martes, abril 24, 2007

El final de la burbuja inmobiliaria

La noticia del día, que puede llegar a ser histórica, es que los valores bursátiles de las empresas inmobiliarias se han desplomado. Algunos hablan ya del fin de la burbuja inmobiliaria, otros dicen que es pronto para eso y que por ahora sólo hay un pinchazo de los valores bursátiles relacionados con el mundo inmobiliario. Veremos a ver qué pasa, pero si no es el final de la burbuja, sí será el primer aviso. Dos motivos: los precios son más excesivos y hay una sobreoferta.

miércoles, abril 11, 2007

Sometidos a las empresas informativas

Sin información constante se vive estupendamente. Llevo varias semanas, si no meses, sin la necesidad de estar informado constantemente, sin leer los portales de los periódicos antes de irme a trabajar, ni poner un solo informativo de la radio o de la televisión. Sé lo que pasa y tengo mucho tiempo disponible. El acceso a una información veraz es, sin dudas, un derecho fundamental, pero también es un negocio que facturas grandes cantidades de dinero. Puede que el más importante principio de la Publicidad es que para vende algo, antes hay que provocar la necesidad de adquirirlo y eso hacen las empresas de comunicación. Los medios de comunicación crean la necesidad de que las personas sintamos que necesitamos tanta información como quieran darnos y que toda ella es imprescindible.

Hay personas que viven colapsadas por la noticia del siglo de cada día o por el fin de la historia de cada minuto. Mantenerse informado es fácil y no coge demasiado tiempo si se tiene agilidad y un poco de inteligencia. Se está informado para vivir, no se vive para estar informado. Hoy, más que nunca, cabe la selección de información.

La memoria es frágil en muchas ocasiones y en eso se basa la fidelidad a un medio concreto. Los medios tapan sus muchos fracasos y enaltecen sus pocos éxitos. Yo he sido súbdito de dos grupos informativos. En mi adolescencia, la información que daba TVE era escasa y nunca se anticipaba a nada, por lo que me entregué a la escucha obsesiva de Antena 3 Radio. Desde 1996 la obsesión se trasladó a la Cadena Ser. Hoy a nada y todos lo informativos me han un poco de asquito. Leo los titulares en Internet y eso, por lo que veo, es más que suficiente, porque siempre se puede ampliar alguna noticia de interés.

lunes, abril 09, 2007

"El buen pastor" y "La vida de otros"

La pasada tarde fue cinematográfica. Vi dos películas, algo que nunca había hecho. La primera fue “El buen pastor”, dirigida por Robert de Niro, que trata el proceso de un agente de la CIA desde sus inicios en esta agencia, y la agencia misma, hasta su consolidación como uno de los mayores especialistas del contraespionaje norteamericano. Angelina Jolie sobra directamente. Matt Damon más insoportable que nunca. El protagonista puede hacerse odioso, insoportable, pero lo que no puede es ser pesado y carente de interés para el espectador. Esto, unido a una duración de casi tres horas, convierte a la cinta en un verdadero pestiño.

La segunda película fue “La vida de otros” y ésta sí mereció la pena. Es una película alemana, no de las filosóficas, que hurga en la historia reciente de Alemania. Se centra en las investigaciones de la Stasi a un autor teatral de la RDA, un autor fiel al régimen, que es investigado por espurios motivos. El agente que dirige la vigilancia, sin casi entrar con los protagonistas, va viviendo un proceso de empatía hacia ellos, que le llevará a protegerlos contra la persecución política de la que iban a ser objeto. Le cuesta su carrera. Es una historia de soledad y honestidad. La película es tan sensata que el bueno acaba mal, y el guapo y protegido finaliza bien, cumpliendo su deuda moral con unas letras impresas. Impresiona ver la recreación que hace la película del aparato de espionaje de los ciudadanos que tenía la Seguridad del Estado de la extinta RDA, contando con trescientos mil efectivos para una población de dieciséis millones de habitantes.

viernes, abril 06, 2007

Los curas de Entrevías

Los curas de Entrevías se han convertido en los protagonistas de esta Semana Santa en buena parte de los medios de comunicación. Parece que es un nuevo episodio del soterrado enfrentamiento entre el envejecido clero de la época del Cardenal Tarancón y el nuevo clero, joven y muy conservador, del Cardenal Rouco. Los curas de Entrevías han optado por quitarse la careta y celebrar la Eucaristía sin las ropas litúrgicas, como hacen muchos sacerdotes en el seno de sus comunidades o con reducidos grupos. Se ha roto el pacto tácito que gobierna la Iglesia española desde hace mucho tiempo, cada cual hace en el interior lo que quiera, pero se mantiene la imagen en el exterior.

El Cardenal Rouco, en vez de mirar para otro lado, que hubiera sido lo más prudente, ordena el cierre de la parroquia y saca un pequeño conflicto parroquial a las portadas de unos medios de comunicación casi sin noticias esta semana. Llegará la próxima semana, los medios tendrán con qué alimentar sus páginas y minutos, y será el momento en el que el Cardenal Rouco y su curia podrán actuar al amparo del olvido. Pensarán que habrán ganado, como siempre, pero no valorarán el daño que la imagen de la Iglesia Católica ha sufrido nuevamente, desacreditada por prácticas dictatoriales de quiénes piensan que él ejercicio de la autoridad eclesiástica consiste en la posibilidad de actuar siempre con todos los medios coercitivos sin medir las consecuencias.

Ya decía Max Weber que una cosa es la ética de la convicción y otra la de la responsabilidad: quién asume la autoridad debe guiarse por ésta última, si no quiere que las consecuencias de sus muy respetables convicciones arrastre a su institución en un plazo no muy lejano.

miércoles, abril 04, 2007

Bush no quiere ser el responsable

“Bush acusa a los demócratas de perjudicar a las tropas con sus batallas políticas”. Ésta es la clásica retórica conservadora para atacar a todo el que esté en contra de la más mínimas de sus ideas. Lo que está perjudicando a las tropas norteamericanas es haberlas mandado a una guerra para satisfacer su complejo de Edipo, ordenar que los soldados mueran para que las empresas de varios amigotes ganen más y más dinero y, sobre todo, lanzarlos a ocupar un país sin un plan ni una verdadera estrategia de ocupación, junto a un equipamiento muy deficiente de las tropas de superficie. Las miles de bajas norteamericanas en Irak sólo son responsabilidad de George W. Bush, no del nuevo Congreso de mayoría demócrata. Que no se olvide Bush que ha gobernado seis años con un Congreso entregado, republicano, y siempre acarreará con el estigma de empezar una guerra sin motivo y no saber acabarla de ninguna manera.

Princesitas

Buscas un príncipe azul. Para él te vistes siempre de princesa, porque nadie sabe cuando puede llegar y hay que estar en la mejor disposición para ejercer de “amantis religiosa”. Crees que todos los sueños que has tomado prestado de las comedias románticas y de las películas melosas se harán realidad. Cuando tú y tu príncipe pasáis a reyes con descendencia, comienzas a ver tu vida como una reproducción de otras vidas que pensabas excluidas gracias a tu presunta realeza. Sólo queda la queja, porque tu rey sólo tiene la mente en nuevas princesas y tu eres su rutina y su encaje social.

jueves, marzo 15, 2007

Limpieza de sangre política en Polonia

El conjunto de archivos de la Policía Política polaca, durante la época del Comunismo, se encuentran dentro del llamado Instituto de la Memoria. Esta idea que es buena por sí misma se está convirtiendo en una maquinaria de represión política realmente preocupante. El gobierno conservador polaco, con tintes autoritarios, ha pedido que diversos profesionales y funcionarios del Estado en la que declaren no haber colaborado con la antigua policía política. Estas declaraciones serán contrastadas en el archivo y en el caso de no corresponder lo declarado con el contenido documental se puede incurrir en delitos relativos al falso testimonio.
Muchos cuestionan la veracidad de estos y su intangibilidad. Lo primero se debe a que los procedimientos eran secretos o bien la Policía Política pudo haber introducido elementos inculpatorios contra personas que no habían colaborado, con la única intención de involucrar al mayor número de personas posibles, en los momentos postreros del régimen. Lo segundo se debe a que nadie ha vigilado que estos archivos no fueran modificados en el transcurso de los años y bien se han podido añadir nuevos documentos.

España, durante su época dorada, exigía certificados de limpieza de sangre. Ahora Polonia los exige de limpieza política. En España, después de la expulsión de los judíos en 1492, la limpieza de sangre era más un prejuicio social que una realidad, pero en la Polonia de inicios del siglo XXI la colaboración con un sistema represivo tan consolidado y extendido como el comunista era una realidad de la que es muy difícil alejarse, pues tocaba a todos de una manera u otra. Es tan absurdo como hubiera sido pedir a los españoles certificados de no tener relaciones con el Franquismo después de desaparecer un régimen que perduró cuarenta años.

Los archivos están ahí. Quién quiera puede consultarlos, si son públicos, y ver los antecedentes con la Policía Política de cualquier persona. Pero, eso sí, deberían garantizar la veracidad a través de procedimientos de investigación histórica, y también analizar la intangibilidad pasada, presente y futura.

Al menos los polacos han conseguido mantener los documentos, aunque haya sospecha sobre algunos de ellos. Cosa que los alemanes no han podido hacer en su totalidad, pues fue la propia Policía Política (la Stassi) la que animó a los numerosos manifestantes que estaban en la calle, en esos días, a asaltar sus oficinas, destruyéndose de esta manera numerosos informes o dando cobertura para que los funcionarios pudieran legitimar la destrucción anterior o posterior de estos.

sábado, marzo 10, 2007

Vuestras manifestaciones me dan asco

Me dais asco, aún me lo dan vuestras manifestaciones. Cuando os congregáis para protestar sólo puedo pensar que las ratas de la peste han salido a la calle para profanar el templo de la libertad. No creéis en el derecho a manifestación, buscáis la manera de limitarlo, eliminarlo, pero lo explotáis para destrozar su sentido. Lo llenáis todo de banderas españolas, os parapetáis tras ella como refugio y provocación. Os la habéis apropiado, pues bien, quedárosla, yo no la quiero. Si la bandera significa muerte, no la quiero; si la bandera es imposición, toda para vosotros; si la bandera implica desprecio, que mis manos no se manchen con ella. Mi bandera, con los mismos colores y formas, es la libertad y la igualdad. Pero no a esa libertad en la que la minoría siempre quiere mandar sobre la mayoría, la libertad de los que se consideran mejores sin aportar ninguna prueba que el sentimiento injustificado de superioridad. Porque os hemos dejado salir de las cavernas e caminar por la praderas, pensáis que la pradera es vuestra, que nosotros somos los intrusos, perdiendo la memoria del aquel tiempo en el que desbastasteis la tierra y a sus habitantes.

sábado, febrero 24, 2007

Elecciones primarias en los partidos políticos

En los Estados Unidos de América existe una institución política peculiar, que ha intentado ser copiado con mayor o menos éxito en otros países europeos: las elecciones primarias. Estos procesos electorales internos en cada uno de los partidos fueron establecidos por Ley con la finalidad de pararles los pies a los caciques locales de los partidos, que elegían a su antojo y en función de sus intereses a los candidatos para todos los cargos oficiales. En España, al menos, sería necesaria una Ley en este sentido, una Ley que diera el poder dentro de los partidos a las personas que realmente lo deben tener, a sus militantes, y que no tuviesen que esperar impasiblemente a ver como los diversos aparatos políticos eligen a determinadas personas a la que todos los demás miembros sólo pueden aplaudir y vitorear, mientras se resignan al poder siempre mayor de estos caciques, en espera de las migajas de su consideración.

miércoles, febrero 07, 2007

La humanización de los animales

La domesticación puede ser definida como la humanización de los animales. Como los seres humanos lo hacemos todo completamente, reproducimos toda nuestra humanidad en los no humanos, incluso las diferencias sociales. Paralela a la Medicina hemos desarrollado la Veterinaria y paralela a la estratificación social hay clases diferentes de animales.

De hecho, incluso la Veterinaria reproduce la estratificación social. La noticia de que se han sacrificado miles de pavos en el Reino Unido en una granja evidencia que hay dos ramas veterinarias: una dedicada al diagnóstico y a la curación de los animales (los animales más humanizados) y otra que se limita al diagnóstico y a decidir la forma más conveniente, rápida y económica de poner fin a esas existencias animales. Hay una curación para los animales de primera y la muerte como única alternativa para los animales de segunda. Se parece mucho a lo que pasa entre los seres humanos: Medicina de primera para los seres humanos de primera y la muerte para los de segunda.

lunes, enero 29, 2007

Externalización y existencia

La externalización es uno de los fenómenos empresariales más actuales. Las empresas dejan de asumir cuestiones periféricas a su objeto empresarial y se lo encargan a empresas especializadas en esos servicios. Hay que indicar en todo caso que el objeto empresarial de las empresas en un concepto difuso y no se acaba de saber netamente dónde empieza y dónde acaba. Las empresas tienen contratado con otras empresas todo, desde la limpieza al mantenimiento, pasando por el suministro de material fungible. La externalización está teniendo fuertes consecuencias en el tejido empresarial, pero vamos a insistir en otro punto, que es la implantación de la externalización en ámbitos no empresariales.

Asistimos a una externalización de la existencia. Entregamos las diferentes facetas de nuestra existencia a entidades distintas de nosotros mismos. Buscamos servicios que nos hagan todo lo que nos resulta oneroso (lo cual no es malo), de manera que nosotros sólo tengamos que ocuparnos de lo que consideramos realmente como nuestro. La consecuencia de todo ello es que no nos involucramos en nuestra propia existencia y conceptos tales como participación se tornan en peyorativos. Queremos que nos arreglen externamente los problemas, pero sin saber cómo, buscamos la efectividad sin tener la obligación de inmiscuirnos en asuntos personales.

Sólo sabemos quejarnos cuando una de las externalizaciones de nuestra existencia no funciona, buscando una nueva agencia de externalización para podernos desentender de nuevo. Deberíamos plantearnos la posibilidad, únicamente como posibilidad, de que las cosas funcionarían mejor si nosotros asumiéramos la preocupación, la decisión y el control de esas esferas de nuestra existencia que tenemos externalizadas. En definitiva, no dejaría de ser sensato que decidiéramos participar en nuestra propia existencia.

miércoles, enero 24, 2007

Mariano Rajoy y los requisitos para ser Presidente del Gobierno

Mariano Rajoy es una persona que se considera superior a los demás. Llegó a decir en un debate que para ser Presidente habría que exigir más que ser español y tener cumplidos dieciocho años. Quisiera reflejar en estas líneas la opinión de buen amigo. Lo mismo Rajoy piensa que para ser Presidente hay que ser gallego de Pontevedra, registrador de la propiedad y haber sido apadrinado por Manuel Fraga. Sin caer en la tentación de no reconocerle el mérito de haber sacado unas difíciles oposiciones, podemos indicar cosas más difíciles que Mariano Rajoy aún tiene pendientes.

La primera de ella es hacerse con el poder dentro de su partido, luego podría hacerse creíble para el resto de los españoles y que alguna vez esté en condiciones de ganar unas elecciones generales. Es manifiesto que él considera que el Presidente Zapatero es un ser inferior a él en todos los términos, pero el Presidente ha hecho esas tres cosas que Rajoy es incapaz: controla su partido y nadie hace cola para sucederle, se ha ganado la credibilidad de la ciudadanía y, sobre todo, ha ganado unas elecciones generales. Ser Presidente del Gobierno es algo tan difícil que Mariano Rajoy no lo ha podido ser y probablemente nunca lo será.

martes, enero 23, 2007

Comprar libros

Comprar libros es para mí una acción sagrada. No puedo resistirme a entrar en una librería en cada ciudad que visito. Cuando llego a una localidad con cierto equipamiento cultural, lo paso en grande metiéndome en sus librerías y escarbando entre los estantes. En este mundo globalizado los fondos de las principales librerías de cada ciudad son muy parecidos, pero los matices aparecen gracias a las editoriales locales y regionales, a los libros en depósito y a los intereses de cada propietario. Para lo verdaderamente exótico siempre quedan las librerías de viejo, aunque primero hay que conseguir localizarlas.

Decía que la compra de libros es un acto sagrado y como tal se excluye de él toda noción de utilidad. Tiene un rito de inicial, que es olvidarse de toda la realidad que uno lleva consigo y adentrarse en esa dimensión en la que lo verdaderamente importante se encuentra oculto, entre las tapas de la encuadernación. No se puede ir con prisas. Hay que dedicarle todo el tiempo posible, hasta perder la noción de su paso. Normalmente paso por las secciones que me suelen interesar a mirar lo de siempre, pero siempre encuentro algo nuevo, por muchas veces que lo haya visto e incluso hojeado.

El deleite se vuelve pleno cuando pierdes toda referencia y solamente hay libros, páginas impresas, ideas materializadas y listas para llenar el espíritu. Luego la adquisición es lo de menos, pero es importante no comprar nada que se necesite, porque eso es profanar la librería. Lo necesario se compra rápidamente.

jueves, enero 04, 2007

No puedo con los pijos de derecha

No puedo con los pijos de derecha, son superiores a mis fuerzas, incluso peor aún que los progres. En un libro que estoy leyendo estos días, los autores sintetizan el pensamiento conservador del pensador y político irlandés Edmund Burke en seis puntos fundamentales: profunda desconfianza hacia el poder del Estado; libertad antes que igualdad; patriotismo; creencia en las jerarquías e instituciones establecidas; escepticismo acerca del progreso; elitismo. Estos puntos son la base de la descripción que vamos a realizar de los pijos de derecha, aunque naturalmente tendremos que introducir algunas aclaraciones, subrayar determinados aspectos y complementar puntualmente el contenido.

Para el pijo de derecha español la desconfianza en el poder del Estado nace especialmente cuando no son los de su tendencia lo que dirigen el Estado. Rápidamente, tras una derrota electoral de la derecha, en este momento el PP, sienten que el Estado es opresivo, atosigante, que no deja espacio para la libertad y hasta se sienten perseguidos. Muchas veces estos síntomas aparecen cuando ni siquiera se ha producido el traspaso de poderes y sigue gobernando la derecha, aunque sea en funciones. Su odio al Estado, a la burocracia y un impostado liberalismo no le impiden sentir fascinación por determinados funcionarios públicos, como Abogados del Estado o Jueces, y ser unos enamorados de todo tipo de subvenciones públicas, a las que concurren entre los mayores de los alborozos.

El pijo de derecha lo que no puede es con la igualdad, nada más la idea le da el peor de los temblores. Se considera naturalmente superior a los demás, sin que en ningún momento demuestre que dones de la naturaleza ha recibido que justifiquen objetivamente el sentimiento de superioridad. La libertad tiene que ser respetada sobre todo lo existente, pero no se confundan, la libertad propia, nunca la ajena. El otro, que no es el pijo de derechas, se caracteriza porque o bien no sabe utilizar correctamente la libertad o bien no tiene que ser libre, ya que no tiene el autodominio preciso.

Otra cosa no, pero el pijo de derecha se siente español hasta la médula. Más español que él no hay nada. Es tan español que todas sus ideas son intrínseca y puramente españolas, de forma que otra idea que no coincida milimétricamente con la suya, es una idea al menos no española y muy probablemente sea una idea antiespañola. El pijo de derecha ama a España, aunque prefiere que su consumo sea de productos extranjeros, pese a que sus posibilidades económicas no siempre se adecuan con las preferencias. El pijo de derecha ama a España, pero odia a los españoles.

Como ya apuntábamos al hablar sobre la relación entre la libertad y la igualdad: el pijo de derecha odia la igualdad. Considera que efectivamente hay un orden jerárquico natural y anterior y que éste debe ser respeto. El pijo de derecha se vuelve loco con dos temas, la educación y la religión, y la mezcla de los dos es para él un éxtasis. Se toman en serio la religión, pero no son religiosamente serios. El Catolicismo está muy bien para los hijos adolescentes, pero para uno mismo la mayor de las anarquías es el estado deseable. La educación no ha buscar educar, sino marcar las diferencias desde el principio, eso sí, sin que cueste el dinero que no se tiene, por ello se defiende la enseñanza concertada a ultranza.

“Todo tiempo pasado fue mejor”. Este refrán es un dogma del pijo de derecha. Fue mejor porque la sociedad estaba más estratificada, había menos oportunidades de promoción social y, por tanto, menos competencia. En el interior de su corazón, el pijo de derecha español es antiliberal y no sólo en lo moral, sino sobre todo en lo económico: adora las instituciones de naturaleza corporativa y que cierran el paso a la libre competencia.

Es ocioso indicar que el pijo de derecha considera que él está en las partes altas de la jerarquía social, aunque nunca llega a justificar el motivo de la esa apreciación. No puede decir la nobleza, porque nobles hay pocos y algunos de ellos hacen gala de notable innobleza; no puede decir el dinero, porque el pijo de derecha desprecia al nuevo rico, al hombre hecho a sí mismo.

Los pijos de derecha suelen tener una capacidad intelectual más bien normal y lo que conocen es a través de la radio y de libros de una divulgación casi infantil. Su superficialidad intelectual no es más que una muestra de su superficialidad en todas las facetas de la vida. El elitismo que defienden es un elitismo vacío, del que no podrían formar parte si no es mediante alguna técnica de colusión social, lo que popularmente se conoce como “enchufismo”.

Para terminar podemos entrar en una reflexión conceptual. He estado hablando del pijo de derecha y alguien, legítimamente, podría preguntarse si hay pijos que no sean de derecha. Creo que sí los hay, los progres, de los que ha he hablado antes.

lunes, enero 01, 2007

No puedo con los progres

No puedo con los progres. Los progres son una especie de degeneración de lo que es la izquierda, que bajo apariencia de ser de izquierda, larvan un conservadurismo de lo más atroz. Los progres rebajan los elementos fundamentales de la izquierda, como la igualdad y la justicia, a favor no de la mayoría de la población, sino de minorías que para ellos están lo suficientemente alejadas o resultan absolutamente inofensivas para el orden social en el que ellos se encuentran cómodamente establecidos.

Esa rebaja de los elementos fundamentales de la izquierda, ha recibido el nombre de “nueva izquierda”. Además de lo indicado anteriormente, la “nueva izquierda” se encuentra sazonada por un relativismo en casi todos los sentidos. No quiero decir que la izquierda considera que haya valores absolutos en cada uno de los eslabones de la realidad y del pensamiento, pero sí que en determinadas esferas hay topes intraspasables.

Ellos viven en un relativismo casi absoluto, que tiene sólo dos límites: conservar su posición personal en todos los sentidos y una antropología positiva casi sin excepciones.

Utilizando la terminología de Max Weber podemos decir que manejan una ética de la convicción, sometida a supuestas obligaciones morales que tienen que ser observadas a toda costa y sin tener en cuenta las consecuencias, eso sí, la ética de la convicción se transforma en una férrea ética de la responsabilidad en el momento en el que ven peligrar algunos de sus privilegios sociales. Carecen por completo de capacidad para sacrificar lo más mínimo por las ideas que supuestamente defienden.

Piensan que el ser humano no es bueno por naturaleza, sino que es buenísimo, óptimo. No lo piensan con el ingenio de un Leibniz que decía que éste era el mejor de los mundos posibles, porque era el único posible. Creen que cada individuo es la más completa realización de lo que el ser humano es y puede ser. Explican que las acciones malas de los individuos no se deben a ellos mismos, porque son óptimos, sino a las circunstancias, que en conjunto y en hipóstasis llaman “sociedad”.

La maldad proviene siempre fuera del individuo, que lo tuerce, de forma que el individuo no tiene la capacidad para elegir entre una acción buena y una acción mala, en definitiva, el individuo no tiene libertad, sino una serie de condicionamientos que causan necesariamente las acciones de los individuos.

La gran consecuencia es que las acciones humanas que llevan al mal no se cambian sino a través de una transformación previa de las relaciones del individuo con la sociedad. Las teorías ambientalistas tienen razón, pero sólo en parte, ya que llevadas a su extremo justifican tanto la destrucción de la libertad como la más completa irresponsabilidad moral. Esta teoría es trasladada a lo jurídico y caemos en el intento de justificación de cualquier tropelía en la inevitabilidad de las acciones del que las realizó. Una torpe y vulgarizada interpretación tanto de Sócrates como de Habermas les lleva a considerar que el diálogo es el único instrumento, independiente de las circunstancias.

Los progres lo son durante una etapa de la vida, hasta que constituyen una familia y comienzan a formar un patrimonio, aunque sea a costa de pesadas hipotecas. Luego van haciendo un viaje al centro y luego a la derecha, según lo que aumente sus bienes mobiliarios e inmobiliarios. Los progres son el caldo de cultivo de la derecha, pues de repente les entra miedo a los demás, deseos exacerbados de protección de sus hijos y la pequeña posición social que hubiera podido alcanzar.

Yo soy de izquierda, pero no soy progre.

domingo, diciembre 31, 2006

Nochevieja y año nuevo: los días que no existen

Dicen que el día de mañana, uno de enero, es el día que no existe, porque la inmensa mayoría de las personas se han acostado al amanecer, padecen una fuerte resaca al despertar y anda en pijama, dormitando de la cama al sofá, mientras que, como mayor logro, se ha conseguido poner en la televisión el torneo de saltos sobre plataforma, que celebran en algún lugar del centro o del norte de Europa, donde hace muchísimo frío. Por muchas veces que se trasnoche al año, ninguna noche es como ésta, que te deja totalmente hundido.

No sabe realmente la hora que es. Cuando el cuerpo empieza a entrar en caja, son las once y media de la noche. En ese momento se tiene la sensación de que acaba de comenzar el día, pero rápidamente se toma conciencia de que al día siguiente hay que comparecer en el puesto de trabajo como si nada hubiese sucedido en la transición del treinta y uno de diciembre al uno de enero. Comienza la dolorosa cuenta atrás hasta el seis de enero, para ver si conseguimos recuperarnos de la noche de apertura del ciclo anual, pero sin castigar más al cuerpo.

No sólo el uno de enero no es el día que no existe. La noche del treinta y uno al uno tampoco. Nadie habla de ella, quizá vagas referencias, excepto cuando no se ha hecho nada, que se cuenta con pelos y señales los programas de televisión que uno se ha tragado. En el inconsciente colectivo la Nochevieja tiene algo “ésta va a ser la noche”. Lo más normal es que no lo sea, pero el velo del silencio y del secreto la cubre para que todos podamos pensar o dar a pensar que sí, que fue la noche.

sábado, diciembre 30, 2006

Los estanqueros se aprovechan de la subida del tabaco

El BOE ha publicado hoy el Real Decreto por medio del cual se sube el precio del tabaco. Previsible. Tengo la pequeña y mala virtud de tener una memoria a largo plazo de funciona correctamente, y aún recuerdo las protestas de los estanqueros por la guerra de precios que hace dos años provocó la empresa tabaquera Philip-Morris.

Refresquemos la memoria. El gobierno, que todavía no había mandado a las Cortes la “Ley Antitabaco”, continuaba su lucha contra los fumadores subiendo los impuestos indirectos que gravan el tabaco. El hecho imponible es el precio de venta y se aplica un tipo porcentual sobre ese precio de venta. Por lo tanto, dependiendo del precio, la cuota líquida del impuesto será mayor o menos y la suma de ambos constituyen el precio de venta al público. La tabaquera antes citada bajo los precios, por lo que también bajaron los precios de venta al público. Los estanqueros se echaron las manos a la cabeza porque decían que ellos había comprado la mercancía y a un precio y ahora la empresa les obligaba a venderlo a un precio mucho menor al que estaba previsto. Cerraron los estancos y montaron alguna que otra manifestación pública.

Hoy ha subido el tabaco. La mercancía que los estancos tienen en sus establecimientos y que hoy venden al precio actualizado (más alto), la adquirieron a un precio menor. Es la enésima vez que los estanqueros venden a un precio superior lo que compraron a precio menor y para ellos es estupendo, porque así ganan más. La única vez que fortuna les fue adversa, incluso cerraron los estancos.

Una advertencia para acabar. En este mundo del comercio del tabaco sí se puede hablar de subida y bajada de precios por el que los estanqueros adquieren el productos, pues estos y el precio de venta al público están establecidos normativamente y sometidos a un monopolio, del que los estanqueros son los principales beneficiados.

Parece que ...

Parece que el gobierno no estaba cediendo a los terroristas. Parece que el Estado no estaba siendo chantajeado por los criminales. Parece que el gobierno se ha mantenido firme. Parece que no hay ni tibieza ni debilidad. Lo que no parece, sino que es seguro, es que ha habido un nuevo atentado con víctimas.

Cicerón y el poder de la palabra

Marco Tulio Cicerón fue, posiblemente, el último hombre que creyó que la palabra podía modificar la realidad. Basta leer las Filípicas para comprobar la fe en los efectos de sus discursos ante el Senado o las Asambleas del Pueblo. Vivía los momentos de derrumbe de la República romana, después de una agonía de más de un siglo.

Todos los sectores de la sociedad romana sabían que la única salida era alguna forma de autoritarismo, en lo que se diferenciaban era tanto en la persona que había de encarnar y en los acentos de nueva forma de gobierno. Los ensayos autoritarios anteriores habían ido fracasando progresivamente. Mario, Cinna, Sila, Pompeyo o Julio César había ejercido el poder omnímodo con los engarces más variados en el sistema constitucional romana, para seguir manteniendo la apariencia de normalidad en el sistema republicano. Cicerón se enfrenta en las sesiones del Senado al último intento de autoritarismo: el de Marco Antonio.

Cicerón quiere preservar y salvar a la antigua República aristocrática con la sola fuerza de sus palabras. Sin una clientela que le apoye, sin una magistratura que le faculte a reclutar un ejército o una milicia costeada por sí mismo. Quiere convencer a los senadores y a los ciudadanos que la única forma de salvar su patrimonio político es hacer frente a cada uno de los intentos autoritarios.

Esta confianza en la palabra le costó la vida. Fue asesinado por orden de Marco Antonio. Cicerón no era ni la mejor de las personas ni el más honestos de los políticos. Más bien era una persona vanidosa y acomodaticio con las circunstancias. Pero en el momento culminante, cuando a la República no le quedaba otro asidero que su retórica, puso toda su inteligencia sobre el altar del Estado, aunque supusiese la certeza que su inmolación in ara Rei Publicae.

viernes, diciembre 29, 2006

El abstencionismo

El abstencionista puede responder a una serie variada de causas. La primera es el hastío hacia la política que le rodea, pero resulta que esta causa representa a la menor proporción de los abstencionistas. La segunda y es la mayor, es la de los que se desinteresan de todo lo político porque sí, porque todo lo piensan resuelto y basen que van a obtener los mismos beneficios aunque no voten, prefiriendo emplear el tiempo de ir a votar en domingo en dormir, salir a comer o ir a la playa si es temporada cálida. ¿Por qué hemos de preocuparnos por estas personas que no se toman la molestia de salir de casa a un cercano colegio y votar por una candidatura o votar en blanco? Se les pide poco y ellos a cambio de no hacer nada lo reclaman todo. Tienen el derecho al voto, si no lo ejercen, pues nada, que hayan dormido bien, comido satisfactoriamente o que no se hayan quemado en la playa.