miércoles, marzo 12, 2008

Un día como apoderado

No soy nada dado a hablar sobre mí mismo, pero hoy haré una pequeña excepción. El domingo, el día de las Elecciones Generales, lo pasé como apoderado del PSOE en pequeño colegio electoral compuesto sólo de dos mesas, con novecientos votantes en el censo.

Por el PSOE íbamos dos interventores y yo como apoderado. Además de los seis miembros de la mesa, estaban dos apoderados y cuatro interventores del PP, así como una apoderada de la UPyD que venía e iba de vez en cuando.

Una vez que se constituyó la mesa y comenzó la votación, la rutina de once horas inició su curso. La afluencia continua de votantes es lo más entretenido y lo peor son las horas del mediodía.

Matamos el tiempo con conversaciones de todo tipo, recorriendo los tópicos nacionales e intentando no tocar la política, hasta que uno de los interventores del PP se le ocurrió sacar el tema de la limitación de mandatos y que en democracias más consolidadas como el Reino Unido esto no pasaba.

Amablemente le indiqué que sí pasaba y que Tony Blair había sido Primer Ministro durante diez años y Margaret Thatcher lo fue once. Me sigue pareciendo curioso eso de las democracias más consolidadas y el desconocimiento, a diestro y sinistro, de la estructura política de muchos países.

Una jornada electoral hace cierto el refrán que dice que “el roce hace el cariño”. Hablamos, comentamos cosas y anécdotas de otras elecciones a las que hemos ido. Tengo que decir que los vocales y presidentes de las mesas eran de lo más diligentes y eso ayuda mucho, sobre todo cuando aparecen personas que se hacen un lío. Todos decíamos automáticamente: “Ahora la presidenta de la mesa le ayudará en lo que quiera”.

El escrutinio del Congreso fue rápido. Las llamadas telefónicas avisándonos de las primeras encuestas o datos de las primeras papeletas del escrutinio iban aclarando el panorama. Los socialistas dejamos los nervios (que los teníamos) y los populares llenaron el rostro de resignación.

El recuento del Senado fue tan odioso como siempre. Rellenadas las actas de sesión y de escrutinio nos despedimos. Los populares nos felicitaron a los socialistas y cada cual se fue a su sede. Me acosté tarde comentando la jornada y la victoria con los compañeros y el lunes, con poquísimas horas de sueño pero muy contento, me fui a trabajar. No paré todo el día de decir: “buenos días y buena suerte”.

Zapatero ha sido cesado

Como anuncié el lunes, Zapatero ha sido cesado. El Boletín Oficial del Estado publica los dos Reales Decretos de cese del Presidente y de todo el Gobierno respectivamente.

Sé que esto no va a llenar a los chicos del PP, pero algo es algo. Para que luego se quejen de Zapatero, le piden que se vaya el día que ganas las elecciones y él va y en dos días cumple sus deseos.

Todos los placeres intensos duran poco y dentro de unas semanas Zapatero dejará de ser Presidente en funciones y recibirá su segunda investidura.

PP, cría cuervos (UPyD) y te sacarán los ojos

El Partido Popular es el principal perjudicado electoral por la irrupción de la UPyD en la vida política nacional.

En su momento los medios de la derecha alimentaron a Rosa Díez y a Fernando Savater por parecerle que iban a erosionar al electorado socialista. Tarde se dieron cuenta, pero ya habían criado a los cuervos que le iban a sacar algunos ojos al PP. Según el acertado análisis que ha publicado ABC, la UPyD le ha podido quitar tres escaños al PP.

Esto, que no dejaría de ser coyuntural, puede tonarse en problema estructural para el PP a causa de varios factores.

Rosa Díez saldrá en todas las noticias, dando su opinión sobre cualquier tema ya que los nacionalistas normalmente sólo se ocupan de los que es relevante en sus comunidades y muchos españoles pueden simpatizar con esta nueva protagonista de la política nacional.

El hecho de que el sector liberal del PP haya sido arrojado a la calle junto a su buque insignia, Gallardón, y que UPyD tenga una imagen más limpia de ataduras atávicas y de prejuicios trasnochados que el Partido Popular. La UPyD puede ser ese partido liberal que tantos desean mientras votan al PP a pesar de su claro conservadurismo, al no tener alternativas electorales.

La permanencia de Mariano Rajoy al frente del PP es muy posible que deje a este partido en la misma oposición que ayer renovó. Los votantes que quieren renovación no la van a tener en el PP y pueden que vayan a buscar fuera lo que no encuentran en casa.

Si la UPyD se consolida dentro de la política española representará para el PP el mismo problema que IU es para el PSOE. La trabajada unificación de todo lo que se encuentra a la derecha del PSOE puede venirse abajo precisamente por querer fragmentar aún más a la izquierda.

No tuvieron en cuenta que los votantes de izquierda ya tenían una amplia oferta entre la que elegir con dos partidos nacionales y varios nacionalista y regionales, junto al hecho de que el apoyo que los medios de la derecha era contraproducente para obtener votantes de izquierda, que no suelen ni ver, ni escuchar, ni leer estos medios.

martes, marzo 11, 2008

Rajoy es un perdedor

Es increíble pero Mariano Rajoy se queda. Parece que le ha gustado estar en la oposición y quiere paladear el regusto de la derrota cuatro u ocho años más. Debe ser que quiere enmendar a su niña que al final ha votado al PSOE.

Lo peor es que el análisis de Rajoy es el propio de un perdedor. Dice que se ha subido, es verdad, pero más cierto aún es que el PSOE ha subido los mismos escaños y que Zapatero será investido Presidente nuevamente.

Dice que el voto de centro está con él, pero no se da cuenta de que al PP va a tener el mismo problema con UPyD que el PSOE tiene con IU. Dice que el voto moderado está con él pero no se da cuenta que si ERC ha perdido 348.975 votos, el PSC sólo ha conseguido subir 86.029 votos. La persistencia en la política conservadora y de crispación será castigada por tercera vez por los electores.

Lo peor de todo es que si finalmente Rajoy se presenta por tercera vez a la Presidencia llevará el fracaso inscrito en la frente y el PP se habrá acostumbrado a perder y tomarse una derrota como una victoria. Quien pone adjetivos a la derrota, es porque no quiere reconocer la derrota y asumir sus consecuencias.

Todo esto sí que es un problema muy grave en política. En un sistema democrático se gana o se pierde. Cuando se gana se gobierna, que es de lo que se trata, pero cuando se pierde uno se aguanta y en determinadas circunstancias (como son las de Rajoy) se va. ¿Se estará creyendo Rajoy sus propias mentiras sobre lo buena que ha sido la derrota?

En Castilla y León votan los kilómetros cuadrados

Mucho se ha hablado, se hablará y queda por hablar sobre nuestro sistema electoral. Muchos atribuyen unos males excesivos al sistema proporcional, cuando realmente el problema no es tanto ni del sistema proporcional ni de la regla de atribución de escaños (la mítica ley D’Hontd), sino del hecho de que sean las provincial las circunscripciones electorales.

Que la provincia sea la circunscripción electoral (por mandato constitucional) con una atribución mínima de dos escaños (según la LOREG) provoca que en determinados lugares de España voten los kilómetros cuadrados y el número de provincias y no los ciudadanos.

La derecha está secularmente indignada por el hecho de que sistemáticamente Andalucía y Cataluña sean las comunidades españolas decisivas para que el PSOE gane las elecciones. Ellos contraponen el número de comunidades al número de votantes, el número de provincias al número de ciudadanos, la extensión territorial a los votantes.


En las elecciones del 9 de marzo en Castilla y León se ha elegido 32 diputados. El PP ha obtenido 18 escaños y el PSOE 4. El precio de un escaño en esa comunidad puede verse en el cuadro 1. Si aplicáramos a Castilla y León lo que cuesta un escaño en Cataluña, los diputados a elegir en el norte de la Meseta serían de 19, y con la media andaluza serían de 21 (véase en el cuadro 2).


La diferencia entre PP y PSOE se vería reducida considerablemente, puesto que disminuiría notablemente el número de escaños por provincia. Es injusto, en conclusión que Castilla y León haya proporcionado al PP una ventaja electoral de cuatro escaños cuando, en comparación con las dos comunidades más pobladas, el número de diputados y las posibles ventajas deberían ser menores.

No se sostiene por ningún sitio la idea de que Cataluña y Andalucía condicionan a la mayor parte del país, cuando son las comunidades más pobladas y algunas de las más perjudicadas, especialmente Cataluña, en lo referente a escaños en cuanto a la población que tienen.

Sé que para la ideología conservadora del Partido Popular es poco grato reforzar la idea de que la representación de los ciudadanos proviene de una suma de votos y no de cuestiones grupales como el territorio.

lunes, marzo 10, 2008

Rajoy es un perdedor

Mariano Rajoy ha perdido las elecciones por segunda vez. Si algo ha demostrado es tener una capacidad absolutamente digna de mención para hacer continuamente con el oficioso título de “líder de la oposición”.

No me cabe duda que sacarse una plaza de registrador de la propiedad tiene su mérito, pero sólo es eso, una plaza de registrador. Sólo eso. Mucho más mérito tiene ganar dos elecciones generales, ya que pocos han sido capaces de hacerlo en los últimos treinta años.

Dicen sus panegiristas que Rajoy tiene grandes virtudes. Virtudes que son invisibles a la mayoría de los españoles. Rajoy nunca ha ganado unas elecciones como cabeza de lista, siempre ha formado parte de gobiernos autonómicos y nacionales en los que otros eran los cabezas de lista (como Javier Arenas que ya lleva tres derrotas). No tuvo que disputarse con nadie el liderazgo del PP, porque le fue conferido al más puro estilo mexicano.

Su labor de oposición ha sido manifestación de que no dejaba de ser una de muñequito en manos de los sectores más retrógrados del PP y de la sociedad española. Le decían lo que había de declarar, cómo orientar sus discursos en la Cortes o a quién meter en las listas electorales. Ha complacido a los que le han llevado al desastre y que ahora ya no tienen la mínima paciencia para echarlo de su despacho y mandarlo a ejercer la lucrativa actividad de inscribir escrituras de compra-venta.

Rajoy ha demostrado que es un político incapaz. No sirve como candidato, que es la piedra de toque en una Democracia. Me uno al deseo de Luis Solana de que al frente del PP continúen Rajoy, Zaplana, Acebes o Martínez-Pujalte, garantizando de esta manera las victorias socialistas sin límites, que es lo mejor para España.

Si a la derrota le añadimos que es la segunda a manos de Zapatero, una persona a la que Rajoy siempre ha considerado que estaba muy por debajo de él, que vive en otro mundo, que es vaporoso (e incluso poco socialista), que no tiene los méritos necesarios para ser Presidente del Gobierno, el dolor necesitará de una sedación terminal. Es una pena que Aguirre persiga a los médicos que son capaces de conseguir morir sin dolor, aunque éste sólo sea político.

Zapatero, dimisión

La dimisión de Zapatero es inminente y no estoy de broma. Después de la celebración de las elecciones, el Presidente del Gobierno y todos los ministros presentan su dimisión y comienzan el periodo “en funciones”.

Tengo la impresión de que los simpatizantes del PP congregados en la calle Génova no hablaban de esta dimisión forzosa. No comprendo qué pasaba por la conciencia colectiva de los que estaban frente a la sede del PP. Creo que esto sólo se puede explicar recurriendo a una explicación paranormal: fueron abducidos de alguna de las manifestaciones de esta legislatura y no se han enterado que Zapatero había ganado las elecciones hace unos minutos.

Según los relatos de abduciones, este fenómeno es pasivo, esto es, alguien es abducido por alguien. ¿Quiénes son los abductores? Pues muchos medios de comunicación quieren convertir en victoria lo que es una derrota. Pongo algunos ejemplos tomados de la edición de “El Mundo” de hoy: España es el único país de izquierda de Europa, pero se elimina al Reino Unido, Italia y unos cuantos países europeos más porque sí; se reproducen las opiniones de “New York Times” sin decir que es el medio de referencia de los republicanos norteamericanos. "El Mundo" dice que Zapatero y varios ministros perdieron en sus circunscripciones, cuando el PSOE optó por presentar a figuras relevantes en provincias difíciles (sólo contando las victorias cuando se abre la noticia). “El Diario de Sevilla” destaca a quien pierde y relega a quien gana al decir: “El PP vence en Málaga y Almería y el PSOE en el resto de provincias”.

Después de cuatro años diciendo que España estaba en contra de Zapatero y del PSOE, que no representaban a nadie, que no tenían legitimidad democrática y que el gobierno era accidental, se han venido abajo. Cuatro años intentando inocular a los españoles la idea de transitoriedad de los socialistas en el poder, se han topado con la realidad electoral de golpe. Cuatro años de abducción de una parte de la sociedad que han terminado.

Si quería hablar de dimisiones, podrían haberle preguntado a Rajoy sobre su futuro. So querían hablar de mentiras pueden escribir cartas a determinados medios de comunicación sobre lo que han estado contando estos cuatro años y que ha sido desmentido paso a paso. Si querían ganar sólo tenían que haber conseguido más votos y escaños que el PSOE, que de eso se trataba.

En un sistema democrático, las victorias morales o las derrotas triunfales no tienen ningún valor. La realidad son los datos de las elecciones. Todo lo demás es apariencia de realidad y no realidad.

sábado, marzo 08, 2008

María San Gil: tú no eres la víctima

La familia de Isaías Carrasco no quería ni ver a Mariano Rajoy, María San Gil y todo su séquito del Partido Popular. Según ha explicado Patxi López, los socialistas convencieron a los familiares para que el dirigente popular pudiese ir a la capilla ardiente, pero dijeron que lo que no querían era su “pésame”.

Todo esto y las clarísimas palabras de Patxi López a Mariano Rajoy parece que han sentado muy mal a los populares. Ellos se presentan como los únicos defensores de las víctimas del terrorismo, pero la familia de una víctima no quiere que ellos les representen, ni que nadie manipule la muerte de Isaías Carrasco.

María San Gil ha salido tan indignada que parecía que era ella y no la mujer y las hijas de Isaías Carrasco los familiares del asesinado. María San Gil se confunde y no poco. Su reacción ha querido equiparar el hecho de no ser recibidos con el hecho de ver a tu marido o padre asesinado.
Esto es lo que son las víctimas del terrorismo para el PP: instrumentos para hacerse foto, para hablar en su nombre y utilizarlas para sus intereses partidistas. Cuando una verdadera víctima del terrorismo les da la espalda, les rechaza o no quiere ni hablarles entonces ellos desprecian a la víctima o no les reprochan nada a los que les insultan (caso de Pilar Manjón).

La desconexión de los barrios periféricos

Hay un independentismo en España que normalmente pasa desapercibido. Es aquel de algunos barrios o pedanías de determinados municipios que piden su segregación del municipio al que pertenecen y la constitución de su barrio o pedanía en municipio independiente.

Es un fenómeno difícil de evaluar en su conjunto. Hay casos en los que esta petición de segregación se basa en que esa entidad ya no es un conjunto de cuatro casas, que tiene una considerable población y que consideran que la gestión propia de los recursos municipales sería mejor para los vecinos.

La desconexión. Una nueva forma de segregación municipal.

Hasta ahora las peticiones de segregación provenían de pedanías. Solían caracterizarse por estar separadas del núcleo del término municipal. Ha surgido un nuevo movimiento de segregación protagonizado por barrios periféricos de las grandes ciudades, caracterizándose ahora por la diferencia de renta entre sus vecinos, unas veces a favor de los que se quieren segregar y otras en contra de los que solicitan la segregación. A este tipo de segregación se le da el curioso nombre de “desconexión”.

Asociaciones de Vecinos de algunos barrios de Madrid se quejan de la poca atención que, en su opinión, tiene el Ayuntamiento hacia estos barrios, de que los recursos municipales siempre se gastan en las mismas zonas y que carecen de servicios públicos que en otros lugares del municipio se encuentran ya consolidados. La iniciativa “Somos Madrid” no busca la segregación, pero sí un nuevo modelo de gestión dentro del municipio madrileño.

Quiero hacer algunas consideraciones sobre este complejo asuntos. Estas consideraciones no tienen la pretensión de ser apodícticas, aunque sí reflejan algo sobre lo que he pensado muchas veces.

La creación de nuevos municipios tiene un fuerte coste económico, pues conlleva asumir determinados servicios cuya puesta en marcha y funcionamiento son altos independientemente del número de habitantes. Pongo un ejemplo: un municipio tiene que tener una Policía Local, con una estructura de mando, una formación de los agentes, compra y mantenimiento del equipo de la Policía Local y el pago a estos agentes. Normalmente, cuando se compara, solamente se miran las inversiones pero no los gastos corrientes, que en un Administración son considerables.

Además de la Policía tendríamos que añadir recogida de basuras o los gastos burocráticos como son tener tu propio padrón, hacienda local y catrasto propio, mantenimiento de los centros de primarias, por sólo citar algunos. Es lógico que si los vecinos de estos barrios consideran que no son atendidos en inversiones pero tampoco en gastos corrientes como merecieran o como les corresponde a su población, pidan constituir su propio beneficio, aunque esto puede ser un arma de doble filo.

En un blog de este movimiento leí a un vecino de Villaverde que le da pena ver la prosperidad de Getafe o de Leganés y ver la parálisis de su barrio. Esto es cierto, pero la segregación no creo que añadiría nada, pues el nuevo término municipal sería pequeño y con una extensión prácticamente entera de zona urbana. Leganés o Getafe han prosperado porque tenían mucho terreno libre y que lo han dedicado a vivienda o a zonas industriales a un coste mucho menor que el de la capital madrileña.

La oportunidad de unificar municipios: el caso del Aljarafe sevillano.

Yo soy partidario de unificar los municipios cuyos cascos urbanos estén físicamente unidos. Hablaré de algo más cercano a mí: la “comarca” del Aljarafe, al lado de Sevilla. En esta zona nos encontramos con un buen número de municipios unidos, de forma que una acera de una calle pertenece a un municipio y la otra al municipio vecino. Se da el caso que hay servicios, como es el cementerio, que se encuentran en otro término municipal. San Juan de Aznalfarache tiene absolutamente colmatado su término municipal, es decir, todo el término municipal es suelo urbano construido y padece una densidad de más de 5.000 habitantes por kilómetro cuadrado.

La existencia de un planeamiento urbanístico diferente en cada municipio, que no tiene en cuenta el de sus vecinos, ha hecho que esta zona sea enormes dificultades desde el punto de vista de los servicios públicos (especialmente del transporte y carreteras), así como una utilización sin criterio de la construcción como instrumento de dinamismo económico. No digo que estos municipios deberían integrarse en Sevilla, que sería lo más sensato dado que la mayoría de sus habitantes trabajan en esta ciudad, sino que por lo menos los municipios más al oeste deberían integrarse en un solo municipio.

El hecho de yo no defienda las segregaciones municipales y que, al contrario, defienda determinadas unificaciones de municipios, no quiere decir que no considere que los municipios tengan una buena política para con sus barrios. Hay quiénes apuestan por potenciar las Juntas de Distrito como órganos de descentralización, que los concejales sean elegidos cada cual por una zona (sin decir nada de los problemas que tiene el sistema electoral mayoritario) o buscar alguna forma de representación política directa de los barrios.

Mientras tanto: votar en las elecciones municipales.

Yo creo que, independientemente de las soluciones que se propongan o que algún día se adopten, ahora sigue existiendo un instrumento privilegiado en el que muchas veces no se repara: el voto en las elecciones municipales. En el municipio de Madrid votó el 65.93% en las últimas municipales, mientras que en las Generales de 2004 lo hizo el 80.8% del censo. Hay poco interés por decidir el gobierno municipal y lo que es peor, en muchos de estos barrios arrasó Ruiz-Gallardón.

Quizás antes de plantear la segregación hay que empezar por tener conciencia de barrio, es decir, que los vecinos piensen que su voto debe estar en función de sus intereses más cercanos y no en los intereses que representan cosas como la proyección exterior de Madrid, que suele centrarse en su zona centro. Los vecinos de estos barrios tienen la ocasión en las próximas municipales de elegir otra opción política que tenga otra idea de ciudad y de los barrios y llevarla al gobierno municipal con sus votos y si no hay una opción de este tipo, pues crearla y presentarse unidos desde varios barrios a las elecciones.

No quieres morir entre inmensos dolores

No quiero morir entre inmensos dolores. Todavía nadie me ha explicado porqué a un perro se le mata para que no sufra y un ser humano no tiene derecho a analgésicos que haga más llevadero su tránsito final (y que conste que no hablo de eutanasia).

Sí, yo quiero que me atienda el Dr. Montes. Yo quiero que haya muchos médicos como él en los hospitales, para que morir no sea un sufrimiento. No le encuentro ningún sentido, ni ninguna justificación.

Paliar dolores indecibles no es asesinar, es dar vida, una vida digna en el momento de la muerte, porque cuando lo único que queda es morir, es importante cómo se muere (parafraseando a Shakespeare).

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viernes, marzo 07, 2008

La ruptura de la normalidad no es la respuesta

La campaña ha finalizado antes de tiempo. El asesinato del compañero Isaías Carrasco ha provocado el abrupto final de la campaña electoral. El terrorismo ha vuelto a rompernos el calendario y el ritmo social. Daremos las respuestas de siempre y puede que con ellas les hagamos el juego propagandístico a los terroristas.

El terrorismo busca subvertir el orden político y social mediante la destrucción de la cotidianeidad. Nuestra respuesta constante ha sido y es entrar en lo extraordinario, en la suspensión de los tiempos, de los espacios, de las relaciones. Todo cambia como reacción a las acciones terroristas y esas reacciones suponen la subversión que los terroristas pretenden.

La reacción masiva e intensa refuerza el ánimo de los terroristas, es un refuerzo porque buscan conmovernos y que abandonemos la normalidad. Comprendo la fuerza catártica que estas concentraciones y manifestaciones puedan tener, pero no termino de aceptar que sea el instrumento más adecuado para responder al terrorismo. Tengo la convicción de que el mantenimiento de la normalidad es la mejor reacción, la negación de que ellos nos puedan marcar agenda o vidas es una privilegiada prueba de la impotencia de los terroristas.

No someternos a lo extraordinario, a la cancelación imprevista y continuar lo cotidiano no va contra la memoria del compañero Isaías Carrasco, sino que es consecuente con el orden institucional, social y vital por el que dado su vida.

Mantener ese orden cada segundo es un justo homenaje. La expresión privilegiada de la Democracia es el ejercicio del derecho al voto con normalidad y ésa ha de ser la reacción: votar.

miércoles, marzo 05, 2008

Destruyendo el concurso de Eurovisión desde dentro

Puede que mi generación, esa generación perdida e insulsa que ni vivió los sesenta, ni las revueltas de los setenta, ni la movida de los noventa, haya sido la última que haya vivido el prestigio perdido del Concurso de Eurovisión.

Ahora ya desengañados de esos mitos infantiles, postreros restos de un Tardofranquismo que se resistía a morir en la sociedad española, nos hemos lanzado con entusiasmo a lacerar Eurovisión. El “Chikichiki” es la peor canción que nunca haya podido representado a España y por eso la hemos votado. Pasamos de Eurovisión y de todo lo que simboliza.

Pero este pasotismo no es pasivo, sino activo. Queremos destruir Eurovisión por eso votamos al “Chikichiki”. Nos hartaremos de reír cuando veamos los vídeos de su actuación y la puntación que reciba, que esperamos que sea cero. El colmo sería que ganase.

Lo malo es que no vamos a ser los únicos que romperíamos la baraja. Irlanda ha decidido enviar al concurso a un pavo de trapo, un muñeco. A este paso pronto conseguiremos el objetivo final, la destrucción del concurso de Eurovisión.

Estúpidos mitos electorales en España

La legislación electoral española es hija de su época. Una época en la que se tomaron una serie de medidas para intentar que los procesos electorales estuviesen muy regulados, dado que los españoles llevábamos más de cuarenta años sin acercarnos a las urnas.

Se establecieron algunas restricciones que se han convertido en mitos políticos, algo así como pruebas de lo demócrata que se es. Se dice en tales países es así, pero no que en algunos otros de gran tradición demócrata no existen estos mitos ni tienen noticia de ellos.

Estos mitos son la jornada de reflexión, la prohibición de encuestas en los últimos días de campaña y el propio periodo de campaña.

La jornada de reflexión es un invento que da risa, porque desde luego nadie la dedica a reflexionar. El indeciso lo estará igualmente si sigue la campaña hasta el día de las elecciones, como si se para la campaña. Sé que muchos ciudadanos agradecen el final de la campaña, pero eso no creo que sea motivo como para que esta jornada sin sentido siga existiendo.

El pasado lunes terminaba el plazo que autorizaba la publicación de encuestas electorales. Piensa la legislación que las encuestas pueden condicionar la elección libre del ciudadanos. La legislación electoral tiene la idea de que el ciudadano es tonto y que las encuestas están manipuladas. Hay soluciones mejores: la primera es confiar a los ciudadanos y la otra es vigilar las cocinas de las encuestas para evitar la manipulación (que está prohibida por la misma legislación).

Quince días para pedir el voto. ¿Alguien se lo cree? Los partidos españoles han creado el concepto de precampaña para empezar a pedir el voto sin pedirlo antes de esos quince días oficiales. En vez de decir “que me votéis”, se dice “os pido que me apoyéis” y ya se cumple la ley y se hace campaña. Habrá quién siga creyendo que esta limitación está ideada para evitar el excesivo gasto electoral, como si la precampaña fuera gratis.

¿Tienen derecho a hablar sobre las cosas de la Iglesia los que no forman parte de ella?

La respuesta es rotunda: sí. Ahora quiero indicar los motivos por los que considero que los asuntos de la Iglesia están, y por ahora deben estar, sometido al escrutinio público.

La Iglesia es una institución que se ha instalado en lo público, en un sentido jurídico y en un sentido social, con las ventajas que esto tiene, por lo que han de asumir las consecuencias del escrutinio de todo el que pasa. Es una consecuencia de la opción que la Iglesia tomó y mantiene.

La Iglesia Católica en España alude constantemente a que su estatus está garantizado por un conjunto de tratados internacionales, sometidos al Derecho Internacional Público. Como es cierto hay que insistir en que lo mismo que ellos, que estos tratados forman parte de nuestro ordenamiento de Derecho Público y por tanto incluye a la Iglesia dentro del entramado institucional de España.

Es cierto que la Iglesia Católica en mencionada en el artículo 16.3 de la Constitución Española, otorgándole un reconocimiento. No se me ocurre un texto más público que la Constitución. La Iglesia no se opuso a esta mención, más bien luchó por ella. Ahora tiene que ser asumir las consecuencias del reconocimiento constitucional.

La Iglesia lucha por mantener y ampliar todo lo que pueda su espacio dentro de la Educación. A la Iglesia le encanta recibir fondos públicos para financiar sus centros de enseñanza, le gusta que el Estado pague a sus profesores de religión en los centros públicos, le satisface que su patrimonio sea restaurado a costa del presupuesto público sin dar nada y se complace y publicita obras sociales financiadas con fondos públicos, pero no quiere estar sometida a la opinión pública.

La Iglesia Católica considera que católico es toda persona bautizada dentro de esta confesión, aunque ellos no quieran serlo. Utilizan esta cifra engordada para hablar de los muchos que son, pero cuando estos católicos forzosos alzan la voz nunca son escuchados, cuando quieren ser excluidos no les permite para seguir manteniendo la apariencia de un número que sólo es aparente.

La Iglesia Católica tiene un gabinete de prensa, emite notas y convoca a los medios de comunicación a ruedas de prensa para dar su opinión sobre todo lo que ellos consideren oportuno (y están en su derecho), pero no aguantan que los medios hagan preguntas, opinen o discrepen sobre sus pronunciamientos. Ellos sólo quieren aparecer en los medios y en el debate público para dar sermones pero no para recibir réplicas. De los medios de comunicación de la Iglesia prefiero no hablar.

La mayoría de las fiestas laborales en España son fiestas religiosas. Cada vez que una de esas fiestas ha sido quitada o dejada a la opción de las autoridades autonómicas hemos tenido que soportar una tormenta sobre la “decadencia moral de España” (nunca he entendido qué tienen que ver la Moral con no ir a trabajar el día de la Inmaculada Concepción de la Virgen María). Ellos determinan la mayor parte de nuestras fiestas laborales; eso es querer estar en lo público y tienen que asumir la contrapartida del escrutinio público.

La Iglesia Católica en España se ha instalado en el ámbito de lo público y quien quiere estar en lo público, en un sentido jurídico y en un sentido social, debe aceptar no sólo las ventajas, sino las desventajas de esta situación, que no es otra que el escrutinio público.

En lo concreto esto quiere decir que si uno tiene que pagar con sus impuestos muchas de las actividades de la Iglesia, si tiene que escucharles a través de los medios públicos de comunicación (donde tienen hasta programas), si hay que aceptar que se den licencias a los medios de la Iglesia e incluso aceptar que decirte que votar al PSOE es una forma de apoyo al terrorismo, cualquiera está perfectamente legitimado para opinar públicamente sobre las cosas de la Iglesia, como es la elección del Cardenal Rouco como Presidente de la Conferencia Episcopal.

Haciendo uso de mi derecho y de mi legitimidad para ejercerlo, quiero decir que la mayoría conservadora ha puesto al frente de la Conferencia al más conservador de los obispos españoles (Rouco iba por libre dada su falta de sintonía con Blázquez). Si los conservadores son la mayoría en el Episcopado, no lo es entre los fieles, pero claro a ellos sólo se les tienen en cuenta para lo de la casilla del IRPF.

Sindicalismo y Universidad

Una entrada en el blog “Entre Códigos” me dio una idea sobre un nuevo campo para el Sindicalismo.

Dado el alto número de titulados universitarios que tiene nuestro país y que la inmensa mayoría de los titulados universitarios serán trabajadores por cuenta ajena, los sindicatos deben dirigirse al ámbito universitario y realizar allí una amplia e intensa labor pedagógica.

El mundo de los estudiantes universitarios ha sido ajeno a la dedicación de los sindicatos (de eso del “Sindicato de Estudiantes” hablaré otra vez). Deben ser los sindicatos los que entren directamente y por entes intermedios, con personas que se especialicen en el asunto de las salidas profesionales de los universitarios y proporcionando a los estudiantes instrumentos de discernimiento a la hora de insertarse en el mercado laboral.

Las personas encargadas no deben ser los representantes sindicales que ya se encuentran en la propia universidad, porque ellos están para los trabajadores de la institución y no para los estudiantes. Las personas a las que se les encargue este campo deben ser también universitarias, si es de la rama de cada centro, pues mejor, y sobre todo deben hablar el mismo lenguaje y conocer la expectativas de los estudiantes.

También sería interesante que se llevara el seguimiento de los primeros años de inserción para reformular las recomendaciones a los estudiantes y evitar que los estudiantes sufran abusos por desconocimiento en empresas que prometen todo, pagan poco y no cumplen nada.

Los sindicatos se podrán abrir a un sector nuevo que sólo les llega en casos de crisis laboral, cuando es demasiado tarde. El trabajo por realizar es arduo porque en los estudiantes universitarios se unen varios factores pocos alentadores: ven al Sindicalismo como algo existencialmente ajeno, muchos se creen lo que no son y nunca serán y no hay ninguna tradición.

martes, marzo 04, 2008

Apuntes sueltos sobre el debate (II)

Ha sido el segundo debate y como después de finalizar el primer, me propongo hacer algunas consideraciones sobre lo que todos hemos podido ver esta noche:

1) Zapatero ha estado mucho mejor que en el primer debate, el cual ganó con claridad. Ha sido más contundente y le ha parado a Rajoy los pies en muchas ocasiones. Con toda la artillería gastada en la absurda oposición hecha y desperdiciado todo el remanente en e primer debate, Rajoy se ha repetido hasta la saciedad propia y el aburrimiento ajeno.

2) Después de lo de Elorriaga el otro día en el “Finantial Times”, el discurso de Rajoy sobre Inmigración ha caído en el más grande de los descréditos. Su argumentación sigue siendo peligrosa, pero sabiendo ya todos los ciudadanos que el PP habla de inmigración no porque le interese, sino para promover la abstención, el reproche es inevitable.

3) Zapatero ha ganado en propuestas y le ha marcado a Rajoy el paso en el debate. El líder de los populares llevaba algunas cosas sueltas en lo tocante a propuestas y ha vuelto a su ya cansino discurso sobre lo de siempre. Si algo ha demostrado este debate es que el tópico que ser el último en acabar es bueno no es cierto, porque los primeros han podido marcar la marcha. Otra cosas suceden en el Congreso donde empieza y finaliza el mismo.

4) Como lo importante en una campaña electoral es la percepción social, Zapatero ha arrasado si nos atenemos a las encuestas. “La Sexta”: 49.2% para Zapatero y 29.8% para Rajoy; “Cuatro”: 50.8% para Zapatero y 29.8% para Rajoy; “El País”: 53% para Zapatero y 38% para Rajoy.

5) La verdad es que la insistencia de Rajoy en el tema de “la niña” se va a convertir en una clave de interpretación sobre este político. Él dice algo y eso se mantiene contra viento y marea, contra el cachondeo generalizado por el cuentecito y si nos vamos a otros terrenos: contra las sentencias judiciales.

6) Los ciudadanos apreciamos la contundencia, pero no la crispación. Ser contundente, pero a la vez moderado es una de las grandes virtudes que un político puede tener en España. Que ilusiones sería pedir demasiado, aunque he de confesar que Zapatero se va acercando a eso.

lunes, marzo 03, 2008

El apolítico

El apolítico es una de esas especies de nuestra fauna social y política que es de derecha, pero no se sabe bien los motivos, se avergüenza de ello, y quiere presentarse como un ser neutral y que está más allá de los partidos. Cuando hoy que alguien dice que él es “apolítico” automáticamente mi cerebro traduce: “es de derecha y de la dura”.

Sin ánimo de ser exhaustivo voy a indicar y comentar algunas de las cosas que les oigo habitualmente a los “apolíticos”:

El Estado es como una empresa: el apolítico es normalmente víctima de las simplificaciones más groseras. Comparar al Estado con una empresa buena ser un ejemplo puntualmente válido para que el apolítico y los que comparten su mismo cociente intelectual entiendan algunas cosas, pero el Estado no es una empresa. El Estado se mueve con otros criterios y normalmente los empresarios que se meten a gestores estatales fracasan porque no se enteran de nada. Si el Estado fuera una empresa tendría que maximizar los beneficios, de forma que sólo invertirían en las zonas que le van a producir más ingresos y, en consecuencia, en las zonas menos habitadas y que menos ingresan ese Estado-Empresa no tendría que molestarse en poner colegios, tener servicios médicos, carreteras y todo tipo de servicio, porque no serán tributariamente rentables.

Yo apoyo a quien lo hace bien: esto que es un criterio impecable desde el punto de vista de la elección política se desmonta cuando se hacen sencillas preguntas: ¿Qué es hacerlo bien? ¿Lee habitualmente los datos macroeconómicos para ver si se está haciendo bien? ¿Sigue los indicadores sociales para constatar la marcha del nivel de vida? ¿Sigue las estadísticas del Consejo General del Poder Judicial sobre el funcionamiento de la Justicia? ¿Conocen qué es la Cuenta General de ejecución del Presupuesto? ¿Se leen completo y en profundidad el Informe PISA de cada año? ¿Qué fuentes de información de todas las tendencias manejan?

Deben gobernar personas preparadas: el concepto de persona preparada es líquido por no decir gaseoso, esto es, siempre los de derecha están muy preparados y los de izquierda muy poco. Da igual que Bernat Soria sea un investigador en Biomedicina de talla internacional, porque siempre estará por detrás en preparación que Celia Villalobos, por sólo poder un ejemplo. Además tienen un gusto por los licenciados en Derecho que es injustificable: tienen la idea de que un licenciado en Derecho sirve y sabe de todo, cuando en muchas ocasiones tendremos suerte si sabe de Derecho.

Fuerte con el débil, débil con el fuerte: el apolítico quiere “mano dura” con todo el que no se puede defender, pero es sumiso hasta la repulsión hacia quién es o considera más fuerte. La “mano dura” no es aplicable a sí mismo y a los usos, por supuesto.

La mayoría o la gente normal: identifican la mayoría con la gente normal, y a la gente normal con los que piensan como ellos. Cuando los datos objetivos dicen que ellos se encuentran en minoría, rechazan los datos por medio de las estrategias más dispares, aunque su estrategia favorita es decir que los que no piensan y deciden como él son tontos, ignorantes o analfabetos. Dicho sea de paso: la formación cultural e intelectual del apolítico está en la línea baja de la media, en el mejor de los casos.

sábado, marzo 01, 2008

Xenofobia y lucha de clases

Las andanadas que suelta el PP sobre inmigración han hecho revivir el pequeño marxista que alguna vez fui. No encuentro forma mejor que algunas dosis de Marxismo para explicar la artera estrategia del PP en materia de inmigración.

Como ya descubriera hace años Le Pen, los del Partido Popular saben que los sectores que viven la inmigración de una forma más cercanas son normalmente votantes de la izquierda. Quieren darles a entender que la izquierda les ha abandonado y que les ha introducido nuevos competidores en el mercado laboral y social. Identifican inmigración con crimen y exageran cualquier noticia para aprovechar debilitar electoralmente a la izquierda en ese punto.

La xenofobia que se va produciendo es un mecanismo de extraordinaria fuerza para ocultar los verdaderamente importante: la lucha de clases (a que suena a antiguo). Lo traduzco a lenguaje moderno: el discurso identitario oculta la distribución de renta.

Una persona es enfrentada al emigrante como origen de su situación social, cuando esa situación social no ha sido ni creada por el inmigrante, ni agravada por él, sino que es previo y se corresponde con la asimetría de la organización social.

Se opone “pobre” español a “pobre” extranjero, para que el “pobre” español sea instrumento de identidad pero que no se pregunte por las causas sociales que han podido converger en su situación. Nadie acepta ser el último escalón de la estratificación social y rápidamente se busca a alguien o a un grupo que esté por debajo, para repetir la relación de dominación con un simple cambio de actores y papeles.

El antagonismo social se desvía de la lucha de clases a la lucha de etnias. La consecuencia es que las clases económicas dominantes ven como su situación no se pone en duda, se legitima por la omisión del conflicto, y la lucha se desvía a una “guerra civil” entre los sectores desfavorecidos.

Decía Kurt Lewin que “nada une más a un grupo que un enemigo común”. Es cierto, pero esa unidad nubla las disensiones internas del grupo y la jerarquización previa al conflicto externo. La xenofobia no sólo es inmoral, sino que es un instrumento de las clases dominantes para que sean los dominados piensen que son importantes.

El reconocimiento, por parte de Gabriel Elorriaga, que el discurso de inmigración del PP lo único que persigue es provocar abstención dentro de los votantes socialistas, confirma que al Partido Popular la inmigración le importa “un pimiento” y su intención es utilizarla para que muchos votantes socialistas se abstengan perjudicando a la formación política que más normalmente les representa, para que llegue al poder la que desde luego no sólo no les representa normalmente, sino que mantiene unos intereses absolutamente opuestos a los suyos.

jueves, febrero 28, 2008

Análisis de la nueva canción del Partido Popular

Soy de la opinión que las mejores canciones políticas son aquellas que no hacen referencia directa a opciones determinadas, sino a otra temática. Son políticas no por su letra, sino por el significado social que se les ha atribuido.

Los directores de la campaña del PP tienen otra opinión diferente a la mía (cosa que no me extraña). Han decidido sacar una canción que emocione a los asistentes a sus actos y que puedan cantar al unísono (no les vaya a salir otras canciones). El resultado es una canción, con estilo de música de misa parroquial.

La he escuchado una vez. No sabía si reírme o lamentar que los cerca de cinco minutos que había empleado en la audición no iba a poder recuperarlos nunca. Tan conmocionado me he quedado que volví a escucharla para transcribir su letra y poder analizarla. Os presento el resultado de mi “atento estudio”.

Si tienes nuevas ideas: es bueno eso de tener nuevas ideas, aunque es mejor aún tener ideas.

Creo que tienen razón: el PP necesita nuevas ideas para defender lo viejo.

Y piensas que algo debe cambiar: pues sí, algo debe cambiar, especialmente el Partido Popular.

Si crees que todo es posible: claro, si piensas que Celia Villalobos es una intelectual, que Mariano Rajoy un hombre de la calle o que Pizarro sabe de economía, tu sitio es el PP.

Ven a la revuelta popular: espero y deseo que no estén incitando a que vaya altercados. Debe ser una revuelta estupenda, una revuelta para obedecer a los obispos. Emocionante.

Buscamos a gente valiente: eso está bien para el ejército, para un partido yo prefiero a gente honrada, eficiente y sensibilizada con los problemas sociales.

Soñadores que puedan imaginar: no sólo hay que ser soñador, sino que se ha de ser un soñador imaginativo. Es decir, que lo de soñar con la vecina de arriba no vale.

Soñar con una España nueva: ¿España, dijo Rajoy en el debate, no tenía quinientos años? ¿Ya ha caducado? ¿Habrá que soñar con una España nueva o con una camisa nueva?

Vivir en un mundo de igualdad: para ellos vivir en igualdad está en el mundo de los sueños y la imaginación. Bueno, pues que sueñen más.

[Estribillo: será comentado al final]

Sabes que es nuestro momento: Sí, sé que es vuestro momento de volver a perder las elecciones y tiraros cuatro añitos más en la oposición.

No podemos dejarlo escapar: totalmente de acuerdo, no podéis dejar de escapar la oportunidad de seguir estando en la oposición.

No, no esperes más tiempo: tranquilos, hasta el 9 de marzo tengo tiempo para colaborar, con mi voto, a manteneros en la oposición.

Ahora te tienes que mojar: ¡qué mal les queda a los peperos ponerse modernos y cercanos!

Hoy, queremos invitarte: gracias, pero no, elijo bien a mis amigos.

A un proyecto de justicia y libertad: ¿La justicia que tuvieron los que aún están enterrados en cunetas? ¿La libertad de no poder decidir que preferimos no morir con dolores indecibles?

La historia está de nuestra parte: especialmente si la escribe Pío Moa.

Juntos vamos a revolucionar: ¿revolucionar qué? Revolucionar es un verbo transitivo.

Habrá que currar muy duro: vale lo dicho antes sobre “Ahora te tienes que mojar”.

No nos lo van a regalar: y yo que quería las indemnizaciones de Villalonga y Pizarro cuando dejaron de ser comisarios del PP en las empresas públicas recién privatizadas.

Somos la apuesta del futuro: no sabía que el futuro apostara. Además ser la apuesta no tiene que ser el futuro. Yo apuesto por el Betis cada vez que empieza la Liga, y eso no hace que la gane.

Nos llaman Partido Popular: al revés, os llamáis “Partido Popular”, ya que vosotros habéis elegido el nombre y los demás nada tenemos que ver. Es el nombre oficial del PP, no un apelativo o mote. Podríais haber dicho: "nos llaman peperos, fachas".

[Estribillo]

Uniremos nuestras ilusiones: unir las ilusiones es acabar teniendo una sola ilusión, como la sólo tienen un pensamiento único.

Lucharemos por defender nuestros valores: ¿en futuro? Lo deseable y por lo que os votan por es porque lo hagáis desde ya (o desde que se refundó el PP).

Por el futuro de los españoles: es decir, lucharán por defender nuestros valores, por el futuro de los españoles, con lo que queda claro que sin sus valores el futuro de los españoles les da igual.

Avanzaremos en todas direcciones: eso es bueno, que avancen en todas direcciones, porque hasta ahora sólo lo han hecho hacia la derecha.

Decisiones irracionales que pueden ser muy racionales

“El Mercantil Valenciano” publica una noticia cuyo titular es un ejemplo de equivocidad. Dice este medio “Un estudio universitario valenciano afirma que los políticos toman decisiones ‘poco racionales’”.

Independientemente de la opinión que nos merezcan las decisiones de un político u otro, de que las consideremos acertadas o no, cuando se da una noticia cono ésta hay que huir del sensacionalismo y definir desde el principio de que a la racionalidad a la que se alude es un concepto determinado de racionalidad.

Yo seré más o menos racional dependiendo del concepto de racionalidad que me apliquen y hay tantos conceptos de racionalidad como teorías que se han elaborado sobre este tema y rama de la ciencia que investigue.

El estudio se basa en la “Teoría de la elección racional”. En esta teoría se considera que la elección más racional es aquella que proporciona una mayor utilidad. “Utilidad”, otro concepto problemático, pero que consideramos equivalente a “rendimientos económicos”, que tampoco es decir mucho. Dicho a lo bruto, una elección es más racional cuantos más rendimientos económicos proporcione.

Apliquemos simpáticamente a algunas de las elecciones que un político puede tomar. Tener servicios de asistencia a las personas mayores sería una elección poco acertada e irracional, porque el bienestar y la salud de los mayores producen mucho gastos, ellos gastan poco si se mantienen vivos y sanos, produciéndose por tanto un déficit. Lo racional sería cerrar estos servicios, si los hay siempre que los ingresos sean menores que los beneficios directos e indirectos del servicio.

Esta es la racionalidad a la que, en el fondo, está aludiendo el precitado estudio. ¿Es deseable que los políticos sean racionales o irracionales según esta teoría? Habrá asuntos en los que esta racionalidad sea deseable, pero muchos otros en los que no, y especialmente en los más sensibles desde un punto de vista de cohesión social. Será poco racional, pero yo quiero que disponer de servicios de atención cuando sea mayor y no sea rico para pagarlos yo (que es lo previsible).