

La incertidumbre política se cierne entre los dirigentes del PT y en la sociedad brasileña, porque ahora la limitación de mandatos se ve como un terrible obstáculo para que una política exitosa de crecimiento económico, redistribución de la renta y fortalecimiento tanto del Estado y de la sociedad pueda verse truncada. No quiere decirse que los profundos problemas de Brasil se hayan solucionado mágicamente, pero sí es admisible pensar que se está saliendo del túnel, a pesar que haya sectores que apoyan a Lula que consideran que las reformas van demasiado lentas y que el “Socialismo” no llega nunca, ni al menos un resplandor de su amanecer. Ya hay quienes piensan en reforma la Constitución directa o indirectamente, para conseguir que Lula pueda tener un tercer mandato.

El programa político del Partido de los Trabajadores y los partidos que lo apoyan se han centrado en el carisma personal de Lula, en la confianza que los más de cien millones de brasileños tienen en él y en su honradez, por más que haya habido casos de corrupción entre sus filas. Lula es el único capital político que tiene el PT y Brasil para su futuro y por ello se ha lanzado una campaña poco discreta con el lema “Lula 3”.

Con independencia del mérito personal que podamos atribuir a este obrero llegado a Presidente, hay que señalar un demérito que ha permitido que se llegue a esta situación de “callejón sin salida”. En la cultura latinoamericana (y española también) hay un notable incapacidad para crear una segunda generación de dirigentes, porque se tiene la idea de que la ausencia de “herederos” da estabilidad al gobierno presente; puede que esto sea cierto al corto plazo, pero inestabiliza el futuro.

El político, siguiendo la línea de Max Weber, debe tener ante todo una ética de la responsabilidad, esto es, unos criterios de actuación en el que el futuro sea tan relevante como el presente. Hay que tener cuenta algo que todo el mundo sabe pero que se olvida en el día a día: los programas de transformación social no pueden llevarse a cabo en uno ni dos mandatos, necesitan plazos más amplios, con nuevos dirigentes que le den impulso, evitando las inercias y pérdidas de perspectiva que el mantenimiento en el poder provocan.

Propiciar el futuro es algo más que cambiar la sociedad, propiciar el futuro es dar paso a nuevos líderes que en los tiempos venideros puedan continuar con las transformaciones. Sin personas de futuro, no hay nada.

viernes, noviembre 09, 2007

El Conservadurismo y Karl Rahner

Unas noches atrás hice algunas búsquedas aleatorias por Internet, que es algo que de vez en cuando da sorpresitas llamativas. Metí en el buscador universal “Karl Rahner”, que es un celebérrimo teólogo alemán del siglo XX y descubrí una soterrada batalla en torno a este especialista en el pensamiento y la doctrina del Catolicismo.

Cientos de páginas de exaltación del teólogo, otras que ofrecen una información suficientemente imparcial sobre su pensamiento y obras, y las que se atacan desaforadamente, llamándole desde “hereje” a “delincuente” y que son webs de los movimientos más ultraconservadores del Catolicismo. Hablemos de estas últimas que son las interesantes.

El Conservadurismo siempre necesita de un enemigo que atacar, una batalla sin cuartel que librar o una “cruzada”, término más adecuado si hablamos de Teología. Al enemigo se le imputa la responsabilidad de todos los males o de todo lo que los conservadores consideran males. Estando clara la necesidad de un enemigo, hay que proceder a elegirlo y para ello los conservadores no se andan con reparos, cogen a una figura de primera fila de entre sus oponentes, independientemente de que lo entiendan o no.

El enemigo de los conservadores no únicamente un enemigo, es lo peor que una mujer ha podido traer al mundo, por lo que el segundo paso del procedimiento, tras la elección, es la satanización. Se inspecciona su vida y se enjuicia desde una rigidez que no cabe exigirle ni al más santo de los seres humanos y en el dudoso caso de que no se encuentre se lanzan medias verdades o directamente se inventa lo que sea.

Al tercer paso llegan pocos, los conservadores listos e intelectuales, que es el examen de la obra del pensador. Pocos o casi ninguno son los que se meten en un análisis profundo, en el caso de Karl Rahner y mi buceo internáutico ninguno lo hizo. La técnica empleada, por personas con poca capacitación intelectual, consiste en extractar frases, no sacadas de contesto, sino cortadas convenientemente para decir cualquier barbaridad y así intentar desacreditar plenamente al enemigo.

En el caso de Karl Rahner la cuestión tiene especial culpa, cuando ya la forma expresiva de este teólogo es compleja (la claridad literaria no es precisamente una de sus virtudes) y es necesario un profundo conocimiento tanto de la Filosofía Medieval y Contemporánea, así como de la Teología Católica y en especial de los documentos dogmáticos de toda la Historia del Cristianismo. Eso requiere una formación intensa, profunda, dura, que incluye el manejo de numerosos idiomas, tanto modernos como antiguos. Si se quiere rebatir a alguien, a Karl Rahner en este caso, hay que entrar en su terreno, estar a su nivel y conocer totalmente su obra (que son una buena cantidad de grandes volúmenes).

He leído muchas obras de Karl Rahner, aunque no todas. No encuentro ningún motivo para que sea vilipendiado de esa manera si no es la idiocia de estos conservadores. Precisamente son los que toman lo particular por lo universal, los que creen que la Teología es el catecismo de su primera comunión, los que se permiten enunciar juicios desmedidos e insultantes. La ignorancia es temeraria y el Conservadurismo lo es más, ignorante y temerario.

miércoles, noviembre 07, 2007

Reich sagrado

Richard Steigmann-Gall, El Reich sagrado. Concepciones nazis sobre el cristianismo, 1919-1945. Akal. Madrid. 2007. 350 páginas (Recensión).

Lo primero que me sorprende de este libro es lo primero que me irrita de él. Como es habitual es las publicaciones que son fruto de una tesis doctoral, en las primeras páginas se hace un recorrido sobre el decurso del investigador, sus referentes y a las diversas personas e instituciones que han hecho posible que el autor lleve a cabo su tesis por medio de las ayudas económicas y becas más variadas. Leída esta obra a uno solamente le queda la salida de admitir que hay personas con suerte y otras con menos, independientemente de los merecimientos intelectuales.

El libro quiere explorar, como dice el subtítulo, las concepciones nazis sobre el Cristianismo, pero esa pretensión empieza a deshacerse conforme las decisiones del autor no son las correctas, al optar por una exposición diacrónica, en vez de sincrónica de cada postura.

Y es en este punto donde el autor patina, tanto por el desconocimiento profundo de cuestiones teológicas, necesarias para conocer la “Lucha de la Iglesia”. Habla alegremente de la Teología liberal sin conocer la aventura histórico-crítica que le precede, habla de la “teología de los órdenes de la creación” cuando la historiografía protestante la ignoran, no entra en la complejidad de los planteamientos de Althus o von Harnack

El autor habla de Cristianismo y de sus relaciones, más diversas con el Nazismo, pero deja de lado dos cuestiones fundamentales. La más famosa, que es la “Lucha de la Iglesia” y el nacimiento de la Iglesia Confesante, que es algo que no tiene claro, ya que habla de “confesantes” en 1932, cuando no podemos hablar de “confesantes” hasta la celebración del Sínodo de Barmen, en mayo de1934.

Cuando uno cree que se va a tratar el Cristianismo, al menos la Iglesia Evangélica y la Iglesia Católica, de repente el autor se desvía a un estudio prácticamente centrado en la Iglesia Evangélica, dejando de un lado a la “Lucha de la Iglesia” dentro del Catolicismo, que si bien fue menos teológica, fue incluso más sufrida si nos atenemos a la desproporción entre sacerdotes católicos internados en campos de concentración y pastores protestantes. El hecho de que fuera la Iglesia Católica la que parase las prácticas eugenésicas y eutanáusicas involuntarias en centros asistenciales y hospitales no merece ni un párrafo para el autor.

Es notable que una persona que ha estado hurgando en los archivos alemanes haya encontrado tan poco material novedoso. Pero es sobresaliente y penoso que los autores anglosajones se centren fundamentalmente en fuentes anglosajonas (excesivamente en la obra de Conway), pocas germánicas y de lenguas romances la ignorancia absoluta, como la también tesis doctoral de Héctor Valls.

Comenzaba diciendo lo afortunado que fue el autor de tener tantas ayudas para su tesis y los desafortunados que son otros. No lo digo porque esté resentido por el hecho de no haber tenido ayuda doctoral, porque nunca he solicitado, sino porque un trabajo parecido realicé yo mismo, en cuatro meses, sin viajes y estrujando libros que iba recolectando por una decena de bibliotecas universitarias madrileñas. Espero que se lo haya pasado bien conociendo Alemania, porque el tema lo deja deshilvanado y en ocasiones de forma contradictoria (cuestión del cristianismo positivo, la Iglesia Confesante, el devenir del Protestantismo, las cuestiones de fondo del debate teológico y poca comprensión del desorden orgánico que fue el monstruoso régimen nazi).

De película de Almodovar

Después que determinados acontecimientos de la última semana merecieron el calificativo de “almodovariano”. Almodovar ha hecho en nuestro tiempo lo que Valle-Inclán propuso para el teatro: hacer del esperpento el hilo fundamental de la descripción de la sociedad española.

Muchas veces las escenas que aparecen en las películas de Almodóvar nos parecen exagerado, lo marginal dotado de normalidad. Pero el hecho de que continuamente muchos vivimos escenas que encajarían en las películas de Almodovar y que así lo reconozcamos en nuestras conversaciones cotidianas, demuestra que Almodovar no describe lo marginal dotado de normalidad, sino la normalidad que pensamos que es marginal pero que nunca logramos ocultar del todo. El cine de Almodovar es realismo, puro realismo.

jueves, noviembre 01, 2007

Los inductores (autores intelectuales) no son necesarios

¿Todo crimen necesita de un inductor, de un autor intelectual en la jerga de los ignorantes que las quieren dar de entendidos? La respuesta es sencilla, no. Los miles de delitos que lamentablemente se cometen todos los días normalmente solamente tienen autor material y no inductor, ni cooperador necesario.

Internet fue una creación de origen militar, que buscaba solucionar el problema que generaban los sistemas informáticos rígidos y piramidales, en los que la supresión del servidor central hacía caer toda la red. La primigenia Internet, y la actual, es un sistema en el que ningún servidor es central, de forma que la caída de uno de ellos lo único que provocará es que la información busque un nuevo camino en la tela de araña que es Internet.

¿Por qué he contado esto? Porque metafóricamente en este mismo sentido se han desarrollado las organización y las redes terroristas. Las organizaciones clásicas, como ETA, son piramidales, de manera que la detención de un grupo de alto rango, suprime la organización o buena parte de ella. Las organizaciones terroristas del siglo XXI realmente no son organizaciones, sino que son redes, en la que las conexiones son dispersas y en las que cada componente se encuentra en un rango equivalente, pudiendo actuar autónomamente, sin necesidad de órdenes o comunicaciones, y en las que la supresión de una de sus unidades sólo permite que caiga esa unidad, ya que cada componente de la red existe, se financia y actúa independientemente del resto de la red, con la que mantiene relaciones líquidas, llegando a desconocer la existencia de buena parte de la red a la que pertenece.

El terrorismo del siglo XXI no precisa de autores intelectuales, de personas que den la orden, porque son los autores materiales quiénes gozan de la capacidad y autonomía para planear y realizar los criminales atentados, ya que ellos se financian también autónomamente. El terrorismo del siglo XXI es más peligroso porque no es que haya una gran organización, ni “Al-Qaeda” lo es, sino una red difusa en sus intenciones y absolutamente autónoma en las acciones de cada uno de sus componentes, por ello cuando se acaba con un elemento de la red hay que ir al siguiente, porque de uno no iremos a otro, sencillamente porque los unos ignoran la existencia de los otros y solamente tienen vínculos endebles con algunos enlaces, que conocen únicamente a una parte mínima de la red.

domingo, octubre 28, 2007

Corrupción para todos

Una dictadura hecha régimen, como fue el Franquismo, tuvo un absoluto control de los medios de comunicación, de forma que cualquier información que pudiera afectarle y perjudicarle era hurtada a los ciudadanos o súbditos, quedándose en el mejor de los casos circunscrita al rumor entre los más enterados.

Los casos de corrupción que salieron a la luz pública fueron una operación medida, para dar un pequeño escarmiento y dar a entender a la opinión pública silenciada que el régimen no toleraba determinadas conductas que realmente eran características en el Franquismo.

El Franquismo toleraba todo tipo de corruptelas en todos los escalafones, para tener a todo el mundo cogido y que las grandes corrupciones que enriquecieron a las altas jerarquías no pudieran ni ser denunciadas y es más pudieran ser comprendidas como un ejercicio de lo mismo pero en el grado correspondiente a un grado superior. Existían constantes enchufes, “oposiciones” restringidas, la condescendencia con el mercado negro, tratos de favor, remuneraciones bajas y discrecionales, absoluta capacidad de litigiosidad y demás desviaciones,

La tolerancia con las corruptelas de todos, con las debilidades de cada uno de los que formaban parte del engranaje del régimen, para que el miedo por las faltas propias enervase toda tentación y deseo de enmendar las faltas ajenas. Esa corrupción se ha mantenido en el rumor, en el comentario o en la constatación de lo rápido que crecían determinados patrimonios en un país depauperado, quedando pendiente la investigación seria sobre este asunto.

miércoles, octubre 24, 2007

Ramoncín

No puedo con Ramoncín. Nada me gusta de él, ni su casi olvidada música (porque este chico era cantante o al menos eso decía). Pero lo que entra en la dimensión de lo inaguantable, lo mismo para mí, es que opine de todo, de que hable de cualquier cosa con una autoridad que ni los seres que más le quieren le pueden otorgar. Me destroza que quiera representar a los progresistas españoles, porque su autoproclamada representación nos denigra a los demás. Sobre el tema de la SGAE hay otros muchos que han opinado más oportunamente que yo, con más acierto e ingenio.

miércoles, octubre 17, 2007

La desgracia del crítico

Confieso que casi lo único que veo en la televisión es el programa “Sé lo que hicisteis” (en “La Sexta”). Lo paso en grande, sobre todo en la sección que encabeza Ángel Martín. El trabajo de los presentadores es bueno, pero el realmente valioso creo que es el de los documentalistas y guionistas.

A pesar de que me guste, me he dado cuenta de que “Sé lo que hicisteis” vive de la telebasura que critica, de forma que la propia existencia del programa depende de la existencia de la telebasura. Ojalá desapareciese la telebasura de nuestras parrillas y que “Sé lo que hicisteis” tuviera que transformarse en un programa de crítica televisiva, que es algo de lo que carecemos absolutamente en nuestro país.

lunes, octubre 15, 2007

La princesa del pueblo

La difunta Princesa de Gales, conocida como Lady Di, ha recibido de la prensa británica el apelativo de “la princesa del pueblo”. Siempre me ha revuelto un poco este sobrenombre y hoy voy a decir el porqué.

En primer lugar porque una princesa nunca es del pueblo, ya que la propia naturaleza de la realeza posiciona en un plano superior a una familia, una superioridad precisamente sobre el pueblo. O se es princesa, o se es del pueblo, pero ambas cosas se excluyen. Y en el caso de Diana Spencer no es admisible decir siquiera que procedía del pueblo, porque era hijo de un noble titulado y hermana de otro noble titulado.

En segundo lugar, una cosa es decir que es señora era “popular” gracias al favor que los medios de comunicación le dispensaban y otra es dar a entender que el pueblo le interesaba algo. Diana Spencer, como Princesa de Gales, se dedicó a los clásicos actos de caridad que las señoras de la realeza, de la nobleza o de la burguesía protagonizan para tener protagonismo y llenar sus vacías horas.

Esta señora fue una princesa de lo más corriente, más bien anticuada. Eso sí, con una cobertura mediática que hacía extraordinario cualquier hecho, aunque fuese una recepción de gala o una visita oficial a un país extranjero. No fue “la princesa del pueblo”, sino que se creó, con la legión de lectores de revistas del corazón, “un pueblo para la princesa”.

lunes, octubre 08, 2007

Los cargos más molones para los políticos

La ambición forma parte de la vida política desde que se organizaron las prístinas comunidades humanas. Es evidente que el deseo de hacerse con un cargo es connatural a la vida de lo que llamamos un “político”. Un gravísimo error es considerar que todos tienen el mismo tipo de ambiciones, esto es, que todos los políticos anhelan y buscan los mismos cargos. Esto es así en los cargos realmente atractivos, como es la Presidencia o un Ministerio, pero no en los de nivel un poco inferior.

Los políticos con más ambiciones no son precisamente aquellos que buscan una concejalía o un cargo que les dé notoriedad. Al contrario, los políticos con la ambición más álgida y mayor inteligencia procuran construir su carrera sobre puestos con poca notoriedad pero con mucho poder, para hacerse con resortes políticos sin tener que sufrir el continuo escrutinio público. Esto es lo que mola a los políticos: poder y anonimato, porque quién es desconocido para el gran público no corre el peligro de quedarse y siempre está en disposición de ascender a las cuotas más altas como una estrella invitada que llega a cerrar la gala por sorpresa.

¿Qué ejemplos podemos poner para ilustrar los cargos molones? Hagamos una relación, que ni mucho ni menos puede ser ni pormenorizada ni exhaustiva: las subdirecciones generales todas valen, las vicepresidencias de las diputaciones, las asesorías personales de altos cargos, los consejos de administración de las sociedades públicas o puestos directivos en la administración institucional. Tres son las variables que hacen que un sueldo sea más molón que otro: altura en la jerarquía administrativa y consiguiente poder e influencia, salario directo como en dietas y opacidad para los medios de comunicación (el ideal es que ni sepan que el cargo existe).

España es un país que paradójicamente premia más al político escondido que al político que gana elecciones. Por ejemplo, en los Estados Unidos ninguno de los dos grandes partidos hubieran presentado como candidatos ni a Mariano Rajoy ni a Rodríguez Zapatero; el primero no ha ganado nunca nada como cabeza de lista y todos los puestos que ha tenido, incluso la nominación como candidato, han sido por designación directa; el otro estaba especializado en perder elecciones como secretario del PSOE en León, aunque sí tuvo el mérito de ganar a tres candidatos más en un Congreso de un partido tan complejo como es el Partido Socialista.

La política electoral norteamericana tiene aspectos pocos brillantes como son su manía por descubrir cualquier historia sexual de los candidatos o un sistema de financiación de las campañas que tiene agujeros que nadie quiere reparar, pero también tiene virtudes como es preferir a aquel que ha sido alcalde, gobernador y senador a un personaje gris, que toda su trayectoria política ha dependido de la elección directa del “stablishment” del partido correspondiente.

Y es que en nuestro país se confunde mérito y capacidad con cargos opacos para todos y de elección directa. Un político tiene que demostrar o haber demostrado que es bueno para dirigir un gobierno del nivel que sea, porque la capacidad técnica la han de tener los funcionarios a su servicio y es allí donde nunca debería meterse.

miércoles, octubre 03, 2007

Diputaciones provinciales

La creación de las diputaciones provinciales fue obra de la Constitución Española de 1812. Su historia inicial fue tan tormentosa como la del texto constitucional que las instauró y se convirtió en una parte del programa liberal. La idea original de las diputaciones era la de otorgar cierta autonomía administrativa al nuevo ente territorial: la provincia.

Hasta la definitiva distribución provincial de Juan de Burgos las diputaciones no se consolidaron, aunque continuaron las tensiones entre quiénes pensaban que eran entes autónomos y quiénes consideraban que constituían parte de lo que hoy denominaríamos la “Administración periférica del Estado”.

Parece que nadie pensó en serio qué hacer con las diputaciones provinciales en el momento de redactar la vigente Constitución, como tampoco no se tuvo en cuenta la capacidad expansiva del sistema autonómico que la Constitución preveía. Dado que la mente de los constituyentes no pensaba que todo el territorio nacional fuera a acceder a la autonomía política, ideada solamente para zonas muy concretas.

La consecuencia de esa imprevisión es que las diputaciones provinciales, concebidas como ente local, se han quedado en una especie de tierra de nadie, política y competencialmente. A eso le añadimos que las diputaciones se encuentran sometidas, en cuanto a su regulación legal, tanto a la legislación del Estado en materia local como a la legislación de desarrollo de las distintas comunidades autónomas. El resultado es que junto a la Ley reguladora de las bases del régimen local, el Texto refundido de normas legales vigentes en materia local y a los numerosos reglamentos estatales aplicables, con el inefable Reglamento de servicios de las corporaciones locales a la cabeza, tenemos también la participación de legislación autonómica en materia de administración local, es decir, municipios y diputaciones, además de la nueva generación de nuevos entes intermedios que desafían a la imaginación administrativista más calenturienta.

Las comunidades autónomas son gobiernos y administraciones relativamente nuevas, que quieren consolidar su terreno y ampliarlo todo lo que les sea posible. Y allí, perdidas en tierra de nadie se encuentran las diputaciones provinciales, con mucha dificultad para justificar políticamente su existencia, cuando el espacio de ente intermedio entre el municipio y el Estado ya está ocupado por las autonomías, con una legitimidad democrática mayor que la que proporciona la elección indirecta de las diputaciones. La consecuencia es que el Tribunal Constitucional ha tenido que pronunciarse ya en varias ocasiones sobre leyes autonómicas reguladores de la función local en cuanto afectaban sustancialmente a las competencias de las diputaciones.

Incluso en las Comunidades Autónomas en las que no se ha tocado la regulación estatal de las diputaciones, la ciudadanía se pregunta una y otra vez para qué sirven las diputaciones, exceptuando el palpable hecho de que se proporciona mucho empleo público y altos cargos de esos que molan a los políticos (lo mismo mañana hablo de eso).

La existencia de una administración, por más territorial que sea, tiene que ser suficientemente justificada. El mero hecho de que las diputaciones existan no sirve de argumento suficiente a la hora de mantenerlas. Por sorprendente que parezca la posición del Tribunal Constitucional ha sido ésta, por más que hayan querido disfrazarlo la posición del Tribunal ha sido la siguiente: ya que las diputaciones existen, hay que buscarle una justificación constitucional que las hagan necesarias.

El Tribunal Constitucional, en repetidas sentencias (por ejemplo las SSTC 32/81, 27/87 o 109/98), ha tenido ocasión de pronunciarse sobre la situación constitucional de las diputaciones. Ha mantenido lo que podríamos denominar “explicación ontológica” que puede enunciarse diciendo que todo lo que existe es necesariamente constitucional por el mero hecho de existir, incluyendo una necesidad constitucional, por lo que no puede ser eliminado.

El Tribunal Constitucional ha recurrido a la oxidada teoría de la garantía institucional, del jurista alemán Carl Schmitt, al mantener que aunque en la Constitución no haya una mención expresa de las diputaciones las provincias son más que meras circunscripciones electoral (u otras menciones en el texto), por lo que debe haber una administración en ese territorio. Cabría preguntarle a nuestro alto Tribunal por los motivos de recurrir a una teoría propia de una Constitución, la Reichsverfassung, que no contemplaba el control judicial de constitucionalidad de los actos con rango legal, cuando nosotros sí nos encontramos dentro de un ordenamiento jurídico que no sólo tiene previsto este control, sino que además el control es centralizado.

Lo más sorprendente de todo y que demuestra la inconsistencia de la “explicación ontológica” es que el Tribunal termina adoptando la “explicación teleológica” después de solemnes proclamas de la necesidad (y consecuente ineludibilidad) de las diputaciones provinciales. La “explicación teleológica” en puridad consiste en justificar la existencia de una administración en función de las competencias que tiene atribuidas y de la mayor idoneidad de esa administración para la eficaz ejecución de sus competencias.

En principio la “explicación ontológica” no necesita de la “teleológica”, ya que la propia naturaleza administrativa de la administración conlleva unas competencias inherentes que no necesitan ser explicitadas, aunque sí deban ser concretadas normativamente. En el caso de las diputaciones provinciales no pasa esto, sino que a pesar de la indubitable existencia y la rebuscada garantía que el Tribunal Constitucional coloca en torno a las corporaciones provinciales, no es capaz de mostrar lo evidente: las competencias inherentes a una administración necesaria.

El Tribunal se conforma con exigir un mínimo de competencias sin poder siquiera trazar unos difusos límites generales. Sobre lo que el Constitucional pasa por alto es lo que en Filosofía de la Ciencia se llama contraejemplo a una teoría científica, que es la eliminación de las administraciones provinciales en las comunidades autónomas uniprovinciales, asumiendo la Comunidad todas las funciones de las diputaciones, incluso el mínimo con garantía institucional. ¿No se violaría en el caso de las comunidades uniprovinciales la garantía institucional proclama en la jurisprudencia constitucional? Si algo es necesario y por tanto ineludible, en consecuencia debería estar presente incluso en las comunidades uniprovinciales.

Finalmente, otra pregunta retórica, si las diputaciones provinciales son necesarias, y en consecuencia ineludibles, ¿por qué hay partes del territorio nacional (las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla) que no se encuentran encuadradas en ninguna provincia y no están bajo el amparo de ninguna diputación provincial.

El Tribunal Constitucional en su intento de imposibilitar a las comunidades autónomas la posibilidad de vaciar de competencias a las diputaciones, lo que ha conseguido es imposibilitar que el Estado pueda suprimirlas sin pasar por una reforma constitucional que desarticule esa garantía “ad hoc” que los magistrados vieron en el texto constitucional, pero que los demás aún no hemos conseguido encontrar.

El planteamiento ontológico siempre fracasa cuando quiere aplicarse fuera del plano de un estado dotado de soberanía, ya que las competencias soberanas están lo suficientemente definidas. Tanto en el plano de la administración territorial infraestatal como en el de la administración institucional o instrumental la única explicación que justifique la existencia de una administración es la “explicación teleológica”.

Las diputaciones provinciales no tienen ni las competencias suficientes, inherentes o atribuidas, que justifiquen la existencia de las corporaciones provinciales. Las obras en localidades de la provincia, el mantenimiento de determinadas instituciones o la promoción de actividades locales pueden ser desarrolladas con igual o mayor efectividad por las administraciones autonómicas correspondientes. Habrá quién diga que las autonomías pudieron no establecer una administración periférica y servirse de las diputaciones provinciales, pero creo que la ejecución de una política debe estar en manos de la misma legitimidad que la autoriza, asunto que no se garantiza en el caso de las diputaciones.

No sé si será mucho, pero creo que todos los españoles podríamos ahorrarnos un buen dinero si elimináramos las diputaciones provinciales de la faz de nuestro país. Los funcionarios habría que recolocarlos, pero desaparecerían cientos o miles de altos cargos e inversiones costosas si se comparan con sus resultados. De camino se podrían vender o transferir extensas propiedades de estas corporaciones para que las administraciones que se dedican a las cosas importantes, como la sanidad o la educación, puedan “hacer caja” o patrimonializar, que nunca está de más.

miércoles, septiembre 26, 2007

La guerra de los medios

El panorama periodístico español está conmovido. El grupo “MediaPro”, que ha agrupado a diversos medios y productoras, así como a Televisa, ha lanzado un nuevo periódico de tirada nacional, denominado “Público”, que se define de izquierdas y que quiere coger la franja más a la izquierda de “El País”, así como a todos los jóvenes también de izquierda pero no tan institucionalizados como para leer el periódico oficial de la tendencia a nivel nacional.

En PRISA se han puesto nerviosos y han hecho un ejercicio de fuerza al gobierno durante la semana pasada y el inicio de ésta para que aprecie lo bueno que es tenerlo a favor y no en contra.

“El País” no puede seguir esa línea, por más que le pese a sus directivos. La población no lee para informarse, sino para leer lo que quiere leer. Y si “El País” se dedica a atacar al PSOE por sistema, no será “El País” sino “El Mundo”, medio de la derecha urbana no monárquica, con lo que el mercado está más que cubierto en ese segmento.

Ignoracia jurídica

Voy a hacer una confesión personal: soy funcionario. El cuerpo de la Administración al que pertenezco tiene una peculiaridad respecto a todos los demás cuerpos de funcionarios. Esta peculiaridad consiste en que para acceder no es necesario tener el más mínimo conocimiento jurídico, a pesar de ser del denominado “Grupo A” (ya estoy dando bastante pistas).

Como yo sí tengo alguna formación jurídica de vez en cuando me tiemblan las carnes con lo que mis compañeros y compañeras dicen sobre la actualidad jurídica que nos afecta. El otro día, en una reunión, el número dos de mi lugar de trabajo, dijo que el BOE acababa de publicar una nueva Ley dedicada a un aspecto muy específico de nuestro trabajo.

Me extrañó porque las Cortes no están en sesión, el tema no merece una norma de rango legal, pero uno ya se puede esperar cualquier cosa y un Decreto-Ley por sorpresa nunca es absolutamente descartable. De la extrañeza pasé al sopor cuando pedí la “nueva Ley” y comprobé que era una simple Orden Ministerial.

Esto, que no es otra cosa que una mera anécdota, genera problemas a la hora de determinar la norma aplicable a cada caso. De las más sencillas normas de aplicación no hay noticias, se confunde la Exposición de Motivos con el cuerpo normativo y eso del procedimiento administrativo es una entelequia que suena pero que no saben ni lo que es ni las consecuencias que tiene.

lunes, septiembre 24, 2007

Puestos a objetar

Dicen que miles de padres quieren presentar una “objeción de conciencia” contra la nueva asignatura “Educación para la Ciudadanía”. A la hora de la verdad, por lo visto, los objetores caben en un taxi. No me voy a referir en este momento a una cuestión de cantidad sino de cualidad, a hablar sobre la objeción de conciencia a los contenidos curriculares.

Argumentan estos señores que ellos tienen un derecho omnímodo para decidir qué pueden escuchar sus hijos y qué no, qué parte de la razón les parece conveniente y cuál no. Después de esto podrán llegar objeciones de conciencia a la enseñanza de la teoría de la evolución, la explicación de Marx o la reforma protestante.

Los padres tienen derecho a formar a sus hijos según sus principios y este derecho están consagrado constitucionalmente. Pero éste o otros derechos no son absolutos, porque la comunidad tiene algo que decir en cómo se forman sus ciudadanos, en cómo la personalidad de los que van a formar su voluntad se hacen personas.

Si aceptamos la facultad omnímoda de los padres, cuando alguno lo solicite en conciencia, deberíamos incluir en nuestros programas escolares la superioridad de una raza sobre otra, la discriminación de la mujer o la destrucción del medio ambiente.

jueves, septiembre 20, 2007

La Liga de Campeones no es el "Carranza Europeo"

El Sevilla FC ha sido derrotado por tres goles a cero frente al líder de la liga inglesa, el Arsenal. Muchos se han sorprendido de que el bicampeón de la Copa de la EUFA haya caído de una forma tan contundente y sin capacidad ninguna de reacción.

Hay algo que se suele pasar por alto cuando se habla del Sevilla FC y de los cinco títulos que han conseguido en quince meses: sus rivales. En cuatro ocasiones eran equipos absolutamente irrelevantes en el mundo futbolístico y en una era un equipo, el Barcelona, que él solito iba a tirar el título de liga.

El Sevilla FC ha estado dos años jugando el “Carranza Europeo” y ahora ha pasado al torneo de los mayores y se le ven las costuras. Puede que no le vaya muy mal, porque ha tenido suerte en el sorteo, pero su futuro solamente depende de la suerte y de los emparejamientos beneficiosos y no de un equipo mediano en el ámbito europeo que ha estado jugando con equipos de tercera continental.

Representación y Educación para la Ciudadanía

El otro día una organización que dice representar a más ciento cincuenta mil familias y que propugna la mal llamada objeción de conciencia contra “Educación para la Ciudadanía” dio una patética rueda de prensa en una cafetería, posiblemente en la que tengan sus sesudas reuniones. Fue patético y evidenció que posiblemente los que hablaban solamente lo hacían en su nombre.

Dicen tener una representación que a todas las luces, en la materia de la mal llamada objeción, tienen pero creen tenerla por los propios engaños de contabilidad representativa que se dan en estas organizaciones de padres y madres.

El asunto es muy sencillo, aunque parezca complejo y lleva inventado mucho: se llama “comunicación de la representatividad”. Supongamos que unos padres tienen matriculado a sus hijos en un centro determinado, entonces quedan integrados casi automáticamente en la pertinente asociación de padres y de madres. Nadie sabe el porqué pero esa asociación pertenece a una federación provincial que a su vez se integra en una nacional.

Esos padres nada saben de que son contados como representados por una federación nacional de asociaciones, pero técnicamente lo son. El truco contable funciona normalmente a efectos propagandísticos, que es lo único que le importa generalmente a estas federaciones nacionales, pero el turco deviene en problema cuando hay una desproporción considerable, como la que hay, entre el número que se dice representar y el número de personas que van a las movilizaciones y que concurren a las acciones que convocan, siempre ínfimo respecto a la teórica representación.

La apariencia siempre se denuncia como falsa cuando es llevada a la acción, cuando tiene que demostrar sus verdaderas posibilidades. La representación se supone, por eso los representantes gustan tan poco de que sus representados les respalden públicamente, porque en ese momento se evidencia las muchas flaquezas que una representación supuesta tiene.

El mecanismo de la “comunicación de la representatividad” puede ser legítimo en ocasiones, aunque no es el más deseable, pero si se utiliza hay que ser conscientes de la evidente limitación que tiene este sistema, en especial porque los representados no sólo no conocen a sus representantes, sino que desconocen absolutamente que son representados ni por estas ni por otras personas.

La verdadera cara de los caseros

Hace dos días el Presidente del Gobierno y la Ministra de la Vivienda anunciaron con gran despliegue mediático las nuevas medidas para incentivar el alquiler de vivienda. La verdad es que ni los sectores más cercanos al gobierno socialista han entusiasmado con el anuncio, dedicándole “El País” dos portadas realmente críticas.

Las medidas de la Ministra Chacón se parecen a las de la ex Ministra Trujillo, pero con dos diferencias marcadas: la primera es que las medida de Trujillo tenían que ser ganadas en una convocatoria pública en manos de las Comunidades Autónomas, mientras que las de Chacón son generales y serán gestionadas directamente por el Estado. La segunda diferencia es que las nuevas medidas incorporan una desgravación fiscal para el alquiler, que desde la Ley de 1998 había desaparecido de nuestro sistema tributario.

En todo caso, pese a sus similitudes y diferencias, ninguno de los dos planes son realmente planes generales, de fomento del alquiler, sino únicamente planes de fomento del alquiler joven, que para estas medidas son los menores de treinta años. Creo que esta es una de las grandes carencias, ya que el fomento del alquiler es una opción buena no solamente para los jóvenes, sino para la población en general y para la economía nacional (aumentando la renta disponible para ser gastada en otros sectores que no son el inmobiliario).

Lo más sorprendente no ha sido la lógica batalla política y la pluralidad de valoraciones acerca de este anuncio, sino la proliferación de “analistas” del mercado de alquiler que ha salido en defensa de los propietarios y “caseros”, indicando que los problemas del alquiler se deben fundamentalmente a que los que ponen sus casas en alquilar con unos santos y los inquilinos son unos delincuentes que ni pagan ni conservan bien las casas.

No voy a entrar a discutir que haya personas que no paguen la renta y personas que no cuiden adecuadamente las casas, pero sí me niego a creer que esto es una generalidad y mucho más voy a colaborar en mantener la imagen seráfica de los caseros. Repasemos a los caseros.

Normalmente los caseros no declaran a Hacienda los grandes ingresos que perciben al alquilar sus viviendas, por lo que las quejas sobre sus reclamaciones judiciales se deben más a la imposibilidad de acceder a ellas que al hecho de su funcionamiento, porque muchos no pueden ir a los tribunales para exigir el pago de las rentas debidas, sencillamente porque el Estado desconoce que ellos hubieran percibido esas rentas.

Las viviendas puestas en alquiler por lo general están en un estado de conservación, mantenimiento y equipamiento muy inferior a las de propiedad, siendo los precios muy semejantes a los precios de una amortización hipotecaria. Sale un inquilino, entra otro y ni siquiera se hace una limpieza general. Los caseros confunde interesadamente no cuidar la vivienda con el desgaste normal causado por el uso de las cosas. Cualquier persona sabe que en una casa siempre hay que hacer un mantenimiento de determinadas cosas, pero los caseros no lo saben y dejan las casas caerse, porque siempre podrán echarle la culpa al anterior inquilino y culpar al siguiente, con la única finalidad de quedarse con la fianza.

Los caseros se aprovechan tanto de jóvenes como de trabajadores desplazados transitoriamente para pedir mucho dinero por metro cuadrado. Saben que muchas veces los inquilinos son uno por habitación de forma que los precios suben porque no son calculados en función de zona, calidad y metros cuadrados, sino en virtud de las habitaciones que posee la vivienda.

A modo de síntesis, tengo la sospecha que la mala fama de los inquilinos, la criminalización de estos, es una “política de comunicación” de muchos caseros para mantener restringido el mercado, metiendo miedo a otros propietarios para introducir sus viviendas en el mercado y así subir el precio a placer.

El alquiler se trata políticamente de una forma incorrecta. El alquiler es una especie de mercado secundario para gente de segunda, jóvenes y pobres. No se solucionarán los problemas de este mercado, sobre todo su dimensión, hasta que socialmente el alquiler sea valorado con la misma dignidad que la propiedad (con hipoteca para toda la vida).

miércoles, septiembre 19, 2007

Raúl y el periodismo

Hacía tiempo que no escuchaba una retransmisión de fútbol por la radio. Ayer por la noche lo hice. Después de un año sin hacerlo me sorprendió que los temas que tratan en la retransmisión, además de la entrecortada narración del encuentro, no han variado nada.

Uno de los temas favoritos de los periodistas deportivos es Raúl. Yo soy de los que opina que es un jugador sobrevalorado y que está estupendamente en las antípodas de la selección nacional. Uno de los más acérrimos defensores de Raúl, aprovechando que parecía que el jugador había recuperado algo de gol, se atrevió a reconocer que la temporada pasada éste no estaba en forma.
Recuerdo a ese mismo periodista, durante la crisis que ahora reconoce, diciendo que Raúl se encontraba en plena forma, que conservaba toda su capacidad goleadora y que, en caso de no ser cierto todo lo anterior, su historial justifica por sí mismo la presencia de este jugador en el once titular de su equipo y en las convocatorias de la selección española.

Aquí se encuentra uno de los problemas del periodismo deportivo español: no intenta ser objetivo ni para disimular. El hecho de reconocer que el jugador que se defiende no se encuentra en su mejor momento, daría ahora una mayor credibilidad a la fanfarria hagiográfica.

Aunque ya el imperativo moral de decir la verdad no signifique nada, aunque sólo fuese para que de vez en cuando se les creyese, algunos periodistas deberían reconocerlo lo evidente para todo el mundo.

jueves, septiembre 13, 2007

Parar los nombres estrafalarios en Venezuela

Hace aproximadamente una semana los medios de comunicación, en medio de una sequía vacacional que hace publicar casi cualquier cosa, dieron una amplia cobertura al proyecto de nueva Ley de Registro Civil, propuesta por el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
El proyecto de Ley intenta evitar que se impongan a los niños nombre estrafalarios del tipo “Superman”. Los medios conservadores de nuestro país han puesto este proyecto legislativo como ejemplo de la intervención constante del gobierno venezolano en la vida cotidiana y en libertad individual de los venezolanos.

Lo que me extraña es que estos “defensores de la libertad absoluta” de los padres incluso para imponer nombres estrafalarios a los descendientes, es que no se hayan dado cuenta de que en nuestra Ley del Registro Civil existe inmemorialmente la misma disposición, concretamente el párrafo 2 del artículo 54, nada menos desde 1999 bajo el gobierno popular.

Chávez no es santo de mi devoción y me horrorizaría verlo al frente de mi país, pero no quiere decir que no pueda acertar de vez en cuando, aunque sea por casualidad. Creo que proteger la identidad de los neonatos del capricho de los padres que puedan convertirlos en objeto de burlar a lo largo de toda su vida entra dentro de lo que llamamos “interés superior del menor”. Es evidente que los padres tienen el derecho de imponer el nombre que quieran a sus hijos, pero éste no es un derecho absoluto hasta el punto de perjudicar potencialmente la consideración social de sus descendientes.

Me gustaría saber el nombre que los críticos con la medida venezolana (y de la española, aunque no lo digan). Apostaría mi patrimonio a que les otorgaron nombres comunes y generalmente tomados de algunos ascendientes. El proyecto de Ley venezolano no es ni estrafalario ni invasivo de la libertad, simplemente posibilita cierto sentido común a quién prefieren a Matt Damon o a Angelina Jolie que el futuro de sus hijos.

lunes, septiembre 10, 2007

Neonazis israelíes

La policía israelí ha desarticulado un grupo neonazi que operaba en su territorio. Han dado publicidad a sus acciones que estos salvajes grababan en vídeo. El contenido es el salvajismo e inhumanidad común a todos estos animales que dudosamente merecen el calificativo de personas. Pero lo que es noticia es que haya ocurrido esto precisamente en Israel, país fundado sobre las cenizas del Holocausto nazi.

Estas bestias detenidas, además de estar una escala bastante baja de la evolución zoológica, han demostrado menos inteligencia que los gorilas a los que imitan. Si ser neonazi y actuar como tal es un delito en todos los Estados civilizados, serlo en Israel es atentar contra uno mismo y contra la memoria de los conciudadanos. Es algo así como si el hijo de la víctima ensalzase la personalidad del asesino. Además de bestias, tontos.

viernes, septiembre 07, 2007

¿Por qué llamar “Gobierno de España” al Gobierno de España?

¿Por qué llamar “Gobierno de España” al Gobierno de España? Ésta es la estúpida pregunta que el portavoz del PP en el Senado va a hacerle al Presidente del Gobierno en la sesión de control de esta semana. Él quiere decir que el lema utilizado en la publicidad institucional es reiterativo, porque efectivamente el Gobierno de España es el “Gobierno de España” y parece, en opinión de los populares, que el Presidente lo ha descubierto ahora.

Lo que sí uno tiene la impresión de que durante los ocho años de gobierno popular, la unificación de la publicidad institucional no mencionaba ni “gobierno”, ni “España”, sino una abstracción tal como “Administración General del Estado” (en siglas, AGE). Durante la presidencia de Aznar no había gobierno, sino una cosa como la AGE que nadie sabía qué era.

Si al portavoz popular le parece tan mal llamar “Gobierno de España” al Gobierno de España, puede plantear esa misma pregunta en el Ayuntamiento de Madrid, que se denomina “Ayuntamiento de Madrid”, en las Cortes aragonesas, pues el Gobierno de Aragón” se autodenomina siniestramente como “Gobierno de Aragón”. Pueden presentar miles de preguntas en todos los municipios del país y en todas las comunidades autónomas, porque todas estas administraciones se llaman a sí mismo con el topónimo de su territorio.

Puede que realmente los populares quieren llamar al Gobierno de España como “Gobierno de la República de España” con su Presidente “Ansar” a la cabeza, rememorando los gloriosos tiempos de la visita del gobernador de Florida, el inefable Jeb Bush, hermano del actual Presidente norteamericano. Lo mismo buscan otra cosa y preferirían llamar al Gobierno de España como “Cortijo Popular”, “Gobierno de la Gente de Orden” o “Fuera los rojos”, que es lo que ellos hacen cuando están en el poder en cualquier sitio. Finalmente cabría preguntarles a los populares: ¿tanto les molesta la palabra “España”?.

jueves, septiembre 06, 2007

Rosa Regás

La última semana de agosto ha tenido una noticia dominante en el plano político y cultural: la dimisión de Rosa Regás como directora de la Biblioteca Nacional. Creo que el nombramiento de esta señora fue una de las peores decisiones del Gobierno de Zapatero cuando comenzó su gestión.

En nuestro país se confunde al intelectual con el escritor y se piensa que un escritor es una especie de sabio que sabe de todo, cuando su mérito generalmente es expresar lo que realmente nunca ha existido. La consecuencia es que diferentes gobiernos han puesto a especialistas en la ficción a gestionar algo tan real como es la Biblioteca Nacional (como también fue el caso de Luis Alberto de Cuenca con el PP).

Por otro lado Rosa Regás representa una forma de izquierda de la que me encuentro muy distante. Una izquierda que no es una ideología o pensamiento para la mayoría, sino para determinadas minorías y que nunca cuestiona el “status quo”, porque sus sostenedores son unos de los que se benefician de ese sistema.

El nuevo ministro de Cultura se dijo a Regás que en tres años no había hecho nada y posiblemente esto haya sido cierto, pues un ministro suele tener buena información sobre su departamento. Todo ello se ha unido a la pérdida de determinado material de bastante valor patrimonial en las propias salas de la Biblioteca. Regás se ha intentado disculpar diciendo que eso ha pasado antes y también sucede en otras bibliotecas similares, pero esto es además un reconocimiento del hecho también es de la incompetencia, porque cuando se nombra a alguien para un puesto es para que las cosas mejoren respecto al pasado, no para que todo siga igual, y para tomar lo mejor de otros lugares, no su indolencia respecto al robo de material.

Regás debe darse cuenta de que la política no es escribir contra el adversario, ya que cuando se ha dejado la oposición hay que hacer infinidad de cosas, en cada una de las áreas de la Administración. Política no es decir solamente que la derecha es malísima y herederos del Franquismo, sino que hay que demostrar que la otra opción es mejor gestora, beneficia a la mayoría y es preferible a la hora de las elecciones, incluso cuando se esté entre millones de libros y millares de investigadores.

miércoles, septiembre 05, 2007

César Vidal, ¡ya te gustaría a tí!

Ya estamos en el comienzo del curso laboral, social, académico, político y comercial. Aunque el Año Nuevo sea en enero, el verdadero comienzo del año, con el comienzo de todo, se da en estos días. Una de las tradiciones de los inicios de septiembre consiste en soportar numerosas campañas de anuncios en la televisión dando a conocer las más diversas colecciones.

Una de las novedades más curiosas es la colección de los libros de César Vidal. El anuncio, protagonizado por el propio autor, dice algo así como: “Millones de personas han comprado mis libros, algunos incluso los han destruido”. Me asaltó un pensamiento: “¡Ya te gustaría a ti!

Que un autor vea un libro suyo quemado como ataque a su contenido es un raro honor, pero excelso, porque generalmente lo hacen personas con bastante maldad. Ser enemigo de los “malos” siempre es bueno. Pero una cosa era que los malos sean malos y otra que sean tontos. No se queman cualquier tipo de libro, refritos como los de César Vidal. Se queman obras importantes, de gran calidad y con profundidad en el pensamiento expuesto, por no entrar en cuestiones estilísticas.

César Vidal no tiene la calidad suficiente para que sus libros merezcan el raro honor de las llamadas. Lo que hacen los muchos que no les gustan ni los libros de Vidal es no comprarlos y puede que sea eso lo que le moleste y así lo diga en su anuncio: que sus adversarios no queman sus libros y él pueda escribir otro libro sobre cómo lo hicieron.

martes, septiembre 04, 2007

Vuelve Geografía Subjetiva

Ya ha pasado el verano. Al menos el verano vacacional, que no el meteorológico. Volvemos todos a donde estamos, queramos o no. Volvemos a construir Internet con nuestras opiniones.

domingo, agosto 12, 2007

Licencia vacacional

Dado que es agosto y la actividad es poca, voy a reconcentrarme sobre mí, a leer, ver películas pendientes y charlar con los amigos. Nos volvemos a ver a finales de este mes o a comienzos del mes de septiembre.

domingo, agosto 05, 2007

Barcelona, la otra cara

Barcelona se vende, o nos la venden, como una ciudad moderna, una ciudad en la vanguardia de Europa, como la capital de la Nueva Europa. Pero este verano estamos viendo la cara más atrasada de la capital catalana, apagones masivos y cortes del tráfico ferroviario. Da la impresión de que es una ciudad que lleva mucho viviendo por encima de sus posibilidades de infraestructuras y ahora comienza a vérsele las costuras. Lo mismo debería volverse hacia todo lo que no se ve, para que lo que se ve no quede más en evidencia como ha sucedido este verano.

jueves, agosto 02, 2007

Elton John puede dar más conciertos

Elton John ha propuesto la genial idea de acabar con Internet cinco años, para conseguir que él venda más discos después de que su última obra tuviera una venta paupérrima, teniendo en cuenta las cantidades de discos anteriores. Arremete contra todo, diciendo que ahora la gente crea con sus ordenadores en cada en vez de quedar con amigos y dar vueltas en busca de un estudio donde grabar; dice que los que escribimos un blog no protestamos en la calle, que es el sitio dónde hay que hacerlo en su opinión.

Dado que este señor se permite decirnos a los demás cómo tenemos que vivir, me voy a permitir, desde este humilde blog, a decirle cómo debiera él conducirse. Podría empezar por considerar que la mejor música no es la grabada o la emitida en las cadenas de radio, sino que es la música en directo, por lo que él podría disponerse a recorrer el mundo, dada su fama internacional, y ganarse el dinero que no ha podido ingresar ahora con su disco. El problema, soy consciente de ello, es que dar conciertos requiere tanto una inversión como un esfuerzo personal y, en muchas ocasiones, no le permitiría a Elton John excentricidades del tipo de volver a dormir en casa todas las noches.

Elton John y otros muchos artistas deben mirarse a ellos y recordar que si son alguien lo son porque hay un público que les reconoce, y un público al que han tenido cogido por precios abusivos. Puede que el público no tenga la culpa y que sean ellos los que se han acomodado a ingresar ingentes sumas de dinero sin necesidad de subirse a un escenario más veces que las justas para no cansarse. La música tiene una ventaja sobre la literatura, que es se permite su ejecución en directo por el mismo autor, que es lo que suele gustar más a los gustosos de este arte.

miércoles, agosto 01, 2007

Algo tiene el fútbol cuando lo bendicen

Algo tiene el agua cuando la bendicen. También algo tendrá el fútbol cuando miles de millones de personas se desviven por este deporte. La selección de Irak ha ganado, contra pronóstico, la Copa de Asia. La gente se ha lanzado a la calle a celebrar la victoria de su equipo nacional, independiente del grupo religioso o étnico al que pertenecen y que están enfrentados por las armas diariamente.

No sé los motivos por los que el fútbol une a las personas, incluso a los que están dispuesto a matarse, pero creo que tiene que ver con la reclamación de la propia dignidad y el orgullo antes los demás países. El fútbol es un deporte que todos podemos practicar y conocer la diferencia entre los buenos y los mediocres. El fútbol concentra las energías y puede ser un vehículo de catarsis de muchos de nuestros demonios.

Sé que en cierto país del África subsahariana, herido por el resentimiento de las luchas civiles, se ha utilizado el fútbol como instrumento de reconciliación. Se han formado equipos de niños compuestos por las diferentes etnias y así los padres y las familias, que en África tiene trascendencia social, apoyan equipos compuestos por miembros de los grupos enemigos y se establecen relaciones sociales que pueden tender puentes para superar los barrancos que los separa.

Rusia y su afirmación internacional

Los primeros años parecieron dar la razón a esta primera impresión. Rusia estaba tan debilitada y desmoralizada que se no reaccionaba. Llegó la guerra en Chechenia y los dirigentes rusos quisieron poner fin a la descomposición territorial que habían padecido durante el colapso soviético. Emplearon lo mejor que quedaba del grandioso ejército rojo y emergió la figura del actual presidente, Vladimir Putin.

Estos días en España hemos asistido al espectáculo de la detención de un agente doble que los servicios secretos rusos tenían infiltrado en los españoles. Rusia perdió muchos elementos de poder de la URSS, pero no todos, y los servicios de información han permanecido intactos e inclusos fortalecidos, después de que un ex agente se viera aupado al Kremlin por el absolutamente desorientado e inepto Boris Yeltsin.

Ahora vemos que Rusia quiere seguir teniendo preponderancia internacional, como la ha tenido en el escenario europeo desde los tiempos del Zar Pedro el Grande. La rivalidad entre los diversas países ha estado medio siglo tamizada por las rivalidades ideológicas, escusadas por ellas, pero ahora emerge el nacionalismo ruso en cuanto tal, sin necesidad de esconderlo dentro de una u otra ideología. La lucha por el poder en la esfera internacional sigue siendo como siempre ha sido y el simple hecho de que haya una coincidencia sobre ciertos principios democráticos no es óbice ninguno para la rivalidad y la guerra, como no lo fue el absolutismo en su momento.

La SGM como única historia contemporánea

El otro día paseaba por mi habitual circuito de librerías, en mi denodado e inútil esfuerzo por encontrar una biografía actual de Charles de Gaulle. Lógicamente me centraba en los estantes dedicado a la Historia Contemporánea y rápidamente me di cuenta de que en las librerías la Historia Contemporánea se ha visto restringida a la Segunda Guerra Mundial.

No me cabe duda de que la Segunda Guerra Mundial marcó el decurso del siglo XX, pero es arriesgado considerar que es el único acontecimiento relevante y que desde entonces no haya nada digno de estar en los estantes del comercio editorial. Muchas cosas han pasado y me parece realmente sorprendente de que el mercado sólo ofrezca y que el público únicamente demanda obras sobre el Nazismo, sus personajes y sus más pormenorizados detalles, mientras que historias enteras de países y sus principales actores permanecen inaccesibles al común de los que nos desplazamos a comprar libros.