domingo, junio 24, 2007

Blair y el Catolicismo

Como si estuviéramos en la época anterior al Concilio Vaticano II. La prensa internacional refleja el rumor de que el actual Primer Ministro del Reino Unido, que será ex Premier en pocos días, está pensando convertirse al Catolicismo cuando deje la jefatura del gobierno. Hay sectores que están encantados y ven en esto, no una decisión personal y de conciencia de una persona, sino un reflejo de la fuerza de la confesión católica en el mundo, que ha podido atraer a si al máximo dirigente efectivo de la confesión anglicana, ya que como Primer Ministro tiene mucho poder sobre la estatalizada Iglesia de Inglaterra.

Los sectores más conservadores del Catolicismo consideran que la entrada de Blair en su confesión equivale a un fichaje estrella por parte de un equipo de fútbol. Pero el problema de este fichaje estrella es que solamente será un único nuevo creyente, mientras que la Iglesia Católica pierde miles de creyentes especialmente en las zonas de poderío tradicional y no hace nada para pararlo, excepto enrocarse en sí misma, pero no en lo mejor de su tradición (que es mucho), sino en la perspectiva estrecha y cateta de algunos sectores fundamentalistas católicos, los cuales se identifican además con formaciones políticas muy determinadas y con los férreos intereses de la patronal educativa (que no deja de ser un negocio aunque bajo el símbolo de la cruz) y con los beneficios de los depredadores inmobiliarios.

Cinco soldados españoles mueren en Líbano

Ya tenemos tema para toda la semana. Cinco soldados españoles, que estaban destacados dentro de la Fuerza Interna de las Naciones Unidas para el Líbano (FINUL), han muerto en una acción que aún no está clara, es decir, no se sabe si ha sido como consecuencia de una mina o de un ataque. Esto se une a que ha habido combates entre tropas regulares libanesas y fuerzas islamistas en la ciudad de Trípoli.

En la calle Génova, los dirigentes y demagogos del Partido Popular ya estarán preparando la utilización política de la muerte de soldados españoles en acto de servicio, con la única finalidad de atacar al Gobierno de España. Para ellos todo vale, todo sopla en su beneficio, aunque sea la muerte de españoles que están defendiendo el orden y la estabilidad en una de la zonas más problemáticas del mundo, como es la frontera sur del Líbano.

La OCDE le saca los colores al PP

Ahora viene la OCDE a sacarnos nuevamente los colores con un estudio en el que se ve a España como el único Estado Miembro en el que se ha perdido poder adquisitivo en los últimos diez años. Se intenta justificar este escandaloso dato indicando que la masiva incorporación de inmigrantes al mercado laboral, en los puestos de más baja cualificación, ha hecho que la media decaiga.

Pero ese es el problema, que existan tantos puestos de trabajo con baja remuneración y no sólo está entre los de baja cualificación que ocupan los inmigrantes, sino también entre los muchísimos trabajadores españoles (entre los veinticinco años y los treinta y cinco) que desarrollan funciones cualificadas, para los que las empresas requieren a titulados superiores a los que luego les remunera como auxiliares administrativos. Dado la gran ofertas de titulados universitarios, se les paga lo que les da la gana a las empresas, generalmente 1000 euros, y luego se les coloca en puestos directivos que normalmente tendrían una mayor remuneración, exigiéndoles como si tuvieran opciones sobre las acciones de la empresa, al estilo de Telefónica de Villalonga.

Nuestro espectacular crecimiento económico y el increíble beneficio de las grandes empresas españolas han sido posibles por el ahorro en los gastos de personas y por unos beneficios urbanísticos realmente surrealistas.

A nadie le puede extrañar que la caída del paro en tiempos del PP se debiera únicamente a que la masa laboral era cada día más barata y gratuita en ocasiones (que alguien diga las horas extras que le han pagado). El actual gobierno socialista está tomando las medidas adecuadas como la de encontrar nuevos yacimientos de empleo en el mundo de la dependencia, pactar el final de la temporalidad con sindicatos y empresarios y potenciar (todavía insuficientemente) la Inspección de Trabajo. Todavía que lo que para mí es el punto fundamental: que la causalidad sea el centro en el contratación laboral, de forma que se deje la arbitrariedad de las empresas a la hora de remunerar y clasificar a los trabajadores, y a que estos se les pague conforme al trabajo que realmente realizan.

Finalmente quiero decir que una subida de las retribuciones y una bajada en los beneficios urbanísticos no serían contrarios al crecimiento económico, porque si estos se produjera subirían los niveles de renta disponible y, consiguientemente, el consumo individual y familiar se dispararía creando nuevas empresas y nuevos puestos de trabajo, en vez de que tanto dinero se quede en las cuentas corrientes y en los depósitos, a veces oscuros, por ser generoso, de unos pocos.

Gobernar en minoría

Supongamos por un momento que el último delirio legislativo electoral del PP, que sólo pudiera gobernar el que llegase al 40% de los votos, se hiciese realidad. Lo primero que deberíamos indicar es que en 1996 el Partido Popular no podría haber formado gobierno al no haber alcanzado ese nivel, pues obtuvieron 38.79% de los sufragios. Lo segundo es que en Canarias, por ejemplo, ninguna fuerza política tendría posibilidades de formar gobierna, porque ninguna de ellas llega al nivel de solvencia política que se le ha ocurrido a los populares.

Pero empecemos ya con nuestro ejercicio de suposición. Un alcalde, por poner el caso, que está en minoría tiene que sacar adelante su programa de gobierno y de repente se da cuenta que la oposición tiene más voto que él, por lo que cualquier cosa que lleve al pleno, aunque sea una declaración a favor de las navidades, no podrá ser votada nunca, y mucho menos unos presupuestos para la localidad.

Ese alcalde ahora tendrá que entrar a negociar cada asunto con algún grupo de la oposición que le dé la mayoría, pero esos grupos, fuera del gobierno y de la posibilidad de llevar a la práctica su programa, poco querrán ceder y lo que cedan será a un precio altísimo. En vez de llegar a un acuerdo de gobierno basado en programas, habrá acuerdos puntuales basados en intereses inconfesables.

Llevemos la situación al extremo. El gobierno minoritario, gracias a idea popular, nunca podría ser desbancado por la mayoría de los representantes, porque si tiene que gobernar quien saque al menos el 40%, lo normal es nunca se pueda plantear una moción de censura, que es el instrumento último y más poderoso de fiscalización de la oposición a un gobierno.

Estos son algunos de los peligros, “grosso modo”, que la solución para un problema singular y propio únicamente de los populares (que no es otro que la pérdida del gobierno de las Islas Baleares) tendría sobre la totalidad de los gobiernos autonómicos y municipales de nuestro país.
Puestos a propuestas arriesgadas: cabe proponer, constitucionalmente, la elección directa de los alcaldes (incluso a doble vuelta), procedimiento electoral que existe ya en municipios de pocos habitantes, y dotarles de un amplio poder al tener ellos mismos una legitimidad democrática propia. Pero estoy seguro que esta propuesta no gustaría a los dirigentes populares, ya que les quitaría de por vida numerosas alcaldías que la izquierda pierde por la disgregación del voto en varios partidos y que se agruparían en una segunda vuelta. Al final y al principio, a los populares solamente le interesa tener el poder y para ello pisotean los principios, incluso los propios.

sábado, junio 23, 2007

El pelmazo de la Copa América

He visto la retransmisión televisiva de la primera regata de la Copa América. Tenía el recuerdo del sopor padecido por una retransmisión de vela durante los Juegos Olímpicos de Sydney, y por ello intenté quitarme los prejuicios y disponerme a captar lo sublime que por lo visto tiene esa competición.

Por mucho que me opuse, los prejuicios volvieron pero en forma de juicio, es decir, me pareció lo más aburrido del mundo para verlo en televisión (si eliminamos esa última partida de la final de mundial de ajedrez entre Karpov y Kasparov que me tragué en mi adolescencia). Lo único salvable de todo el tiempo invertido fue la reconstrucción digital de la regata, en la que todo quedaba claro e incluso tenía la emoción de observar los metros de distancia que un barco sacaba al otro.

Creo que no me dejaré atrapar otra vez más por esta competición absurda, al menos, por su versión televisiva. Y más cuando los especialistas (que sorprendentemente los hay) apuntan a que el sindicato suizo destrozará en las cinco regatas mínimas al sindicato de Nueva Zelanda, al cual hoy le ha metido una ventaja de casi doscientos metros.

Lo que ha cambiado en las negociaciones comunitarias

Nunca las negociaciones en torno a los tratados constitutivos de la actual Unión Europea han sido fáciles. Hay una permanente tensión entre la defensa de los intereses de los Estados y la necesidad de mantener y reforzar un conjunto de Organizaciones Internacionales cuyo buen funcionamiento interesa, naturalmente, a todos sus Estados Miembros. Pero es para todos evidente que algo ha cambiado en esas negociaciones desde que ingresamos en 1986 y los procesos de ampliación y reforma que ahora vivimos.

La primera diferencia entre la reforma del Derecho Originario Comunitario que se realizó a finales de los ochenta y principios de los noventas y las fracasadas reformas de este inicio del siglo XXI ya ha sido enunciado: antes hubo reformas, ahora únicamente tenemos intentos.

La segunda diferencia no creo que esté en la talla de los políticos, porque siempre ha habido de todo, ni los de antes eran todos de una gran altura, ni los actuales son todos patéticos. La cuestión es que se ha hecho de los resultados de las negociaciones en el ámbito comunitario un arma de política interior, de forma que las posturas más cerradas, que hace cincuenta años hubieran imposibilitado la creación de las Comunidades Europeas, ahora son las que mantienen algunos gobernantes para volver a sus respectivos países con el “honor” intacto y la Unión muriéndose.

La tercera diferencia es que se ha optado, en muchos Estados, por el procedimiento del referendum para decidir la ratificación o no de los tratados internacionales que modificarían el Derecho Originario ahora vigente. En estas consultas populares muchas veces se entremezclan cuestiones de política doméstica realmente contingente y un todo contra todo, que es más amplio que un simple voto antisistema, ya que une a todos los extremismos en medio de la indiferencia que estas consultan generan, como es buen ejemplo la abstención en el referendum al fuimos convocados los españoles en febrero de 2005 con solamente el 41.77% de participación.

Sedaciones terminales II

El caso de las “sedaciones terminales” de Leganés ha sido archivado por el juzgado que lo instruía. Se demuestra que la posición mantenida por el ex consejero madrileño del ramo, Lamela, era ideológica y no técnica, como lo demuestra el descenso vertiginoso de casos sospechosos en cada etapa de esta investigación. El médico protagonista ha indicado, muy certeramente, que la posición del ejecutivo autonómico no sólo le ha perjudicado a él y a los otros sanitarios encausados, lo cual es obvio, sino a la forma de morir de muchísimos enfermos en los hospitales españoles, ya que después de la apertura del procedimiento penal, muchos médicos han restringido la aplicación de estos tratamientos paliativos.

Lamela, como buen representante del pensamiento fundamentalista del PP, ha querido enseñar moral y leyes a todos los demás y lo que debería hacer ahora es irse Buthán, cambiarse de nombre y dedicarse a algo que pueda no ser muy perjudicial para sus congéneres. No sólo ha perjudicado la consideración personal y profesional de una sería de médicos y asistentes, sino que también ha manchado al hospital de Leganés y a todo el sistema sanitario por su sola opinión de que hacer más llevadera la muerte a una persona es incorrecto.

Maquillaje político francés

Francia es un país reconocido internacionalmente como la primera potencia en cuanto a moda, complementos y cosméticos respecta. Ahora ha llevado la técnica cosmética a la política con una habilidad inusitada, aunque no es la primera vez que esto se intenta tanto en Francia como en otros países del mundo.

El Presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, ha sorprendido a algunos medios nacionales e internacionales con la elección de los miembros de su gobierno y de los más altos puestos en la administración francesa. Sarkozy pretende redimirse de sus polémicas reacciones ante los disturbios en los barrios periféricos de París y Marsella, que fueron tenidos por muchos como catalizador decisivo para subir la intensidad de estos disturbios.

Ahora Sarkozy ha decidido poner a una descendiente de inmigrantes marroquíes al frente del Ministerio de Justicia y a otro hijo de la inmigración como Secretaria de Estado de Ciudades.

Estos nombramientos quedan bien, políticamente correctos y dan una impresión de multiculturalidad “prima facie”, pero cualquiera que conozca mínimamente los entresijos de un gobierno y de una administración sabe que para que el cambio sea verdaderamente decisivo hay que modificar también otras escalas del gobierno y la administración, menos vistosas pero más importantes tanto en el plano técnico como en el decisorio.

Cuando no se quiere que nada cambie, a estas personas se les pone en el vértice del poder, abrumadas de papeles y actos protocolarios, teniendo que delegar continuamente en un conjunto de asesores que son quienes deciden realmente, sea por el volumen de lo que tienen que hacer como por la falta de experiencia que tienen para desempeñar cargos de tamaña importancia. Si a Sarkozy le hubiese interesado un cambio de verdad, hubiera situado a muchos de estos representantes de las minorías y de otros grupos sociales en puestos de tercer y cuarto rango, adquiriendo la experiencia necesaria para que cuando llegasen a la cúspide del poder y la administración francesa no se vieran aturdidos como estos van a verse.

Es obvio que a Sarkozy no le interesa el cambio verdadero, pues lo ha dejado claro en sus anteriores responsabilidades y con el programa que se ha presentado. Esta operación no es reconocer a todos los franceses el derecho a participar de la dirección de su país, sino que solamente es una operación de maquillaje. Un maquilla de colorido local para distraer la atención.

viernes, junio 22, 2007

Buenafuente se va

“Buenafuente” se va. El programa nocturno que precipitó el final de “Crónicas marciana” sucumbe tras alguna temporada éxito y otras de mantenimiento. Creo que este programa no ha sido bien tratado por la cadena televisiva que lo programaba, porque su horario de emisión era más difícil de adivinar de una lotería de Euromillones.

Por más que existieran personas que quisieran ver “Buenafuente”, éstas tenían que ponerse delante de la tele a ver cuando salía Andreu y, sobre todo, debían haber dormido una buena siesta porque si no se sabía cuando empezaba el programa, tampoco le ponía averiguar a priori cuando terminaba y si se llegaba a la conclusión, el televidente vería el amanecer de la nueva jornada.

“Eva Hache” que es un programa mucho más flojo que “Buenafuente” sí ha contado con la seriedad de su cadena, manteniendo una hora fija de emisión y un horario de conclusión razonable dentro de los desastrosos hábitos horarios que tenemos los españoles. Esto parece una versión moderna de la fábula de la tortuga y la liebre. La tortuga, “Eva Hache”, poco ha poco ha llegado a la meta, pudiendo dar pequeños pero continuos pasos, mientras que “Buenafuente” ha sido la liebre, con una salida espectacular pero que han aparcado en una cuneta, pensando que no había que continuar corriendo. Espero y deseo que no haya habido política mediática en la decisión de dejar de emitir “Buenafuente”, porque solamente nos faltaría eso.

Los gobiernos minoritarios

Ganar unas elecciones es algo muy relativo cuando se ha obtenido menos de la mitad de los escaños. Quiere decir que la opción ganadora es la que más votos ha recibido, pero que en el conjunto de la población son más los que han preferido otras opciones y no han elegido a la ganadora. Si el ganador en estas condiciones forma gobierno estamos ante lo que llamamos comúnmente “un gobierno minoritario”.

El problema del gobierno minoritario es que puede que genere más rechazo que apoyos, porque tiene más representantes en contra que a favor. Por ello ha habido países, en los que impera el modelo mayoritario de elecciones políticas, que han establecido un sistema de doble vuelta, de forma que el elegido lo sean con la mayoría absoluta de los votos elegidos y así evitar que sea elegido alguien que tiene más gente que no le apoya que le respalda.

Después de cada proceso electoral se comienza con la misma cantinela: los ganadores minoritarios desplazados del gobierno se quejan de lo que ha pasado y hablan con mayor o menor discreción de fraude electoral. Que las minorías más pequeñas y reúnan a una mayoría de representantes no es ningún tipo de fraude ni de engaño a los electores, sino que es el ejercicio de una posibilidad. Es preferible un gobierno con el soporte de la mayoría que un gobierno con la mayoría en contra, aunque cuente con la minoría más grande de todas.

Jaume Matas y López Aguilar

Jaume Matas, candidato del PP a la Presidencia de las Islas Baleares, ha presentado su renunciar al acta de diputado y ha anunciado su retirada de la vida política (por ahora) al no poder formar gobierna en esa comunidad. Se ha despacho diciendo que la perdido el gobierno en una segunda vuelta celebrado no en las urnas sino en los despacho.

Esta gente del PP tiene una inmoralidad tan grande y grosera que conmueve los cimientos de cualquier virtud. Ante todo no quieren enterarse de que en un sistema parlamentario son los escaños los que deciden, pero lo que es más grave, hablan de que les han quitado el gobierno en los “despachos”, es decir, contra la voluntad de los ciudadanos, cuando ellos están haciendo exactamente lo mismo en la otra comunidad insular, Canarias, pactando con Coalición Canaria para que López Aguilar no pueda gobernar la comunidad.

Es una táctica clásica del PP. Se hacen las víctimas y luego ellos nunca son los verdugos, porque cuando hacen lo mismo a ellos siempre les asiste la razón. Ellos son los que dicen cuando una actuación está bien y cuando esa misma actuación está mal a través de la invención de cientos de criterios “ad hoc”, criterios que siempre les justifican a ellos. No hay base racional para distinguir entre partidos “serios” (con los que el PP pacta) y otros partidos “de guasa” (con los que el PSOE pacta); sólo hay partidos y escaños, fruto de las elecciones y de la decisión de la ciudadanía. A algunos les puede parecer poco presentables ciertos socios del PP y este juicio sería tan injusto como el que ellos emplean para referirse a los socios del PSOE.

Si a Jaume Matas le han quitado el gobierno en “los despachos”, también se lo han quitado a López Aguilar, o por el contrario ambas son acciones legítimas dentro de un sistema parlamentario, como es que el tiene nuestro país y cada una de nuestra comunidades autónomas.

jueves, junio 21, 2007

Alcohol, pornografía y pobreza en Australia

El gobierno australiano quiere prohibir el alcohol y la pornografía en las zonas aborígenes del país para prevenir el abuso sexual sobre menores de edad. El gobierno toma estas medidas en vez de atajar el principal problema y causa de todos los demás: la pobreza. Estamos ante un caso más de política puritana en la que se atajan los problemas superficiales sin entrar en los verdaderos problemas y en sus causas profundas.

La pobreza es sin duda la mayor de las lacras y muchos comportamientos tenidos por inmorales son consecuencia de la pobreza. No es casual que las tasas de delitos y otros comportamientos reprensibles se den en las comunidades más pobres, es solamente un triste e inevitable consecuencia. Puedo que los miembros del gobierno australiano se encuentren muy satisfechos con ellos mismos por intentar atajar el abuso de menores prohibiendo a los aborígenes beber alcohol y ver pornografía para salvarlos de su pobreza, pero lo que el gobierno australiano debería tener presente que la mejor manera de salvar a alguien de su pobreza no es prohibir el alcohol o la pornografía, sino acabar la pobreza en esas comunidades.

miércoles, junio 20, 2007

Una historia de las lenguas y los nacionalismo (Recensión)

Esta tarde he terminado el libro de Xavier Zabaltza titulado Una historia de las lenguas y los nacionalismos (Gedisa, Barcelona, 2006). Este libro es una reelaboración de la tesis doctoral del autor con la finalidad de ser publicada. El libro colma de datos curiosos al lector, aunque la tesis está suficientemente enunciada en los primeros capítulos: la lengua no está vinculada necesariamente al nacionalismo, aunque es uno de los elementos fundamentales que los nacionalismos contemporáneos y de los Estados que estos constituyen o que aspiran a constituir. Zabaltza cede a algunos debates vivos en el momento de la redacción de su tesis y que trasciende el tema que se propuso, aunque no deja de ser interesante la obra por este motivo.

Lo que sí cabe anotar en el debe del autor es su falta de formación filosófica. Zabaltza, como reza la contraportada del libro, es historiador de formación y eso se nota cuando tiene que entrar en cuestiones específicas de Historia de la Filosofía. O bien no entra en los textos primarios de los autores, siendo la literatura secundaria su único acceso a estos, o bien patina en cuestiones básica de hermenéutica, como es la repercusión de un autor en la posteridad, incluso contra su propia intención y literalidad.

Hay que señalar que la formación filosófica no es solamente tener un titulo en Filosofía, sino tener una determinada mentalidad, que da lugar a conectar ideas que en apariencia no tienen demasiada relación, pero que una vez establecidas, son diáfanas e indubitables. Muchos especialistas en ciencias sociales creen que la Filosofía es una especie de pensamiento anticuado que poco tiene que decir y menos que hacer frente al recién adquirido estatuto científico de sus disciplinas. Cuando topan con la Filosofía descubren que ni ese engendro anticuado ni mucho menos es tan fácil como pudieron percibir en sus cursos de Bachillerato.

No tiene sentido pactar con el PP: el Estatuto andaluz

La Comunidad Valenciana ha anunciado la presentación de un recurso de inconstitucionalidad contra el nuevo Estatuto de Autonomía para Andalucía, en principio sólo contra los preceptos de financiación, aunque en sus inicios era una especie de recurso contra la totalidad del texto. Lo curioso del asunto es que el texto del Estatuto andaluz ha sido fruto del consenso entre el Partido Socialista, el Partido Popular e Izquierda Unida y fue presentado por los populares como modelo para todo el país de lo que, en su opinión, debería ser un Estatuto de Autonomía.

Ahora llega un gobierno autonómico del PP y lo recurre contraviniendo todo lo que han pactado y declarado los máximos dirigentes nacionales de los populares. La pregunta que cualquier observador medianamente sensato se puede plantear es muy sencilla: ¿de qué sirve pactar con esta gente del PP? La respuesta es aún más sencilla: no sirve para nada, porque siempre habrá un austrolopithecus político entre las filas conservadoras para utilizar un instrumento consensuado para hacer demagogia en su tierra y para presentar lo que ha sido fruto de un acuerdo amplísimo como una norma partidista.

Para estos resultados no merecería la pena haber escuchado a los señores del Partido Popular, aguantar sus idas y venidas, a pesar de que sus opciones de gobierno en Andalucía han sido, son y serán mínimas. El Partido Popular se ha descrito una vez más: una formación oportunista, sin palabra y que le interesa más la ocasión puntual para hacer demagogia que dotar a las autonomías y a España de instrumentos útiles y eficaces de gobierno. Ellos eran los que decían que siempre decían lo mismo, en cada región o municipio; buen ejemplo están dando con el caso del Estatuto andaluz. Pactar con ellos es pactar con la mentira: un error que no se debería repetir nunca más.

martes, junio 19, 2007

La diferencia entre las bases y los votantes

Las elecciones primarias norteamericanas muestran a las claras determinados elementos de la política de partidos que en España se mantienen, normalmente, dentro de las sedes y conciliábulos de cada uno de los partidos de nuestro país. Por lo general, las bases de los partidos son más extremistas que el electorado, esto es y tomando a los Estados Unidos como ejemplo, los inscritos republicanos son más derechistas que la mayoría de los votantes, mientras que los inscritos demócratas son más de izquierda que el resto de la población.

La consecuencia que esto tiene es que los favoritos para ser nominados a la Presidencia de Estados Unidos por cada uno de los partidos son más queridos dentro de sus respetivos partidos, que fuera de ellos, mientras que los derrotados en las primarias serían los que recibirían un mayor apoyo por parte de los ciudadanos. Rudolf Giuliani es el candidato republicano mejor visto por los votantes, pero poco apreciado por las bases republicanas; John Edwards tiene escasas posibilidades, hoy por hoy, para hacerse con la nominación demócrata, pero es el que los votantes quisieran ver en las papeletas de voto. En España, todo hecho a escondidas, pues no conocemos ni los precandidatos, pero sí nos damos cuenta de que los elegidos lo son más para contentar a las bases que al electorado.

La reinterpretación postmoderna de El Fary

Ha muerto José Luis Cantero, conocido como “El Fary”. Nunca ha sido una gran estrella de la canción, aunque tuvo su público y pudo vivir de la música, a partir de un determinado momento de su vida. Su primera etapa se circunscribió a lo que era la venta de música en gasolineras, algunas actuaciones televisivas y las galas por las fiestas de toda España. Era un cantante un poco espeso de la canción española que se encuentra entre la bulería catalana y la copla más tradicional.

Su carrera tuvo un salto enorme en popularidad cuando la Postmodernidad resolvió la recuperación de un conjunto de artistas, escritores y personas que estaban encerrados en la categoría de casposos, como le sucedía a “El Fary”. Santiago Segura fue su puerta a las nuevas generaciones al encargarle el tema central de una película, “Torrente, el brazo tonto de la ley”, que se convertiría en un éxito en las taquillas de los cines. Pero no sólo tuvo éxito el tema central, “Apatrullando la ciudad”, sino que Segura hizo de “El Fary” unos de los ídolos del antihéroe que protagonizaba su cinta. “El Fary” pasó a ser uno de los referentes festivos de la juventud y sus canciones se escucharon en fiestas y discotecas pachangueras.

La reivindicación de “El Fary” se convirtió en una proclama antisistema, en un lema de los que ven en la música al uso, un producto solamente pensado para su consumo. Pero esta reivindicación tenía más de negativo que de positivo, pues no era porque gustase “El Fary” y su música, sino era precisamente por lo contrario, porque no gustaba en absoluto, especialmente a los mantenedores ideológicos del pensamiento único. Por ello fue la bandera de los que, a niveles diferentes, se sienten incómodos en la sociedad contemporánea.

viernes, mayo 25, 2007

Amigas y amadas

Las relaciones personas son tan diferentes que nuestro lenguaje cotidiano muchas veces nos traiciona o al menos es inconveniente para hablar correctamente de éstas. Muchas veces se sitúa al odio en un extremo de una misma relación, cuyo extremo contrario es el amor.

Evidentemente hay puntos intermedios. Voy a centrarme en la relación entre amistad y amor.
Cuyas veces consideramos que el amor es una intensificación de la relación de amistad. Esto es falso, porque no son la misma relación con diferentes grados de intensidad, sino dos relaciones diferentes, con dos sentimientos correlativos también diferentes.

Ésta es la causa por la que los varones entendemos que la propuesta de amistad por parte de una mujer es realmente la negación de la posibilidad de amor. Caer en la tentación de querer ser amigo de una mujer con vista a un proceso de enamoramiento, es perder el tiempo y hacer el tonto. No se puede ser amigo de a quien se ama, sólo se puede ser su amante, nunca tener amistad con ella.

sábado, mayo 19, 2007

Presidencialismo para España

El sistema parlamentario establecido en España fue, en su momento, una incorporación al sistema ordinario de la mayoría de los países de las Comunidades Europeas, a las que no pertenecíamos en ese momento. No cabía en la cabeza, ni había precedente alguno en el Derecho Comparado, de establecer un Presidente fuerte. De hecho se quería y se optó por el sistema de gabinete reforzado propio del Reino Unido, gracias a una normativa electoral contraria a las minorías políticas de ámbito nacional, posibilitando lo que se ha llamado “bipartidismo en ciernes”.

Varios acontecimientos han posibilitado que se apunte la creación de un verdadero sistema presidencial en España. Preliminarmente hemos de indicar que el Presidencialismo no es incompatible con la existencia de la Monarquía, pues el Rey no tiene poderes políticos independientes, por lo que no habría interferencia.

El Presidente del Gobierno en el sistema presidencialista debería ser elegido directamente por la ciudadanía. La elección debería en una única circunscripción y a doble vuelta.
La única circunscripción evitaría que el voto de una zona del país valiese más que la de otra, concretamente sería una forma de quitarle el peso político desorbitado a las zonas rurales de poca población, en beneficio de la mayoría de los ciudadanos. Se cumpliría realmente el aforismo que dice que “una persona, un voto”.

La elección a doble vuelta garantizaría que el Presidente que fuera elegido estuviera respaldado por la mayoría de la ciudadanía, cosa que no se consigue con una sola ronda, ya que normalmente el Presidente siempre sería un candidato minoritario.

Francia tiene un sistema de preselección de los candidatos que consiste en la necesidad de presentar un respaldo firmado por cargos locales o nacionales, con la finalidad de que no se presenten doscientos candidatos en búsqueda de la anécdota o la promoción personal, y que los candidatos que se presenten sean de cierta entidad o que por lo menos cuenten con el respaldo de una fuerza con cierta fuerza social. Esto es un sistema de limitación y como tal hace que la calidad democrática pierda, pero sería conveniente no convertir las elecciones presidenciales en un carnaval. De hecho ya se hace en España con las candidaturas independientes.

Actualmente el Presidente del Gobierno nombra libremente a los miembros de su gobierno, sin concurso de las Cortes. No tendría sentido modificar esto, si lo que tratamos es de reforzar la Presidencia. La técnica de confirmación en los Estados Unidos no es factible. Dada la disciplina parlamentaria que existe en los países europeos, no se podría formar gobierno en determinadas circunstancias. Ello no sería óbice para que los ministros y otros altos cargos comparecieran antes de ser nombrados.

El Presidente no podría ser objeto de ninguna censura. Por lo que sólo podría dejar el cargo por renuncia, fallecimiento o incapacidad, o por medio de una sentencia penal del Tribunal Supremo y/o del Tribunal Constitucional. La sucesión del Presidente tendría que estar marcada severamente y creo que el candidato a la Presidencia debería comparecer ante los electores con un candidato a la Vicepresidencia, como en EEUU, de forma que el sucesor pudiera terminar el plazo de mandato sin necesidad de convocar elecciones especiales.

El Presidente perdería la capacidad para disolver las Cortes antes de la finalización de la legislatura y así se reforzaría la mermada división de poderes que tenemos. Sí ganarían la capacidad de nominación de determinados cargos judiciales, con confirmación parlamentaria, pero sin mayorías reforzadas. Esto tendría el efecto positivo de cambiar determinado sentido corporativista en el Judicatura y darle la preeminencia al puesto y no a la antigüedad del juez. Permitiría democratizar la Justicia.

El número de mandatos es una cuestión siempre problemática. Hasta ahora no ha habido limitación constitucional ni legal ninguna. Creo que los mandatos deben ser dos y cada uno de una duración de cinco años, de forma que la permanencia máxima continua en la Presidencia sería de diez años.

Habría que autorizar de forma expresa el ejercicio de la potestad reglamentaria “praeter legem”, incluso reduciendo la excesivas “reservas de Ley” que hay en nuestro texto constitucional. El reglamento “praeter legem” dejaría de ser tal para convertirse en tener rango legal en ausencia de Ley o de revocación por la Cortes por medio de una Ley. Habría que revisar la necesidad del Decreto-Ley, teniendo en cuenta la nueva figura generalizada del reglamento “praeter legem”. El Decreto-Legislativo podría continuar como ahora.

Dado que el Presidente tiene una legitimidad democrática directa y puede tener una orientación diferente de las Cortes, hay que buscar un equilibrio. Al Presidente se le debería conceder la facultad de vetar una Ley de las Cortes. El veto debería consistir en la negación de la firma, para lo que sería necesario que el Presidente firmase, junto al Rey, todas las leyes (lo que ahora es práctica normal). El veto debería poder ser enervado por las Cortes por una mayoría cualificada. La Ley Presupuestaria debería estar fuera de la potestad de veto presidencial. El Presidente conservaría el derecho de iniciativa legislativa, como lo tiene en la actualidad.

Las Cortes deberían cambiar, naturalmente. Para el Congreso se debería adoptar un sistema más representativo y menos territorial, manteniendo la proporcionalidad, mientras que el Senado debería ser la cámara de representación territorial, habiendo dos o tres senadores por Comunidad Autónoma.

viernes, mayo 11, 2007

El absurdo concepto de campaña electoral

La legislación electoral española es absurda. Limita la campaña electoral a los dieciséis días anteriores a las elecciones, siendo el último el “día de reflexión”. Las campañas electoral ya duren meses y se ha buscado el eufemismo “precampaña” para darle cabida conceptual a la colocación de vallas, carteles, al anuncio de las candidaturas y la celebración de actos. En la precampaña electoral todo sabe a campaña, con la excepción de que no se puede pedir el voto.

La prohibición de prohibir el voto ha generado un caudal de sinónimos para decirlo sin nombrar el “voto”. Es un absurdo. Es como celebrar una fiesta de cumpleaños sin que asista el que los cumple o un funeral en el que el muerto está vivo. Las campañas deberías durar oficialmente todo lo que duran realmente y llegar hasta el mismo día de las elecciones.

El actual sistema de campaña electoral solamente propicia el absurdo, pero en España, país que gusta de las cosas sin sentidos, de que haya procuradores y abogados, notarios y registradores, médicos de cabecera y de atención especializada, un nuevo absurdo no es relevante.

lunes, mayo 07, 2007

Sarkozy y el olvido del pasado inmediato

Sarkozy promete como presidente ‘rehabilitar la autoridad, el mérito y el honor de la Nación’. Ésta es la portada de “El Mundo” hoy. Ya he dicho que Sarkozy me cae bien y que lo mismo le hubiera hasta votado, pero estas palabras me han producido algunas consideraciones.

Los últimos doce años la Presidencia de Francia ha sido detentada por un miembro de su mismo partido, la UMP; muy mal lo ha tenido que hacer Jacques Chirac para que su compañero de partido tenga de rehabilitar el país. Añadamos a esto el dato de que durante los doce años de mandatos de Chirac, ocho han sido con mayorías parlamentarias del partido de Sarkozy.

Si Francia necesita una rehabilitación algo habrá tenido que ver Sarkozy, pues el partido que dirige ha gobernado Francia y él mismo ha sido ministro de Economía y del Interior.