lunes, enero 14, 2008

Análisis del Partido Popular de Andalucía

El Presidente de la Junta firma hoy el decreto de disolución del Parlamento de Andalucía y la subsiguiente convocatoria de elecciones para formar una nueva cámara legislativa autonómica.
Estas elecciones son una tortura periódica para el Partido Popular. Saben que van a perder y sufriendo un nuevo vapuleo. Pero poco hacen para cambiar las tornas, a pesar de que en este momento no tienen ni una sola encuesta que no pronostique una amplísima victoria del PSOE, es decir, la enésima mayoría absoluta de los socialistas.

Rémoras del Partido Popular

El Partido Popular de Andalucía tiene pesadas rémoras del pasado. La primera de ella es que los populares siguen identificados, no sin razón, con el Franquismo y sus mantenedores andaluces. Es cierto que con la conversión de Alianza Popular en el Partido Popular, Javier Arenas se dedicó a lavarle la cara a las sedes locales del PP quitando retratos de Franco y quitándole los cargos directivos y las candidaturas municipales a los que habían sido líderes del Movimiento y miembros de las corporaciones en el régimen anterior.

Con el renacimiento del más ancestral nacionalismo español, los que andaban disimulando o callados han vuelto a reivindicar sus antecedentes franquistas y al mismo Franquismo. Ello ha sido posible porque casi toda la sucesión de dirigentes que consiguió Arenas hace más de una década no fue más un cambio generacional, pasando el protagonismo a los hijos de los dirigentes franquistas. Esto, en poblaciones donde casi todos se conocen, es una losa insuperable.

La segunda rémora es que el Partido Popular de Andalucía es identificado y se identifica con las clases dirigentes de casa lugar. Las pocas nuevas incorporaciones que se lograron en el proceso de refundación provinieron exclusivamente de los grupos sociales económicamente más fuertes. La consecuencia es que en muchas localidades la militancia del PP está exclusivamente compuesta de herederos del Franquismo y de hijos de propietarios agrícolas.

Los lavados publicitarios de cara solamente son efectivos en los ámbitos en los que las relaciones personales no tienen consecuencias políticas, esto es, donde el anonimato de los ciudadanos es mayor. En Andalucía los “pueblos” son de media mayores que otras equivalente en el resto de España, pero lo suficientemente pequeños como para que sea más importante el “boca a boca” que las consignas y los lemas visto en televisión o leídos en los periódicos. Donde los vecinos se conocen, falla la publicidad, porque la publicidad es efectiva sólo cuando transmite algo verdadero o su poca veracidad no es falseable con facilidad. En los pueblos es demasiado evidente que el lavado de cara es publicidad, por lo que hubiera sido preferible para los populares andaluces hacer una renovación de verdad y no una renovación sólo para el exterior.

La tercera rémora es la impresión que da en Partido Popular de despreciar a Andalucía y a los andaluces. Poco favor hacen a los populares andaluces cuando los líderes nacionales de su partido, o de otra autonomía, hablan de la España subsidiada, del voto cautivo o de la poca responsabilidad personal de los ciudadanos de la región más poblada del país. No es bueno insultar a quienes luego vas a pedir el voto: si le dices a alguien subsidiado, comprado y vago es difícil luego que te dé su voto.

Estrategia municipalista

El Partido Popular de Andalucía consiguió romper la tremenda hegemonía de los socialistas en todos los niveles, consiguiendo hacerse con los núcleos de mayor población, por lo general las capitales de provincia. Todas las capitales andaluzas, salvo Córdoba y Sevilla, se han ido convirtiendo en feudos populares, pero en absoluto contraste con el resto de la provincia, como evidencia la composición de las Diputaciones Provinciales (todas con mayoría socialista), lo cual muestra la asimetría geográfica y política del Partido Popular de Andalucía.
Ha aparecido, en esas localidades, una generación de líderes municipales que si bien son adorados entre sus ciudadanos, son despreciados por los de otras localidades y provincias. Éste es el problema de desarrollar una estrategia política exclusivamente municipalista, porque los éxitos tienen un efecto circunscrito a un territorio restringido.

La estrategia municipalista no se puede convertir en una estrategia autonómica o regional, porque el nivel regional no es la suma de éxito municipales, sino un plano de decisión política que hay que trabajar casi desde el inicio. Los problemas de la estrategia municipalista se agrandan cuando buena parte del éxito se fundamenta en el agravio o el victimismo, en el enfrentamiento de unas localidades con otras, de unas provincias con sus vecinas y todos juntos contra “Sevilla” porque la Junta invierte en un sitio más o menos que en otro. Un proyecto autonómico o regional tiene que trascender ese “nacionalismo de campanario o terruño” que tan buenos resultados puede proporcionar en unas elecciones municipales pero que es contraproducente en unos comicios autonómicos.

Liderazgo y estrategia regional

Su actual líder es uno más en la línea de pobres aspirantes del Partido Popular a la Presidencia de la Junta, que han hecho de Manuel Chaves un estadista cuando es comparado con ellos. No ha habido nadie que habiendo sido Vicepresidente del Gobierno de España haya conseguido tan poca credibilidad en su tierra y que produzca tan poca confianza entre los suyos. Todos saben que volvió a presidir el PP regional obligado por Aznar, que se las maravilló para que la poco querida y muy gritona Teófila Martínez volviese a estrellarse y así le guardase las espaldas a Arenas (ya derrotado anteriormente).

La única política que hace el Partido Popular de Andalucía es una política de crítica. La fiscalización de la acción de gobierno es lógica y obligatoria cuando se está en la oposición, pero no es ni la única posible, como parece que piensan los populares. La crispación es exitosa en un marco muy determinado y el catastrofismo en otro marco aún más pequeño.

Falta oír propuestas atractivas en boca de los populares. Las únicas propuestas que salen de las filas populares son de supresión, es decir, consisten en quitar cosas o suprimir órganos y, por muy necesario y acertado que pueda ser, ninguna multitud se ilusiona, cambia su voto o va a votar para eliminar un Organismo Autónomo, varias una denominación y quitarle dinero a cualquier acción política. Además de que no provocan ilusión ni ayudan a que los ciudadanos les voten, estas propuestas generan enemigos, que son todos los perjudicados por la eliminación o el recorte, algo que no tiene sentido si necesitas votos desesperadamente.

Nadie se ha dado cuenta en el PP de Andalucía de algo que cualquier puede comprobar al leer los resultados de las elecciones: llevan muchos años desarrollando una estrategia que ha fracasado. Si repiten la estrategia de esta legislatura, volverán a fracasar el nueve de marzo.

Comunicación

El Partido Popular de Andalucía tiene una mala estrategia que es acompañada por una peor gestión de la comunicación política. Los populares no paran de quejarse de “Canal Sur” pero no tienen en cuenta de que tienen siempre a su favor muchos periódicos locales, que leen todos los ciudadanos debido a su arraigo, y una multitud de emisoras de radio también favorables. No hay un medio escrito regional que esté con el PP, porque no existe ningún periódico regional, al estilo de “La Vanguardia” y no ediciones regionales como las de “El País” o “El Mundo”.

Los mensajes y propuestas que el PP de Andalucía le da a los medios es de baja calidad y los medios, en consecuencia, transmitan a la sociedad algo poco relevante, ya que muy favorable que sean, tampoco están para sustituir a los asesores de prensa del partido. Todo ello se junta cuando algunos de estos medios, muy casposos, que hacen pensar que el mensaje del Partido Popular es más casposo de lo que es.

Para terminar voy a poner un ejemplo menor e ilustrativo de la incapacidad comunicativa de los populares andaluces. Hace unos años, en los tiempos de Aznar, el Partido Popular de Andalucía abrió una nueva sede regional y para ello eligió una de las calles más “in” de Sevilla, la calle San Fernando. El problema político que tiene la calle San Fernando es que por ello pasan el noventa por ciento de las manifestaciones que hay en la capital andaluza, por lo que el gran momento de todas ellas era el paso por la sede del PP, regalando relevancia y minutos en la televisión a todos los manifestantes, además de innumerables incomodidades a los trabajadores de la sede. La respuesta fue la de colocarse como víctimas a la libertad, pero sin darse cuenta de que una de las cosas que menos gusta a los ciudadanos es que los políticos se presenten como víctimas.

Les perdió tener una sede bonita, en un edificio con cierta historia y en el mejor sitio de la ciudad, sin evaluar las consecuencias de esta decisión en el plano de la comunicación y la imagen política.

domingo, enero 13, 2008

Fenomenismo estético kantiano y existencia hermanéutica

Decía Kant que en nuestra experiencia sensible, nuestra experiencia estética, no importa que el objeto que provoca esa experiencia exista realmente o no, sino que solamente la provoque. Esta idea fue muy controvertida y atacada por la legión de críticos del pensador de Königsberg. Buena parte de estos ataques no residían tanto en el fondo de la tesis kantiana sino en la imposibilidad de encontrar suficientes hechos en la experiencia estética del siglo XIX como para mantenerla con carácter general.

En la actualidad la afirmación de Kant ha cobrado una vigencia extraordinaria debido a cuatro factores.

Dos de ellos tienen ya cierta historia y forman parte de lo que podríamos denominar “doctrina clásica del siglo XX”: la psicología moderna ha demostrado que el cerebro elabora los datos sensibles y construye percepciones conforme a unos principios de funcionamiento propios; la investigación sobre la construcción social e histórica del conocimiento nos ha llevado a saber que conocer nunca es una acción pura, sino que parte de unos principios y se hace con un procedimiento que condiciona el resultado.

Los otros dos son relativamente novedad, el último más que el tercero. La importancia que la publicidad y la propaganda han adquirido en nuestras sociedades, permiten experiencias estéticas no de la propia realidad, sino de una realidad creada para producir una experiencia concreta y provocar una reacción fáctica pretendida, externa y evaluable.

El cuarto factor sí que es propio de los últimos años del siglo XX y los primeros del siglo XXI. La aparición de la tan cacareada realidad virtual legó y penetró con especial fuerza en el ámbito de la experiencia estética. El cine especialmente, y también muchas otras artes, emplean los medios técnicos contemporáneos para ir creando una realidad virtual, una realidad que sólo existe en la propia obra, superando las realidades imitadas o simuladas.

Dicho todo esto vayamos a reconocer el bucle en la Historia del Pensamiento al que hemos aludido en el título. La Hermenéutica alude a la independencia del texto cuando sale de las manos del autor. Es una existencia independiente que puede incluso volverse contra las intenciones originales y personales del propio autor. Las cosas realmente se tornan en sus interpretaciones y las interpretaciones no son ni verdaderas ni falsas cuando cuajan en el imaginario, como el objeto de la experiencia estética en Kant.

Por un nuevo Himno de España (II)

Quisiera hacer algunas puntualizaciones sobre el tema de ayer y posiblemente de este fin de semana: la letra para el Himno de España propuesta por el COE y la SGAE después de un muy publicitado y concurrido concurso.

1. No se ha elegido una letra para el Himno, sino que sólo se ha elegido al ganador del concurso convocado por el COE y la SGAE. No tiene sentido que quieran utilizar esta letra en actos deportivos, cuando no es oficial y si se toca el Himno es porque representa a todo España, y no sólo al mundo del deporte. Únicamente quienes representan a todos los españoles deberían poder tomar esta decisión y no ser impuesta a través de los medios por una entidad deportiva y una entidad privada de gestión económica, con tan mala prensa entre los ciudadanos como la SGAE.

2. El autor de la letra se merece todo mi respeto y me creo completamente sus intenciones. El problema es que cuando alguien escribe, lo escrito ya no depende de él y puede ser interpretado autónomamente, de forma que, independientemente de las intenciones del autor, puede ser legítimo y cierto que lo escrito suene a algo más propio de otra época.

3. Insistiendo en mi anterior entrada sobre este tema, considero que el problema no estriba en la letra sino en la música, ese “chunda-chunda” insoportable. Aunque se hubiera elegido la más sublime obra poética que la lengua haya castellana haya engendrado nunca, que unida esa terrible música, resultaría ridícula e sobre todo incantable.

sábado, enero 12, 2008

La nula formación intelectual de los maestros

Todos estaremos de acuerdo en que si todas las etapas de la educación tienen una importancia intrínseca, las primeras etapas son fundamentales, ya que constituyen los cimientos del resto del proceso educativo. La Educación Primaria en España es la etapa que menos se aprecia, que menos se debate y que menos atención se presta, cuando realmente es en la Educación Primaria donde los alumnos echan las primeras cartas de lo que va a ser su vida, cartas que pueden ser determinantes.

La Educación Primaria en España está en manos de unos docentes a los que se les conoce con el nombre de “maestros”. Las jerarquías educativas debaten mucho sobre la formación de los profesores de Secundaria, dado que han cometido el gran horror de especializarse en materias científicas. Los malos, los profesores de Secundaria, han cometido el pecado de saber de lo que van a dar clases y se les hace casi responsables penales de no haber abierto un solo libro de Pedagogía, la disciplina pseudocientífica por excelencia.

Para purgar su pecado original se les hacía padecer un lacerante curso llamado CAP. Ahora ya han decidido que hay que destrozar las titulaciones universitarias para llenarlas de ponzoñozas asignaturas pedagógicas, vacías de contenido pero con una terminología enrevesada que oculte su inherente insustancialidad.

¿Quién habla críticamente de la formación de los maestros? Poca gente, con algunos matemáticos y profesores de Filosofía valientes a la cabeza, pues la mayoría de los programas y planes de estudios reflejan ese “regressum in infinitum” de que hay que enseñar a enseñar y lo principal no es que el docente sepa de lo que hable, sino que sepa transmitirlo a los alumnos (como si se pudiera transmitir algo que no se sabe).

Los estudiantes de Magisterio tienen pocas asignaturas de Lengua, Literatura y Matemáticas, Ciencias de la Naturaleza o Ciencias Sociales y ellos son los que tendrán que poner cimientos a los futuros alumnos durante seis largos años. Seis años en los que los alumnos padecerán los intentos de los seguidores de la caduca psicología cognitivista de que construyan un conocimiento desde la nada, como si naciéramos con una enciclopedia latente en el cerebro, para la cual una maestrilla (es simple estadística) tiene la clave secreta para ponerla en marcha.

Cualquier que conozca a alguien que estudie Magisterio sabrá que muchas asignaturas tienen poco contenido, de poca calidad y que lo único que buscan en reducir la edad mentales de los futuros maestros a la de sus alumnos más pequeños. Si se examina cualquier plan de estudios de la plaga de Escuelas de Magisterio que pueblan nuestro país se verá la absoluta preponderancia de materias pedagógicas y la discriminación de asignaturas sustantivas (en la que se aprende que enseñar). Muchas de las asignaturas sustantivas son un refrito de materias ya vistas en el Bachillerato, con menos horas de clase por semana, impartidas de forma sintética (ridículamente esquemáticas) y sin ninguna posibilidad de profundización ni de especialización sustantiva.

Entregamos a nuestros hijos a un grupo de docentes sin formación durante seis años. Tendremos niños que saben hacer colores, recortar y realizar muchos juegos no violentos y no sexistas, pero difícilmente sabrán leer y comprender correctamente lo que leen, mucho menos sabrán escribir y aún casi nada tendrán la capacidad de aplicar conocimientos matemáticos a la vida cotidiana para hacer una sencilla regla de tres.

Luego en la Secundaria llegan los problemas y los suspensos (porque las maestras tienen unos aprobados casi generales). Los padres se sorprenden del cambio que ha dado su hijo al pasar a la ESO (con lo bien que le iba) y culpan de ello a los Institutos y a los profesores de Secundaria, sin saber que sus hijos han perdido miserablemente seis años en los Colegios de Primaria, siendo un milagro que al menos sepan leer sin comprender y puedan copiar mecánicamente el texto de un libro en su cuaderno, a cambio de tener una teatritos muy monos en Navidades y al acabar el curso, que es lo verdaderamente importante para las maestras.

Nota: aunque haya utilizado la nomenclatura destinada a los centros públicos, lo que he indicado sucede también en los centros concertados y privados.

viernes, enero 11, 2008

Abstencionistas (de izquierda)

Me desesperan aquellos que dicen ser de izquierdas y cada día de elecciones se quedan en casa y pasan de ir a votar. Normalmente se justifican diciendo que ninguno de los candidatos de izquierda les gusta y sacan alguna declaración incidental, sobre un tema que básicamente les interesa a tres personas, o la falta de pronunciamiento sobre sus intereses para decir que no merece la pena ir a votar.

La principal diferencia entre los votantes de izquierda y los votantes de derecha es la siguiente. Un votante de izquierda, si de diez propuestas de un candidato de su misma tendencia, hay una sola que no le gusta, entonces no le vota; por el contrario, un votante de derecha únicamente necesita una propuesta que le guste, de la diez posibles, vota con entusiasmo y además hace proselitismo.

Cada uno de los votantes de izquierda que se abstiene lo hace porque realmente quiere que su voto sea un reflejo idéntico de su opinión sobre todos los asuntos que le interesante. Su nivel de exigencia es absurdamente alto y la consecuencia es también absurda, ya que su abstención lo que realmente posibilita es el ascenso y la llegada al poder de la derecha.

Ellos se sentirán muy coherentes. Seguirán pensando que el voto útil es una muestra de decadencia política, por lo que si votan lo harán por algo con tantas siglas como pocas expectativas reales de hacer algo en política. Seguirá dando doctrina sobre los grandes partidos y que la democracia está en las bases militantes por pequeñas que sean.

Su conciencia y autopercepción estarán satisfechas y más contentas aún estarán las hordas del Partido Popular cuando vean a Rajoy tomando posesión del cargo de Presidente del Gobierno, acompañado por Zaplana y Rajoy como ministros plenipotenciarios.

Por un nuevo Himno de España

Ya se veía venir y ha llegado. El Comité Olímpico Español, por su cuenta y riesgo y en connivencia con la SGAE, ha elegido su propuesta de letra para el Himno de España. Para mí el error se encuentra precisamente en eso, en buscar una letra para el Himno y no buscar un nuevo himno que sería lo verdaderamente necesario.

El Himno me parece una musiquilla de ínfima calidad, cacharrera y poco solemne. España nunca ha tenido suerte con los himnos, porque el de la II República era también para echarle de comer aparte.

Me encantaría que nuestro país tuviera un himno con la belleza y solemnidad del de Rusia (misma música que el de la URSS) y el del Reino Unido, con la pasión del himno francés y del estadounidense o la elegancia del Himno de Alemania o el de la antigua República Democrática Alemana.

Dado que el Himno se puede modificar por medio de un sencillo Real Decreto, prometo apoyar al Partido que lleve en su programa electoral un nuevo himno para España, que no me haga sentir vergüenza por los estruendos de trompetas y tambores del actual Himno.

jueves, enero 10, 2008

La relación laboral como lucha

Recuerdo que cuando estudiaba los últimos años de la EGB y el BUP tenía la sensación que algún inepto había reducido a dos los temas de la asignatura de Historia: la Revolución Francesa y la Revolución Industrial. Puede que esa insistencia en examinarme la Revolución Industrial produjera que me hiciera un rojo irredimible por medio de la interiorización de una serie de convicciones a la luz de la experiencia histórica.

Tengo la profunda convicción de que la relación laboral es por naturaleza una relación conflictiva, por eso de la plusvalía que decía Marx y que el empresario siempre intenta que sea lo mayor posible para él.

Hay un conflicto que es inevitable. Inmemorialmente el pensamiento conservador ha intentado negar esta evidencia, tanto considerando que la acción del empresario al contratar es un acto de generosidad o como cooperación entre las partes de la relación laboral.

En la actualidad estos intentos se repiten de una forma diferentes, aunque igualmente virulenta. El primer instrumento para vencer a los trabajadores es hacerles creer que no hay lucha, que no hay plusvalía y que quejarse o reivindicar es de malas y desagradecidas personas.

El segundo instrumento es que los trabajadores vayan desarmados a la lucha. Para ello se intenta desacreditar al movimiento sindical, impedir el trabajo de los sindicatos o directamente se crean sindicatos dependientes de la empresa (o se “compra” a algunos sindicalistas desalmados). En el proceso de desarme generalizado de los trabajadores se intenta destrozar cualquier tipo de negociación colectiva de las condiciones laborales, intentando restringir el ámbito negociador todo lo posible.

Desarmados los trabajadores e igualados teóricamente al empleador, no se encuentra en una situación simétrica, sino en una desigualdad manifiesta, ya que ellos son la parte débil en la relación laboral. Bajo el artificio de que las garantías laborales son injustas y vician la relación profesional, de que los sindicatos y la negociación colectiva son lesivos, se quiere convencer al trabajador de que la relación laboral es pacífica y no una lucha como realmente lo es.

miércoles, enero 09, 2008

El Andalucismo no está muerto, lo han matado

Los dos principales partidos andaluces, el PSOE y el PP, han iniciado su precampaña electoral para las elecciones autonómicas intentando reivindicar para sí el Andalucismo. El Andalucismo es algo tan vaporoso como para que formaciones políticas ideológicamente enfrentadas lo puedan hacer suyo, pero si lo hacen es porque el Andalucismo es un valor político que puede dar réditos electorales.

A pesar de lo poco definido de sus contornos, el Andalucismo es una movimiento político que busca la consideración de Andalucía y los andaluces como ciudadanos de primer orden y no como meras comparsas de las políticas españolas, como carne de cañón o extras de la historia española. El Andalucismo quiere ser la expresión de la existencia de Andalucía como comunidad política, con su voluntad para hacer y sus intereses propios para defender.

Las tendencias andalucistas del Partido Popular son directamente ridículas, porque es intentar coger una pose que no sólo les es ajena, sino contradictoria y muestra de ello es que rápidamente han matizado y hablan de “andalucismo español”.

Lo del PSOE es menos raro, pero por ello no es menos falaz. El PSOE sí tomó la iniciativa de tener una autonomía de primera en Andalucía, pero una vez tenida el gobierno que han hecho de ella ha sido de tercera. Un gobierno autonómico sin iniciativa, un legislativo adormecido y unas instituciones regionales sin fuerza.

Del Partido Andalucista es mejor ni hablar y para ello no me remitiré a los lejanos años de la gestación del primer Estatuto. Me refiero a la vocación de bisagra permanente, a la incapacidad de articular un discurso para toda Andalucía, trascender el feudalismo de los dirigentes municipales y darle materialidad política al “Andalucismo ambiental” que fue dominante durante muchos años.

El Andalucismo ya no existe como referente político y conciencia colectiva. Lo que queda del Andalucismo se asemeja más a una idea romántica que albergan algunas personas. La apropiación por parte del PSOE y del PP es una prueba de la muerte del Andalucismo. Tan muerto está que la derecha más rancia de Andalucía se define “andalucista”, cuando éste ha sido siempre un movimiento político de izquierda.

martes, enero 08, 2008

El Partido Popular es blando con el crimen

Desde que tengo conciencia he visto verdaderas salvajadas en nuestras carreteras. Desde siempre he oído todo tipo de quejas contra los conductores temerarios que hacen de la conducción un peligro para el resto. Desde hace mucho tiempo considero que este tipo de comportamientos son delictivos y ahora el Código Penal se unido a mi parecer.

Sin mucha razón se ha atribuido al Partido Popular la etiqueta de ser una formación dura con el crimen. No quiero hacer mención de los pocos policías que dejaron en activo al acabar su segundo mandato, sino de la actitud que han tomado a la hora de endurecer la legislación de tráfico.

Con declaraciones, votos inexplicables y hasta con pasquines han intentado minar la política del Gobierno de España encaminada a que no salga barato circular temerariamente, bajo el efecto de las drogas o el alcohol, perjudicando la integridad física de otras personas. No sé porqué se empeñan en defender a los delincuentes de la carretera.

¿Por qué consideran rentable electoralmente la defensa de los conductores temerarios? ¿Tan mala consideración tienen de sus potenciales electores?

lunes, enero 07, 2008

Tópico español sobre el bipartidismo estadounidense

Estaba leyendo la versión digital del diario Público. Como todo portal que se precie permite a los lectores hacer sus comentarios a las noticias y allí hay de todo. Normalmente no los leo, pero hoy me puse a revisarlos rápidamente. Hubo un comentario que me llamó la atención no por su calidad, ni su análisis y su forma de expresión (todo lo cual era bastante deficiente a mi juicio), sino porque refleja un tópico de los españoles sobre la democracia norteamericana. Decía este comentario algo así como que sólo existen dos partidos, que las campañas las pagan las multinacionales y que ya todo el pescado vendido (más o menos).

En Estados Unidos existen más de un partido y los terceros candidatos en ocasiones son influyentes en el resultado final, como fue el caso de Ross Perot en 1992 y Ralph Nader (Partido Verde) en 2000. Es verdad que gana el candidato de uno de los dos grandes partidos, pero es que dentro de los dos grandes más de catorce precandidatos han iniciado la carrera. Esto es mucho mejor que cuatro partidos y cuatro candidatos elegidos sin saber nadie cómo.

Es verdad que las campañas estadounidenses son costosas, pero también lo es que hay más transparencia en la financiación de la campaña que en nuestro país. Además allí se le paga a todo el que trabaja por un candidato, cosa que en España no se le ocurre a nadie. Cada trimestre la Comisión Federal de Elecciones publica los ingresos de cada candidato y muchos de estos candidatos, para evitar sospechas, publican la lista íntegra de toda persona o empresa que ha contribuido a su campaña. Como en España ¿no?

Decir que en Estados Unidos todos los candidatos representan lo mismo es sencillamente una muestra de ignorancia. Basta con ver la página del precandidato republicano Ron Paul y la del precandidato demócrata John Edwards para ver lo variado que puede ser el panorama político en los Estados Unidos

domingo, enero 06, 2008

Los medios españoles y las elecciones estadounidenses

La información de los medios españoles de comunicación sobre el larguísimo proceso electoral norteamericano es tan mala y escasa, que no sólo proporciona a los españoles una información muy superficial, sino que es deficiente que puede provocar desinformación, aunque no pretendida.

Del silencio absoluto hemos saltado a las portadas en las que se veía un sonriente Barack Obama y sendos titulares sobre su victoria electoral. Como la mayoría de los españoles de política norteamericana, no tiene ni idea, fácilmente ha podido producir la sensación de que ya es el Presidente de los Estados Unidos, casi como se podía inferir en un periódico regional.

Lo gracioso de todas las informaciones sobre el proceso de nominación, es que parece que en los Estados Unidos hay un régimen de partido único, pues los medios españoles únicamente hablan del Partido Demócrata y, si hace referencia al Partido Republicano, ésta es casi obligada, al final y brevísima, por si alguien que sepa de política americana lee esta noticia. Para la mayoría de los españoles, la gran sorpresa de Iowa no existe, porque Mike Huckabee ha sido ignorado ampliamente y eso que ha ganado en el lado republicano.

El proceso de nominación a la Presidencia es largo y algo enrevesado, pero nada que no se pueda explicar con toda claridad en un sencillo párrafo. Ser partidario del Partido Demócrata no implica ignorar totalmente al Partido Republicano, pues si finalmente es elegido el candidato republicano, casi todos los españoles dirán que cómo ha sido eso si casi no saben como se llama. ¿Alguien sabe que Mitt Romney ha ganado esta noche el “Caucus” del Partido Republicano en el estado de Wyoming?

Si os interesa el tema, os recomiendo dos blogs muy buenos: Usamericavota’08 y Un vasco en Nashville.

viernes, enero 04, 2008

Caucus de Iowa

El primer escalón hacia la Casa Blanca ya está dado. Anoche se celebró el “caucus” de Iowa, y los resultados dan dos vencedores, uno por partido. Entre los demócratas la victoria se la llevó Barack Obama y entre los republicanos fue para Mike Huckabee. El resultado republicano estaba bastante claro, pero la derrota de Hillary y de Edwards por unos cuantos puntos ha sido significativa.

Estos resultados son sorprendentes por la ventaja que toma Obama, pero no quiere decir que nada esté todavía resuelto, y quedan aún cuarenta y nueve estados por celebrar primarias o “caucus”. Lo llamativo en todo esto es la tendencia simplificadora de los medios españoles ante un proceso tan complejo como es la nominación a la Presidencia de los Estados Unidos en los dos grandes partidos de aquel país.

El País se confunde a clasificar a Obama como un candidato afroamericano que ha tenido un buen resultado, válido para esperar más votos de las comunidades negras numerosas en otros estados. Erróneo, porque Obama no es un candidato afroamericano a lo Jessee Jackson, ya que de serlo no hubiera ganado en Iowa. Obama se ha presentado como un candidato más, independientemente de su grupo étnico. De hecho los afromericanos prefieren generalmente a Clinton, salvo que este primer resultado haya modificado algunas tendencias.

El próximo martes son las primeras primarias en un sentido estricto, las de New Hampshire, y será allí donde las cosas comiencen a ponerse aún más emocionantes, salvo un resultado arrasador de Obama. Queda ver la recuperación de Clinton y qué juego da Edwards, sin duda mi candidato preferido que ha quedado segundo el Iowa.

En todo caso esto es un simple tanteo previo al llamado “Supermartes”, día en el que se celebran primarias y “caucus” en la mitad de los estados, este año más que nunca, terminando el día con una visión muy aproximada de quién encabezará la lista de cada partido.

En el sector republicano ha habido pocas sorpresas. Huckabee se ha hecho con la victoria en un estado muy receptivo a sus planteamientos, pero le está esperando toda la maquinaria de Giuliani y Romney en los estados que siguen y en los que él tiene poco ganado, su mensaje no es tan bien acogido y los otros candidatos tienen la consideración general de que podrían ganarle a cualquier candidato demócrata.

Además de comentar los resultados, quisiera hacer algunas consideraciones. Anoche estuve viendo la retransmisión del primer canal de C-Span, dedicado a un “caucus” demócrata. Me impresionó el “talante” de los dos centenares de personas que estaban allí, cómo formaban sus grupos, se movían cuando su candidato no pasaba el corte y guardaban un permanente sentido del humor.

Pensaba yo en la posibilidad de asambleas así en los partidos políticos españoles y me echaba a temblar. Y es que en cuestiones de democracia, los estadounidense aún tienen mucho que enseñarnos. Aquí la selección de los candidatos, salvo honrosas excepciones, se hacen por medio de “dedazos” o en reuniones a las que no se le informa a la militancia, para luego pedirles que apoyen, hagan campaña y sean interventores, cuando nadie les ha pedido su opinión en ningún momento.

jueves, enero 03, 2008

Si tan bien se está en la cárcel ...

Una de las cosas que menos aguanto es hacer cola. Me pongo a mil cuando veo algunos de los que ya han llegado a la meta, se dedican a perder el tiempo o hacer comentarios con la persona que atiende esa meta de la cola. El otro día estaba en “unos grandes almacenes” (los que todos sabemos) con tres artículos de su supermercado.

Como tengo la experiencia de que las cajas rápidas no suelen serlo (de lo que hablaré dentro de poco), paso por toda la fila y me lanzo a toda velocidad a la primera caja cuya cola de clientes es pequeña. En este caso había un solo cliente, un señor mayor, que llevaba más o menos la misma cantidad de artículos que yo. Me di cuenta de que estaba hablando con la cajera, pero no presté atención, como normalmente.

Al darme cuenta de que el tiempo lógico para que el cliente anterior pagase, levanté la vista y desconecté el “stand by” de mi capacidad auditiva. En consecuencia, comencé a escuchar la conversación que se traían, ambos muy entregados.

La charla entre el cliente y la cajera era de las más típicas y mentirosas que se suelen dar. El tema era lo bien que vivían los presos y lo duras que eran sus vidas por el sencillo hecho de que tenían que trabajar (pese a que el caballero tenía todo el aspecto de estar jubilado).

No voy a entrar en consideraciones sobre las condiciones de vida de los presos, pero sí les quiero hacer una pregunta y dar una orientación a todos aquellos que consideran que las condiciones del encarcelamiento son mejores que las condiciones de la vida en libertad: Si tan bien viven los presos, ¿por qué no consigues que te metan en la cárcel unos buenos años? (hay un librito, titulado Código Penal, que explica estupendamente qué hacer para pasar un temporada en prisión).

miércoles, enero 02, 2008

Solidaridad condicionada a la compra

Soy partidario de que las empresas tengan una política social, que destinen parte de sus beneficios a cooperación nacional o internacional y que suscriban programas corporativos de responsabilidad social. Creo que es un gran avance y que las desgravaciones fiscales a las empresas que así actúen son oportunas y convenientes. Incluso soy partidario de que las empresas publiciten en sus páginas webs y por otros medios lo que dedican a “acciones sociales”.

Lo que en cambio me parece mal es que estas acciones sociales estén condicionadas a una opción de compra de los consumidores. Es decir, me parece magnífico que una empresa de cualquier sector destine varios millones para ayudas escolares de niños hospitalizados, que lo publicite, pero lo que me parece una aberración es que esos millones dependan de que los consumidores compren un producto determinado o contraten un servicio concreto.

Esto tiene un nombre: chantaje moral. ¿Por qué? Porque la decisión de compra de un bien o de contratación de un servicio debe hacerse conforme a los intereses del cliente y no con la foto de un “niño famélico” diciendo que si no compras o contratas algo, él no podrá comer mañana.

Me parece muy positivo que los consumidores y usuarios incluyan dentro de sus criterios de compra las “acciones sociales” de las empresas, pero siempre que esas acciones sociales sean “a priori” respecto de la compra, y nunca dependiendo de una opción del cliente.

Si es obscena esta política comercial, roza cualquier límite cuando la utilizan algunas entidades que, por Ley, deben destinar una cuantiosa parte de sus beneficios a su “obra social”.

martes, enero 01, 2008

Las consecuencias de que los obispos pierdan su apuesta política

Los obispos han tomado una opción política. Tanto ellos a título individual como la Iglesia Católica en España como institución tienen el derecho a tomar postura a favor de una opción política de su elección, por los motivos que sean. Están en su derecho y lo han ejercido.

No obstante, ello no quiere decir que las opciones políticas de las confesiones religiosas no puedan ni deban tener consecuencias políticas. Ellos apoyan al Partido Popular en las elecciones del 9 de marzo y lo han apostado todo para conseguir que los populares vuelvan al Gobierno de España.

Toda apuesta tiene dos posibilidades: ganar o perder. Si el Partido Popular vence en las elecciones generales, algo bastante improbable, los obispos verán colmados sus sueños. ¿Pero qué sucederá si es el Partido Socialista el que vuelve a ser el más votado por los españoles?

Aquí es donde viene el centro de mi argumentación. Si es el Partido Socialista y el Presidente Zapatero salen reelegidos, los obispos han perdido la apuesta que están haciendo y alguna consecuencia debería tener, porque no es de recibo que alguien entre en el juego de los apoyos políticos y solamente pueda ganar o no perder.

Voy a aportar algunas ideas sobre lo que podría perder la Iglesia Católica si se confunde en su apuesta: cabría ser más rígidos en los conciertos educativos y prohibir el establecimiento de centros concertados de nueva planta; otra posibilidad es que si el sistema de financiación nuevo les va mal, no haya ninguna compensación por la perdida de ingresos; también cabría hacer una revisión de las en firme del montón de cadenas de televisión locales que han montado durante los años de Aznar.

Y éstas son sólo algunas ideas sin demasiada mala baba. No me gustaría que nadie pensase que hay un ánimo revanchista o vengativo, todo lo contrario, esto es la aceptación de la libertad de los obispos y de la Iglesia para entrar en el juego político y por tanto es considerarles políticamente adultos y decirles que las acciones políticas tienen consecuencias.

lunes, diciembre 31, 2007

Día de Nochevieja

Último día del año. Todavía tengo que llamar para concretar nuestra salida de esta noche. Con el calendario en la mano sí es el último día del año, pero yo creo que no año no acaba el 31 de diciembre y comienza el 1 de enero, porque mi experiencia me dicta que los cambios y los nuevos planes están en el paso del 31 de agosto al 1 de septiembre.

En todo caso el cambio del dígito del año y su fiesta tiene que ser bienvenido, todo ello fruto de una actitud más optimista o contemporizadora con la cronología convencional de la sociedad en la que vivo. He tardado, pero me he dado cuenta que ir contra el calendario es una estupidez y que tener momentos marcados para estar en familia o para estar contentos tampoco es tan malo, ya que de no tenerlos puede que muchos no estaríamos nunca en familia o no nos esforzaríamos por estar contentos.

Sí, este planteamiento es un poco hipócrita, pero hay cosas peores en el calendario como levantarse temprano para ir a trabajar y no se monta tanta queja ni tragedia.

Maestro interino en paro en huelga de hambre. Come y ponte a estudiar

Paseaba esta tarde por Sevilla, ahora ando por aquí, y vi un folio pegado a una valla de obras (para ver el folio pincha aquí). Hablaba de que un maestro interino en paro se había puesto en huelga de hambre en contra de la Junta de Andalucía y la forma en la que ha dispuesto proveer las bolsas de trabajo, lo cual ha producido que el huelguista y otros colegas suyos se hayan quedado en paro. Yo quiero opinar y decir unas cuantas cosas.

Primera. El huelguista, o los que le han redactado el folio, deben saber que no se puede estar en paro y ser a la vez maestro interino, porque si se es interino, no se está en paro, pero si se está en paro, entonces no se es interino. El problema no es sólo el desconocimiento brutal que tienen estos señores de muchas cosas, sino que han pensado que ser interino es un estado “para toda la vida”.

Segunda. Los interinos se agarran al argumento de la experiencia laboral frente a aquellos que no la tienen. Miden la experiencia laboral por el tiempo que llevan trabajando sin aprobar las oposiciones. Los que no tienen experiencia y que entran en su lugar parece que al menos algo han hecho para ocupar un puesto en la especialidad a la que opositaron, mientras que el huelguista opositó a otra.

Tercera. Primar su “experiencia laboral” es una discriminación fundada en la edad, es decir, un criterio inconstitucional. Los que entran en un momento determinado y quieren acaparar las plazas incluso impidiendo que salgan a oposición (la único posibilidad plenamente legal), impiden acceder a aquellos que nacieron después y que no pudieron concurrir a la bolsa de trabajo que a ellos le proporcionó la interinidad.

Cuarta. La última convocatoria para Maestros de Primaria establecían unas condiciones privilegiadas para los interinos, tanto en la fase de oposición como en la de concurso. Esto ha impedido que personas con muchas nota, que es lo que hay que sacar en una oposición, no hayan podido conseguir plaza y sólo les haya quedado un justificadísimo derecho al pataleo.

Quinta. Es difícil que unos señores que se empecinan en no sacar una plaza como funcionario en unas oposiciones sin ventaja y que lo quieren es que regalen la plaza porque entraron como interinos en un momento dado, transmitan a los alumnos la necesidad de esforzarse para conseguir objetivos.

Sexta. Este huelguista solamente ha conseguido el apoyo de la CGT y ese engendro de SADI (sindicatos de interinos). Los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT, no lo han apoyado no por falta de solidaridad con los trabajadores que lo necesitan, sino por hartazgo con estos señores.

Séptima. Ya es hora que las administraciones educativas, en este caso la Junta de Andalucía, saque a oposición todas las vacantes y que deje de crear y mantener la casta de los “interinos pata negra”. La interinidad es cubrir situaciones de enfermedad o de contingencias que no eran previsible al final del curso anterior, que es cuando se diseñan las plantillas de los centros y a eso debe retornar.

Octava. La Junta de Andalucía también debe reformar la baremación en las listas de interinos, valorando más los resultados en la última oposición que el tiempo que el aspirante ha estado de interino. Así podremos evitarnos el lamentable espectáculo de interinos que van a las oposiciones sólo para firmar, porque sonrientes le dicen a los que sí han estudiado que ellos tienen el trabajo asegurado.

Novena. Expreso mi no solidaridad con el huelguista. En vez de haber empleado estas navidades en montar teatrillos, podría haberse puesto a preparar las oposiciones del 2009, que es la última oportunidad que tiene de pruebas selectivas privilegiadas para que él pueda entrar, porque sin privilegios uno teme que conocerá a fondo el Servicio Andaluz de Empleo, sucesor del INEM.

domingo, diciembre 30, 2007

Lengua inglesa en los Países Bajos

Hace unas semanas manifesté lo encantado que terminé después de una visita veraniega a los Países Bajos. Hay una cosa que sí me produjo inquietud y que ahora voy a exponer.

El dominio de la lengua inglesa por parte de los nederlandeses es tan alto que podría decirse que al menos es igual a la de los propios ingleses. Esto está bien, pero hay un problema: el nederlandés u holandés está perdiendo terreno dentro de la cultura de su propio país. Este problema lo pude comprobar en una librería céntrica de Ámsterdam. La mayoría de los libros, tanto de literatura como de cuestiones específicas, estaban en lengua inglesa (y en otras aunque en castellano solamente había literatura), notándose el hueco de los libros en el idioma del país.

No por nacionalismo lingüístico, pero sí por valoración de una lengua con una gran historia. Creo que saber conocer otros idiomas es muy importante, fundamental y útil, pero abandonar la propia lengua creo que es un error, porque en la lengua está el depósito de una cultura, que si no se actualiza cada día termina por fosilizarse.

Lluvia y elecciones

La lluvia y la plenitud de las reservas de agua provoca a los ciudadanos una sensación colectiva de riqueza y de seguridad, que lleva a acoger mejor las consignas del gobierno que se presenta a la reelección. Por el contrario la sequía produce incomodidad, inseguridad y desconfianza, se sabe que el hecho de que no llueva no es culpa del gobierno, pero la receptividad a sus mensajes es menor por las sensaciones a las que antes hacía referencia. Es poca cosa, pero en una elecciones todo interviene a la hora de ir o no ir a votar y, una vez en el colegio electoral, elegir una papeleta u otra. Digo todo esto de forma especulativa, sin haber contrastado los ciclos hidrológicos y los resultados electorales.

sábado, diciembre 29, 2007

Blancanieves y el Feudalismo

Nochebuena. Cena familiar. Mientras las cosas están terminándose de preparar, yo me encargo de entretener a mis dos sobrinos, una niña de cuatro años y un niño de dos años. La niña me pidió que le leyera un cómic de Blancanieves. Me puse manos a la obra, aunque no me duró mucho, porque mi sobrina, de tantas veces que se lo han leído, lo sabe de memoria.

La memoria de mi sobrina me permitió fijarme en la ilustraciones de cómic y en los personajes. Había algo que me extrañaba desde el principio y que en la quinta página pude formular. Sólo aparecían como seres humanos normales los personajes que eran pertenecientes a la realeza: La reina malísima, Blancanieves y el príncipe que la despertará. El resto de los personajes son pseudohumanos como los enanos del cuento (y no digo que los de poca altura no sean humanos, sino que los enanos de Blancanieves no tienen una configuración muy humana que digamos), animalitos con los que canta Blancanieves y seres perversos y deformes que sirve a la reina malísima.

Leyendo el cuento con un poco de mala leche. La presentación de personajes y su caracterización en Blancanieves lo que se manifiesta es una justificación de la estructura feudal de la sociedad medieval, época en la que se encuentra ambientado el cuento. Es cierto que la recopilación de la tradición oral de los hermanos Grimm se produjo en el siglo XIX, esto es, en pleno romanticismo al servicio de los seguidores del Antiguo Régimen que todavía querían parar la idea de que todos los seres humanos somos iguales.

Mi sobrina se lo pasó estupendamente. Una ventaja de tener cuatro años y de no ser una pirada de la Hermenéutica, las Ciencias Políticas, la Filosofía y el Derecho.

viernes, diciembre 28, 2007

Menos mal que la Iglesia es mucho más que el obispo de Tenerife

Las declaraciones del obispo de Tenerife son vergonzosas y no le voy a dedicar ni una sola línea a descalificarlas, porque se descalifican por sí mismas. Me duele que un jerarca de la Iglesia Católica haga esto ya no sólo por cuestiones morales, sino porque está lanzando excrementos sobre muchas personas que trabajan día a día dentro de la Iglesia Católica.

De entre mis amigos puede decir que algunos son sacerdotes, religiosas o seglares que tienen su tiempo libre a disposición de su parroquia o comunidad. Como todo el mundo tienen sus virtudes y sus defectos, pero lo que no puedo decir de ellos es que les falte ni ilusión ni dedicación a su trabajo, muchas veces con un éxito que no guarda ninguna relación con las energías invertidas.

Me da pena que tengan que soportar jerarcas como este obispo de Tenerife, que sus palabras les implique a ellos como miembros de una organización religiosa, la Iglesia Católica, de la que ellos son una de sus partes más activas y visibles. Comparto la rabia de ellos, porque no son así, quizá por eso mismo nunca lleguen al Episcopado.

Los que nunca dirían estas bestialidades son los que hacen fuerte a la Iglesia Católica donde lo tiene que ser, en su misión religiosa: ellos y ellas celebran misas a horas intempestivas, visitan enfermos, abren centros de asistencia a enfermos terminales o de acogida a personas “sin techo”, ellos y ellas son los que están ahí para el desahogo moral y espiritual de los demás, preparan las bodas y primeras comuniones y mil cosas más.

Luego están los Álvarez Afonso, Rouco y Martínez Camino, entre otros muchos, para hacerles pasar vergüenza.

La democracia no debe pararse después del asesinato de Bhutto

El asesinato de Benazir Bhutto ha impresionado a todo el medio político internacional y hasta cierto punto hay quienes mantiene que rompe la estrategia de los Estados Unidos en ese país.

Ahora está en el aire la celebración de las elecciones legislativas previstas para dentro de unos pocos días. Del boicoteo de la oposición se ha pasado a la negociación entre estas fuerzas y el Presidente Musharraf. Quiero hacer dos reflexiones sobre este asunto.

Primera. No celebrar las elecciones sería un gran error, porque impide que los ciudadanos apoyen las opciones con las que más se identifican, de forma que se pierde cualquier legitimidad democrática, que el Presidente no tiene (pues su respaldo está en el ejército, que no es poco en estos países), y entramos en el terreno de las supuestas legitimidades morales, que es terreno ideal de los extremistas.

Segunda. Los moderados, en todos los aspectos políticos, iban a ganar estas elecciones y manifestar que los pakistaníes están hartos de los extremistas de “Al-Qaeda” y similares, que no los quieren ni a ellos, ni a su modelo de sociedad y que, desde luego, detestan sus métodos terroristas.

jueves, diciembre 27, 2007

¿Fuga de cerebros?

La fuga de cerebros españoles al instituciones científicas extranjeras es un tema tan antiguo como manido. Muchas son las causas y han sido detectadas y analizadas por otros. Ahora sólo quiero dar mi opinión y manifestar porqué iniciativas como las del CSIC de recuperar a los “jóvenes fugados” son pocos fructíferas.

Contra lo que se suele pensar, los jóvenes cerebros fugados no reciben ofertas para irse, sino que sucede todo lo contrario, ellos tienen que dirigirse individualmente a instituciones extranjeras para mejorar o incluso mantener su trabajo investigador. Aceptan irse a estas instituciones a ser nuevamente el “último de la fila” (si es que en España no han dejado de ser alguna vez) y rápidamente se dan cuenta que allí el “último de la fila” es mejor tratado a todos los niveles que muchos bien colocados en España. Como uno no deja su país y a su gente para hacer el vago y, además, son personas inteligentes y trabajadoras, rápidamente se hacen un sitio relevante en estos países.

Llega un día que un alto cargo del Ministerio de Educación y Ciencia lee la multitud de jóvenes investigadores españoles que están dispersos por todo el mundo y piensa, acertadamente, que sería bueno para nuestro país que estos volvieran.

Ellos se han acostumbrado a que en esos países, el trabajador de la investigación científica está bien valorado donde hay que valorarlo, en su salario, y que a eso se unen incentivos, que son más cuantiosos cuando trabajan para instituciones de carácter privado, como son los laboratorios farmacéuticos.

¿Qué le ofrecen en España? Poco y malo. Le ofrecen el acceso a un laboratorio, siendo por tercera vez el “último de la fila” y que a lo largo de un tiempo, y con la sumisión adecuada al caudillo tardofranquista que mande en su área o institución, pueda conseguir un puesto fijo a cambio de un salario que es la mitad que el que tiene el ayudante del ese joven investigador en el extranjero. Eso, por no hablar de medios y de recursos.

La política de personal española en material de personal investigador desincentiva a los jóvenes más prometedores y menos situados en el sistema. Salario bajo en términos absolutos, puesto de trabajo precario y un sometimiento humillante a algún jefecillo. El CSIC y el MEC podrán hacer todas las muestras que quieran sobre la buena salud de la ciencia española a estos jóvenes investigadores “fugados”, pero serán poco creíbles ya que ellos conocen la realidad desde dentro.

No hay fuga de cerebros, no se han fugado ellos, han sido echados.

miércoles, diciembre 26, 2007

¿Cómo consiguen que odiemos a Madrid?

Ser capital de un país tiene sus indudables ventajas: mejores infraestructuras, más servicios, determinadas sedes centrales y museos que para el resto del país es un sueño o la posibilidad de poder hacer carrera en la Administración sin tener que moverte de su barrio.

Evidentemente tiene desventajas: manifestaciones de todos los problemas y sectores, tráfico de paso para gestiones en todas las sedes centrales públicas o privadas o que el Presidente de turno quiera colocarte una Cumbre Europea o de la OTAN y que te llenen las calles de policías y controles (lamentablemente esta práctica es de las más descentralizadas).

Entre las desventajas que antes he citado falta una, que no es cuantificable, sino porque es de orden moral. El nombre de “Madrid” es utilizado como pretexto para cualquier tropelía en el resto del país, apelando a Madrid como un ente abstracto y todopoderoso. “Madrid lo ha dicho” o “En Madrid no están de acuerdo” son clásicos para no proporcionar argumento ninguno sobre una decisión errónea o impopular y a la vez parecer serio y responsable.

Madrid es un espacio, no una persona física. Incluso las personas jurídicas hablan a través de las personas. Cuando “Madrid dice algo” no lo dicen unánimemente sus millones de habitantes, sino alguien ha tenido que decirlo, es precisamente la identidad de esa persona lo que se procura ocultar bajo el nombre de “Madrid”, porque a lo mejor esa persona nunca dijo eso. Al final, la mala fama de Madrid se hace fuerte en el inconsciente de todos los afectados.

Esto que escribo de Madrid es igualmente predicable de cualquier otra ciudad española que tenga la capitalidad de su Comunidad Autónoma, y cuanto más grande sea la Comunidad, peor será la fama de la capital.

Antonio Piñero, espectacular, en "Cuarto Milenio"

Iker Jiménez ha aprovechado la noche del día de Navidad para hacer algo que ya hacía en la radio hace unos años: un programa especial sobre el tema principal del día. Si se celebra el nacimiento de Jesucristo, pues programa sobre los años perdidos de Jesús, desde su nacimiento al inicio de la vida pública. Iker descubrió hace un tiempo a Antonio Piñero, uno de los grandes biblistas de nuestro país y, cada vez que toca un tema de estos, le invita a los debates.

Junto a Antonio Piñero, normalmente va un sacerdote cuyo nombre nunca recuerdo, y un montón de periodistas y escritores con libros de título tan llamativo como poco conocimiento especializado tienen sus autores sobre el tema.

Es el tercer debate de esta temática que Iker Jiménez tiene en su programa en “Cuatro”. Le alabo la valentía de hacer debates de dos horas de duración, con pareceres dispares y en los que hay argumentos y no griterío. La mayoría de los colaboradores habituales de Iker ya conocen a Antonio Piñero y saben que su conocimiento del tema del que es especialista no es ni superficial ni cobarde. Todo lo contrario, Piñero sabe mucho de los textos cristianos antiguos y dice las cosas claramente, matizando pero sin esconderse.

El problema es que siempre hay un despistado que no se ha enterado antes de ir al programa o que intenta hacerse el listo. Esta noche le ha tocado recibir a Luis Antequera y ha recibido de lo lindo. Piñero ha mostrado que este escritor no tiene mucha idea de estudios bíblicos y hasta ha llegado a dudar que se haya leído los evangelios.

Antequera ha intentado escabullir la andanada de datos y de textos que Piñero daba cuenta, diciendo que la historicidad (que él absurdamente niega) no se dirime solamente por el “criterio de la dificultad” (realmente es la “lectio difficilior” y debería saber Antequera que no es el único criterio para establecer la historicidad de un texto antiguo). En ese momento, con Piñero henchido de ira ante la arrogante ignorante, Antequera recibió dos capotazos, uno de Iker y otro de Javier Sierra, para que no acabara intelectualmente destrozado antes de que el programa finalizase.

Es una alegría que Iker haga estos programas y es maravilloso que un especialista como Antonio Piñero vaya a su programa para debatir y poner las cosas en su sitio, enseñando cosas que los especialistas conocen desde hace más de un siglo y que una pésima formación religiosa hurta a los españoles.

Las navidades tampoco son para quejarse tanto

Llegan las navidades. Comienza un debate clásico entre aquellos a quienes les gusta las fiestas navideñas y aquellos que las odian, no habiendo punto intermedio. Yo quiero aportar algo a este debate, intentando proporcionar un punto intermedio.
No me pirran las navidades, aunque reconozco que gracias a estas fiestas tengo unos preciosos días sin asistir a mi trabajo. Las cenas familiares, he de reconocerlo, no son mi fuerte, pero intento hacerle el rato lo más agradable a todo el mundo y no entrar a nada que puede ser causa de problemas. Mis padres se esfuerzan mucho para que todos nosotros estemos bien y a gusto y es de justicia corresponderles con un poco de esfuerzo, que no cuesta tanto.

El tema del excesivo consumo no me preocupa, porque considero que el consumo es bueno para la economía y para que no haya paro. Si solamente consumiéramos lo necesario, habría muchas personas que no tendría que comer (trabajadores de la industria del mantecado o del turrón, por ejemplo) gracias a nuestra ejemplar austeridad. Si algunos consumen más allá de sus posibilidades, allá ellos, yo procuro no pasarme de mi poder adquisitivo.

El asunto de la falsa filantropía me trae sin cuidado. Si las galas o si la autopromoción de famosetes a costa de las necesidades de los demás hacen posible ayudar a un puñado de personas, pues bueno es. El problema no es que la filantropía o la beneficencia sólo se ejerzan en las fiestas navideñas, el problema es que exista. No quiero ni deseo la beneficencia, sino transformación social.

Las navidades tienen su parte pesada, pero también tienen sus cosas. Me encanta recorrer mi ciudad alumbrada, aunque sea con luces de bajo consumo, difuminada por las nubes de humo proveniente de los puestos de castañas asadas. Me deleito en comprar libros teniendo que atravesar compactos grupos de clientes que intenta encontrar el libro con el que agasajar a uno de los suyos. Me vuelve loco tomar un café largo, mientras charlo con mis amigos sin hora sobre mil asuntos posibles. Es verdad que todo esto se puede hacer el resto del año, lo hago, pero también me encanta hacerlo en navidades.

martes, diciembre 25, 2007

Tipología del comprador de libros

Existen tres tipos de compradores de libros. El comprador lector, el comprador bibliotecario y el comprador decorador.

El comprador lector es aquella persona que solamente compra lo que piensa leer inmediatamente o justo cuando acabe el libro que tiene entre manos; comprar un libro y no leerlo es como comprar leche y tomársela; tiene la sensación de que el libro que es leído poco después de su adquisición, caduca y se pudre. El hecho de gastarse una cantidad de euros que normalmente no es pequeña para el bolsillo medio, le crea una ansiedad que sólo puede soslayarse con el consumo inmediato de lo comprado. Por ello, en el caso del comprador lector, existe una correlación entre su situación o sus circunstancias personales y el libro que compra, ya que el libro tiene que adecuarse a sus necesidades vitales, así como al tiempo disponible. El comprador lector sigue vivamente los consejos de otros compradores lectores y también él es fuente de consejos, porque no se puede permitir una fallo en la compra de un libro y, solidariamente, no quiere que nadie lo cometa.

El comprador bibliotecario es el que además de lector es comprador de libros que sabe que no va a leer rápidamente sin una buena causa, y que sin ella la lectura puede aplazarse. Sus criterios de compra nada tienen que ver con su momento personal, pues le interesa completar obras de determinados autores, abrir secciones en su biblioteca personal sobre temas de su interés o atesorar diversas traducciones al castellano de algunos libros que considere importantes. Su situación personal casi nunca tiene que ver con los libros que compre. El comprador bibliotecario tiene un nivel adquisitivo que le permite la compra continua de libros y la cultura suficiente para saber discriminar entre lo que a seguir teniendo vigencia y entre lo pasajero, cuáles son obras clásicas en las materias de su interés e incluso un instinto para lo frívolo o extraño. El comprador bibliotecario lee temáticamente (es muy consciente de que los libros no se volatilizan solos) y, a veces obsesivamente, hasta el punto de agotar razonablemente un aspecto, personaje o cuestión.

El comprador decorador no merece más comentario que decir que es aquella persona que compra libros para rellenar muebles y estantes, independiente del contenidos de las obras, lo importante es que sean vistosa su encuadernación y uniformes en su lomo. No piensa leer lo que compra y la compra es ocasional, probablemente una vez en la vida. Entraría en este tipo el que compra para regalar, aunque él nunca lea.

Los compradores bibliotecarios son pocos, pero gastan mucho; los compradores lectores son muchos y gastan relativamente pocos, pero su suma hace que tengan el papel preponderante en la estrategia comercial de las grandes editoriales, que está pensada para ellos, mientras que otro sector editorial, más especializado, se centra en los compradores bibliotecarios.

Obviando al comprador decorador (que nunca leerá lo que compra), un encuentro entre un comprador lector y un comprador bibliotecario puede ser frustrante. Ambos coincidirían en un sincero y honesto gusto por la lectura, pero rápidamente comprenderían que a lo que el uno y otro llaman “lectura” es algo absolutamente diferente. El comprador lector dirá del comprador bibliotecario que es un pedante y el comprador bibliotecario dirá del comprador lector que es un superficial. Ambos juicios equivocados, porque la lectura para cada uno de ellos es algo diferente porque cumple funciones tan diferenciadas que pueden que no tenga otra cosa en común que el simple hecho de pasar los ojos sobre unos símbolos en un orden determinado sobre un soporte físico.

Ésta es una de las facetas maravillosas de la lectura, que no tiene que ser lo mismo para todos, ni siquiera un mismo texto tiene que significar forzosamente lo mismo para todos sus lectores.

Una democristiana atacada por el PP

Paseaba por algunos blogs. En “No al extremismo” me encontré con una referencia a una diputada a la que le había perdido el rastro y de la que guardaba un buen recuerdo por su actividad parlamentaria, Pilar Salarrullana, y al maltrato que a través de la red los amigos de Rajoy le han proporcionado, hasta el extremo de tener que cancelar su blog.

¿Qué ha hecho una demócrata cristiana para merecer este trato de los seguidores de un partido que dice beber de las fuentes del “Humanismo cristiano”? Su pecado ha sido analizar libremente la realidad, no aceptando cosas del gobierno de Zapatero y otras considerándolas positivas. Algo tan normal en una democracia que es inaceptable para los cachorros de Acebes, Zaplana o Rajoy.

Pilar Salarrullana perteneció al extinto Partido Demócrata Popular y pasó con todos los parlamentarios de su formación al Grupo Mixto después de la descomposición de la Coalición Popular. Antes había sido senadora.

Muchos de sus compañeros estuvieron en el Congreso, cumplieron con la expediente y se fueron a casa cuando Felipe González adelantó las elecciones generales, seguros de que su formación no iba a conseguir ni una sola acta parlamentaria. La señora Salarrullana dio la batalla para que el Congreso se implicase en el estudio de uno de esos sordos problemas que afectan a la sociedad española, pero que únicamente salen a primera escena cuando hay una tragedia mortal: las sectas.

Fue una heroína de la lucha contra las sectas. Hizo que el Congreso estudiase el fenómeno por medio de una Comisión Mixta del Senado y del Congreso para estudiar la situación de las sectas en España. El fruto de este estudio es un informe, bastante bueno, que es un referente en nuestro país cuando hablamos de sectas y comportamientos sectarios. Los poderes ejecutivos poco o nada han hecho, a pesar de que nuevamente hay parlamentarios que insisten en este asuntos.

Bien podría la señora Salarullana haber vegetado en su escaño sin que nadie la conociera, pero prefirió servir a la ciudadanía, llevando a Las Cortes un tema delicado, por el que recibió amenazas y que no sólo comprometió su proyección política, sino también su integridad personal. Desde aquí mi más sincero homenaje y manifestar mi repulsa a aquellos que no aceptan nada que no sea lo que sus obturadas orejas quieren oír.

domingo, diciembre 23, 2007

"El Estado Cultural" de Marc Fumaroli


MARC FUMAROLI: El Estado cultural. Ensayo sobre la nueva religión moderna. (Acantilado, Barcelona, 2007).

Marc Fumaroli es un intelectual francés, miembro de casi todas las instituciones académicas excelentes de Francia. Hace unos años provocó una gran polémica al cuestionar una de las facetas más características de la sociedad francesa: su política cultural.

La tesis que mantiene Fumaroli es las artes y las letras han caído dentro de un concepto extraño a la cultura francesa, el concepto de cultura, y que la cultura ha sido sometida al Estado de tal forma que en la actualidad las artes y las letras no se pueden concebir fuera de la acción pública.

Esto plantea uno problemas tanto para los escritores y los artistas como para los que se acercan a sus obras. Un problema ético, estético y político. Mantiene que las artes y las letras ya no actividades libres, sino que forman parte de un culto político, de una nueva forma de religión. Todo este fenómeno recibe el nombre de “Estado cultural”.

Raíces del Estado Cultural

El “Estado Cultural” tiene su origen en la idea de que la ausencia de una política cultural. Esto produjo que, salvo excepciones, Francia fuese un completo desierto cultural con un grandioso oasis en París. La primera apreciación de desierto cultural la encuentra Fumaroli en el libro La república y las bellas artes, de Jeanne Laurent.

Luego realiza todo análisis de la asociación Francia Joven, oficial en la Francia de Vichy, y su intento de organizar la cultura. En mi opinión las páginas que Fumaroli le dedica a esta asociación son desproporcionadas sobre todo cuando la asociación prácticamente fue un plan, muchos papeles y casi ningún hecho en sus escasísimos años de existencia. La intención es clara cuando aparece el nombre del pensador Emmanuel Mounier vinculado a esa asociación. No sé qué opinión tiene el autor sobre el Personalismo y tampoco me importa (su opinión y el Personalismo), pero me suena mal, a uno de eso ajuste de cuentas con un pensador o sus seguidores a costa de un pecado de juventud, y más cuando Mounier fue perseguido y procesado por el régimen fascista de Vichy.

Si Laurent sale un tanto indemne del ataque de Fumaroli, quedando como una especie de chica que no sabía muy bien el monstruo que estaba creando, y Mounier recibe una arremetida “ad hominem” vestida de argumentos intelectuales, el verdadero demonio y padre de todos los errores es André Malraux.

André Malraux fue la persona que propuso la creación de un ministerio específicamente en Francia y también, como era lógico, fue el ministro de esa cartera recién estrenada. Fumaroli escudriña en la obra literaria de Malraux, que fue premio nobel de Literatura, para buscar las líneas en las que se demuestre que lo que él llama el “Estado Cultural” estaba ya allí desde el principio.

Morfología del Estado Cultural

Fumaroli empieza a lo grande, negando la mayor, como haría un escolástico para humillar a su oponente en un debate académico. Niega que el concepto “cultura” sea un concepto francés (por lo visto a él le importa mucho que los conceptos sean franceses o no). Ciertamente el concepto “cultura”, tal y como lo entendemos hoy, es de raíz germánica y fue empleada por el Romanticismo para describir los “productos del espíritu” de un pueblo determinado. Fumaroli contrapone el concepto “cultura” a lo que él considera la denominación francesa, “las artes”, más plural y más liberal frente a la definición pretendidamente unívoca del concepto alemán.

Un concepto uniforme de cultura permite la consideración homogénea de todos los fenómenos que se encuadran dentro de ésta, de toda la extensión del concepto, convirtiéndose en una dimensión más para la acción humana, ya que la extensión tenderá a perder diversidad impelida por la intensión (las características definitorias) del concepto.

¿Quién define cultura? La respuesta de Fumaroli es sencilla y clara. La cultura es definida por el poder. Lo que eran artes y humanidades, en plural, se convierte en algo singular que puede ser dirigido. Pero esto no es lo peor, para Fumaroli el dirigismo cultural conlleva a la ideologización de la cultura y cierta presentación orgánica de ésta, siendo cultura lo que realizan los órganos culturales oficiales.

Se separa la educación de la cultura. Fumaroli fecha esta ruptura en la creación del Ministerio cultural que dirigiría Malraux. Hasta entonces la administración cultural (Museos, Patrimonio y Monumentos, Conservatorios o Teatros Nacionales), que a Fumaroli le cuesta reconocer su previa existencia, estaba subordinada administrativamente al Ministerio de Educación.

La separación administrativa de la administración cultural de la administración educativa representa para Fumaroli algo más que una simple reorganización de las competencias ministeriales, sino que es la manifestación de la disociación entre cultura y educación como dos terrenos que nada tienen que ver y que incluso pueden tener enfrentamientos.

Fumaroli sostiene que el ideal francés, republicano y liberal, ha sido que cualquier ciudadano puede tener la educación de los príncipes del “Antiguo Régimen”. Toma la crisis educativa francesa y la ve causada por la separación de educación y cultura, en lo que creo que es una extrapolación injustificada.

El autor no se arredra ante la acusación de que tiene una concepción elitista de lo que llamamos cultura. Él dice que sí, que la tiene y que la cultura es siempre elitista.

La cultura del “Estado Cultural” es una cultura de masas, una cultura para todos en el sentido de asimilable por todos, no de accesible a todo el que quiera. Que sea una cultura de masas tiene dos características básicas: prima lo emotivo sobre lo racional y el momento cultural preeminente es la fiesta, en la que la masa se puede expresar como tal.

Lo que desde tiempos de Malraux se considera “cultura”, además de estar destinada a la masa, no es más que un producto comercial más. La política cultural de los primeros tiempos de Malraux en la actualidad se transformado en un marketing cultural, en la elaboración de unos productos con la marca “cultural”, destinados a un consumo también masivo y fácilmente digerible.

Nos encontramos ante una cultura de “prêt à porter”, pero con mala conciencia. Fumaroli no ve diferencia otra entre espectáculos montados en El Louvre o las reproducciones de Las Vegas que en la ciudad americana son conscientes de que lo que hacen es espectáculo y no cultura, mientras que en El Louvre quieren hacer pasar por cultural lo que es únicamente un espectáculo.

Vivimos, en opinión de este académico francés, la vacuidad de lo cultural. Es por ello que el edificio del museo es más importante que el contenido y sobre la pretensión de no encerrar la cultura entre cuatro paredes los límites del museo se han diluidos en centros y en unos entes todavía más abstractos: los espacios culturales.

Llegados a este punto tocamos unos de los aspectos fundamentales del “Estado Cultural”, que es la sustitución que la cultura hace de la religión dentro de la sociedad francesa. Fumaroli habla de “religión de sustitución” en cuanto proporciona un calendario y unos acontecimientos de fusión que permiten una trascendencia a todos los públicos, aunque sea al precio de la adulteración de lo que se ofrece. Los partícipes creen acceder a unos terrenos de profundidad cultural cuando realmente son componentes de una gran farsa.

El fracaso del estado cultural en su intento de democratización: los elementos culturales les siguen interesando a las mismas minorías que antes de la aparición del Estado cultural. Las manifestaciones culturales han sido como llevar a no aficionados al deporte a los acontecimientos deportivos.

El “Estado Cultural” ha fracasado en su intento de democratización de la cultural, ya que Fumaroli mantiene que los elementos culturales les siguen interesando a las mismas minorías que antes de la aparición del Estado cultural. Lo que se ha hecho es algo así como llevar a no aficionados al deporte a los acontecimientos deportivos.

La idea de que es una religión de sustitución la encuentra Fumaroli en la noción de creación cultural. Mantiene que el arte no ha sido creativo hasta el siglo XIX, cuando también nace el concepto de “cultura”. Afirma el académico francés, muy intuitiva y acertadamente, que la “creación cultural” es la secularización del concepto teológico de creación y que hasta el siglo XIX solamente era una acción divina. Ahora hay creación cultural también hace realidad a partir de la nada (“creatio ex nihilo”).

Esta religión cultural es una cultura siempre en contra de algo. Nace del desconcierto ante el triunfo de las democracias liberales: desconfianza ante los EEUU y simpatía por la URSS, ya que la cultura de masas es la propia de regímenes totalitarios y no casual que apareciera en Francia bajo el gobierno de Vichy. Se ha intentado un “tercera vía francesa”: capitalismo dominado por la tecnocracia estatal o comunismo atenuado por la cultura.

La administración cultural se ha convertido en un fin en sí misma, dada la vacuidad a la que la cultura ha llegado. La administración cultural de todos los niveles, mantiene Fumaroli, habla en cultura un lenguaje que sencillamente es irrelevante para los ciudadanos. La manifestación más clara de este fenómeno la encuentra el autor en el hecho de que haya más burócratas culturales que artistas.

No yerra Fumaroli al ver en la Televisión el instrumento privilegiado de transmisión cultural de nuestros días. Acepta que en este asunto el poder se encuentra muy dividido, precisamente por su fuerza y trascendencia, de forma que se puede mantener que en Francia existen cuatro centros de poder cultural, atendiendo a la capacidad de dirección o influencia sobre las televisiones y a algunas capacidades administrativas entrecruzadas; estos son la Presidencia de la República, el Ministerio de Obras Públicas, el Ministerio de Cultura y el Ministerio Delegado de Comunicación.

La televisión francesa se encuentra bajo tutela. Es una televisión censurada y dirigida, aunque esto sea indirectamente y manteniendo las formas. Fumaroli hecha de menos los primeros intentos de transmisión de cultura fuerte a través de la televisión que sí serviría, en su opinión, para democratizar la cultura.

Modelo liberal

Es evidente que el modelo que propone Fumaroli como contrapuesto al “Estado Cultural” es el propio del Liberalismo francés, es decir, una Liberalismo no tan liberal como el anglosajón.

No tendría que ser el Estado el que determinara, a través de sus subvenciones y de las programaciones de sus instituciones, qué es bueno y qué no lo es, qué es arte y qué no lo es, qué merece ser protegido y qué no. La creación cultural y más específicamente la artística debe estar en manos del creador y relacionarse libremente dentro de una “República de las Artes y las Letras”, sin interferencias externas y menos políticas.

Considera que el nacimiento y el desarrollo del “Estado Cultural” no es responsabilidad ni de la izquierda, ni de la derecha, ya que en ambas tendencias políticas encuentra Fumaroli tantos defensores del “Estado Cultural” como críticos de posiciones radicalmente excluyentes. Lo que sí concreto que si bien fue obra de un gobierno de derecha, el De Gaulle con Malraux al frente, el “Estado Cultural” tal y como se conoce en Francia es llevado a su apoteosis por los gobiernos socialistas de Mitterand.

El papel del Estado en ese Liberalismo que mantiene Fumaroli es garantizar la capacidad de elección cultural, especialmente mediante la entrega de instrumentos a los ciudadanos durante el proceso educativo. Por lo que educación y cultura siempre han de ir de la mano, ya que sin la primera, la segunda no tiene la más mínima oportunidad.

Mantiene que en último extremo, el ideal cultural no es compatible con los espectáculos, los acontecimientos o las manifestaciones de masas, sino que tiene mucho más que ver con el “ocio estudioso” de Erasmo de Rótterdam. En lo referente a la finalidad de la creación cultural, y la artística específicamente, considera que será moderna, y por tanto tendrá sentido, si saca lo bello de lo actual, para lo que propone a Baudelaire como modelo a seguir.

Valoración

Fumaroli es una perfecta expresión de la expresión escrita de los intelectuales franceses. Se ven forzados a demostrar continuamente su inmensa erudición contra la propia claridad e inteligibilidad del texto, desapareciendo todo intento sistemático en un tema que lo pido, necesita y por su interés lo merece. A veces uno duda si esta ausencia de sistemática es una opción o una incapacidad. La erudición desmadrada tiene una segunda consecuencia maléfica que es la dichosa manía de remontarse al principio de los tiempos para explicar cualquier fenómeno histórico o contemporáneo.

Bien visto el libro de Fumaroli no es ni tan novedoso en su fondo, ni en sus análisis. Lo único nuevo lo encontramos en la temática: la cultural. ¿Por qué digo esto? Fumaroli reproduce en el ámbito cultural el mismo debate que a nivel económico, jurídico y político se ha dado entre las tendencias liberales y las socialdemócratas.

Buena parte de las constataciones fácticas de Fumaroli son ciertas y por tanto irrebatibles, pero sus interpretaciones no lo son tantos. Me centraré en algunos de los puntos.

Una concepción liberal de la cultura, o de las artes, tiene los mismos problemas que cualquier otra forma de liberalismo: la creencia ciega en la bondad del mercado (“República de las artes” en la terminología de Fumaroli), la creencia de la posibilidad de un mercado perfecto con igualdad entre los diferentes actores (la valoración “del mérito artístico”) y la consideración de la labor marginal del Estado como garante del soporte donde desarrollarse el libre comercio. El mercado no es bueno “per se”, el mercado tiene disfuncionalidades comprobadas y hay una ideología detrás del propio mercado, que dejaría la determinación de la cultura únicamente a los actores económicos más poderosos, creando una cultura defensiva de su propio dominio.

El Neoliberalismo ha sido un caos económico donde se ha tenido la mala fortuna de dejarlo actuar; nada nos autoriza a pensar que el Neoliberalismo cultural de Fumaroli vaya a producir otros resultados diferentes al de su padre económico. Sí tiene razón al señalar los excesos del modelo socialdemócrata, incluso en cultura, pero su aportación sólo debe ser correctora, dado que el modelo alternativo no ha mostrado ningún bien.

Una de las tesis fundamentales de Fumaroli sería desmentida con una simple estadística. La minoría que va a museos, teatros y bibliotecas es menos minoría que la que iba antes del inicio del “Estado Cultural”. Y ello es así por la acción de la educación que no está tan separada de la cultura como este autor quiere dar a entender.

Centrémonos en el caso español. Se dice que los niveles educativos han bajado y puede que sea cierto, pero esa educación de menos calidad llega a más personas que la “exquisita” del anterior régimen. La consecuencia es que los niveles de lectura han subida, aún siendo bajos, y hay más librerías y más usuarios de servicios culturales que nunca. Puede que ni los lectores ni los espectadores de teatro sean lo cultivados que Fumaroli desease, pero están tan interesados como sus predecesores.

No es cierto que su análisis no tenga carga política. La tiene y está dirigida contra los socialistas franceses y forma parte de una campaña generalizada, consciente o inconsciente, de ataque a todo lo que las dos presidencias de Mitterand hicieron en Francia. La caída política se intuye en el libro, pero se confiesa en las entrevistas.

Nunca he comprendido el nacionalismo intelectual y esto es una de las cosas que más me apartan de los planteamientos de Fumaroli. No entiendo que el término “cultura” deba ser rechazado por el hecho sencillo de no ser de origen francés (o español en nuestro caso). Debe ser rechazado o aceptado dependiendo de su fuerza y acierto intelectual. Reivindicar la propia tradición es positivo siempre que se sea consciente de que cualquier tradición es limitada y necesita préstamos de otras tradiciones.

Finalmente creo que la situación francesa no es comparable a la situación española. La administración cultural española en la Democracia ha sido poco intervencionista y muy restauradora, dado el lamentable estado en el que los dirigentes democráticos se encontraron el inmenso patrimonio histórico y cultural español. Cuando se ha restaurado casi todo lo que había que restaurar, y algo más que pasaba por allí, sí se ha comenzado con las políticas culturales de corte positivo y se han abierto cientos de espacios, centros y museos, algunos más logrados que otros, pero hacia los cuales no siento una inquina especial, posiblemente porque, como la restauración de monumentos, era algo necesario y aún no hemos caído en el “rococó” que justifica algunas de las ideas de Fumaroli, especialmente las referentes a la vacuidad de muchas manifestaciones culturales.

jueves, diciembre 20, 2007

Lo que realmente era la "Charta Magna"

Hace dos días la prensa anunciaba la subasta de una de las copias más antiguas de la “Charta Magna” inglesa. El valor de esta copia reside en que es coetánea a la original. Rápidamente los periodistas empiezan a escribir de oídas y sin saber realmente lo que dice. La información periodística dice que el documento reconoció los derechos del hombre e inspiró a la Constitución de los Estados Unidos, especialmente sus diez primeras enmiendas.

La “Charta Magna” no es otra cosa que un documento en el que el Rey de Inglaterra se comprometía a reconocer y respetar una serie de derechos y privilegios de la nobleza inglesa. En definitiva, de derechos del hombre nada. Los únicos derechos que se reconocen y a los que compromete garantía eran a los de la nobleza. Es un perfecto ejemplo de la Edad Media, un documento paradigmático del Feudalismo.

La inspiración de la Constitución de los Estados Unidos no proviene directamente de la “Charta”, sino de la teoría de John Locke sobre la inmunidad de los derechos personales. Lo que probablemente haya confundido al periodista sea que en la lucha por la igualdad en Inglaterra se basó en el intento de extender los derechos recogidos en la “Charta” a todos los ciudadanos y no solamente a los miembros de la nobleza.

lunes, diciembre 17, 2007

¿Por qué Kennedy me cae mal?

John Fitzgerald Kennedy me cae mal. Sé que es un mito de la cultura política de nuestro tiempo. Encarna el ideal de político comprometido, ilusionado con un proyecto de cambio social y que a su vez ilusionaba a sus conciudadanos, pero no lo puedo remediar: me cae mal.

Estuvo casi tres años en la Presidencia de los Estados Unidos. Tuvo grandes palabras, estuvo cerca de la guerra nuclear con la Unión Soviética por la “crisis de los misiles” instalados en Cuba y poco más. Fue realmente Lyndon Johnson, su sucesor, la persona que firmó la “Ley de derechos civiles”, estableció los programas sanitarios para personas con pocos recursos (Medicaid) y para jubilados (Medicare) o hizo que el programa espacial despegara. Fue Lyndon Johnson el Presidente que marcó efectivamente un antes y un después, cosa para lo que Kennedy lo único que aportó fue la señal de salida.

viernes, diciembre 14, 2007

Carta abierta a Teddy Bautista, presidente de la SGAE

Querido Teddy, me ha llamado poderosamente la atención tus declaraciones a "El País" sobre el canon digital, ese dinero que grava un soporte independientemente de su uso porque presume (sin admisión de prueba en contrario) que todo lo que se puede meter en su CD, DVD o MP3 está protegido por los derechos de autor, que la entidad (SGAE) que presides.

Deberías saber que, más allá que tengas razón o no, cuando uno se propone amenazar a un gobierno con “consecuencias electorales” debe saber qué dice, tener los medios para llevar a cabo esa amenaza y que el efecto de la realización de la amenaza sea más desfavorable que favorable para quien la padece.

¿Con qué consecuencias electorales amenazas? ¿Con una protesta de tus representados contra el gobierno? Creo que confundes la fuerza de movilización y de incidencia de los artistas y me parece que los haces porque piensas que el eco social que tuvieron las protestas sociales de este colectivo contra la guerra de Irak pertenece a los artistas y no al tema. Los artistas, en 2003, únicamente expresaron públicamente una opinión generalizada en la sociedad española. Fue la oposición a la guerra y no los artistas los que llenaron las calles.

Si has previsto que varios millones de personas van a salir a las calles a protestar contra Zapatero por no fijar la cuantía del canon digital o que van a dejar de votar a alguien por permitirles comprar soportes digitales a menor precio, vas muy descaminado. Una cosa es defender los intereses y los derechos humanos (como los de millones de iraquíes entonces amenazados, hoy muchos de ellos están muertos) y otra cosa es defender los intereses económicos de tus representados cuando además son opuestos a los propios. Para ganar un buen puñado de votos, el gobierno no tiene que hacer otra cosa que montar un servicio público de intercambio de archivos a alta velocidad.

Ataca al gobierno por esto y lo que realmente estás haciendo es apoyarlo, dándole votos o, al menos, no quitándole ninguno.

Atentamente, Geógrafo Subjetivo.

jueves, diciembre 13, 2007

Rajoy sigue haciendo amigos

¿Por qué Rajoy no se calla? Si en mi anterior entrada decía que con su última intervención del candidato popular a la Presidencia sólo se había ganado enemigos. Ahora va y dice que no descarta ninguna cadena porque de eso todavía no se hablado en las negociaciones entre los partidos políticos. Entonces ¿por qué dijo lo que dijo?

Rajoy sigue haciendo amigos (II)

¿Por qué Rajoy no se calla? Si en mi anterior entrada decía que con su última intervención del candidato popular a la Presidencia sólo se había ganado enemigos. Ahora va y dice que no descarta ninguna cadena porque de eso todavía no se hablado en las negociaciones entre los partidos políticos. Entonces ¿por qué dijo lo que dijo?

Rajoy sigue haciendo amigos

Rajoy tiene un problema de comunicación terrible. O no se da cuenta de lo que dice o tiene a sus peores enemigos entre sus asesores. En vez de decir las cosas claramente, que a la mayoría de los ciudadanos le interesa solamente un debate entre el Presidente Zapatero y el candidato del Partido Popular, él mismo. En todo caso, hay que celebrar que haya debates televisados de nuevo, cosa que en España sólo sucede cuando hay un Presidente de Gobierno de izquierda.

Un debate en una cadena pública de televisión tiene el problema que sería un debate con muchos candidatos y tres de ellos de partidos políticos (CiU, ERC y PNV) que no se presentan en toda España, por lo que digan a la mayoría nos trae sin cuidado. Además de tener el peligro de que los debates solamente hablen de Estatutos y procesos de paz y eso que en todo caso van a tener demasiada importancia a costa de otros.

Tanto por lo poco práctico de un espacio televisivo a seis, como de la tendencia regional de estos debates multitudinarios y el intento de cada cual de ser la estrellas invitada y el que ha puesto contra las cuerdas, como sea, a los representantes de los dos grandes partidos, es mejor tener un debate entre las dos únicas personas que se presentan y que tienen posibilidades reales de ocupar la Presidencia del Gobierno. Esto es así, incluso si lo dice Rajoy que tiene un concepto muy informal de verdad.

¿Qué ha hecho Rajoy? Pues en vez de decir estas cosas tan simples y verdaderas, se ha dedicado a atacar cadenas de televisión, haciéndose amigos, como siempre. TVE tiene la obligación de ser y parecer independiente, y la etiqueta es la oposición quien la tiene que poner.

Si los informativos dirigidos por Lorenzo Milá son tildados de dependientes del poder, ya no tienen que hacer ningún esfuerzo por ser independientes. Ya que el señor Rajoy los considera dependientes del Gobierno, independientemente de su trabajo, pues pueden serlo ya que no tienen nada que perder.

Para excluir “La Sexta” podría haber puesto la fácil y neutra excusa de que no llega a todo el territorio nacional, con lo que no tiene sentido realizar un debate de tal sentido en un medio al que no pueden acceder todos los españoles. Nada de eso, Rajoy también los tacha de “dependientes” y nuevos amigos para la cuenta.

Fue ese estilo autosuficiente, bravucón y soberbio el que le costó el poder al Partido Popular. Creyeron que hicieran lo que hiciera, dijeran lo que dijeran, iban a ganar las elecciones y que lo mejor era la descalificación y la mentira. Todo ello sin buen resultado.

Cuando un político ataca debe buscar que no se incremente el número de los contrarios, y si esto sucede inevitablemente, que el incremento de los favorables sea mayor que el del incremento de los contrarios. Se ha echado encima a TVE (hasta ahora de una asepsia que me pone nervioso), “La Sexta” no puede ser más contraria, “Cuatro” agradecerá el gesto pero no tanto como para que el Grupo PRISA apoye al Partido Popular y “Antena 3” ya lleva entregada a la derecha desde que existe. Se ha ganado un contrario y nadie favorable. Mal negocio.

miércoles, diciembre 12, 2007

La inexistencia mediática de la política andaluza

Tengo la impresión de que a muchos andaluces poco o nada les interesa la política andaluza. Pienso que pocas personas serían capaces de nombrar a algún consejero del gobierno andaluz y a pocos dirigentes políticos de la oposición.

¿No le interesa a los andaluces su política autonómica o es que nunca le han dado medios para interesarse por ella? Me inclino por la segunda posibilidad, ya que los andaluces han demostrado su interés, especialmente en el proceso autonómico.

Los medios andaluces de comunicación no prestan prácticamente atención a la política autonómica. Dan las noticias por pura necesidad, una detrás de otra, con poca elaboración de la trayectoria de las decisiones y de los debates, con menos interés por la marcha de la Administración, salvo cuando sale un informe fácil de leer y que permite que Andalucía sea comparada con otras comunidades con una cifra, sin más complicaciones. Mayor culpa tiene la RTVA, que no tiene contenidos de análisis político más allá de sus informativos de rigor, no propiciándose el debate ni sobre los problemas ni sobre las decisiones.

Los pocos comentaristas son de un partidismo tal que no merece la pena leerlos. No digo que no deben tener tendencias y ser objetivos, lo cual a estas alturas de partido uno sabe que es imposible e, incluso, poco deseable. No se habla de las cosas sino que se recurren a tópicos, más insultantes y comunes en la derecha que en la izquierda.

La desatención de los medios hace que los políticos no se relajen, sino que vivan en la mayor de las apatías. No es que hagan pocos esfuerzos, no hacen ninguno. Se achaca a los políticos que solamente se preocupan por sus apariciones en los medios de comunicación; los políticos andaluces no tienen que hacer ni un trabajo de imagen, porque los medios no les prestan casi atención.

Marshall McLuhan dijo aquello tan repetido de que el medio es el mensaje. Pero el problema de Andalucía no es que no haya mensaje, es que no hay ni medio.

martes, diciembre 11, 2007

Los becarios: nueva forma de explotación laboral

Las empresas no saben qué hacer para eludir lo poco que queda de un sistema laboral que dé ciertos derechos y alguna seguridad a los trabajadores. Se les ocurrió que la figura del trabajador autónomo era ideal para tener trabajadores sin los inconvenientes de la sindicación, de las disposiciones de un convenio colectivo que regula remuneraciones, horarios o condiciones de trabajo.

Tarde ha reaccionado la ley, pero lo ha hecho. La Ley del Estatuto del Trabajador Autónomo ha creado la figura del “trabajador autónomo económicamente dependiente” que esencialmente es aquel que dependen en al menos el 75% de sus ingresos de un solo cliente. La idea es buena, pero rápidamente se me han ocurrido algunas trampillas, que pondrán ser remedias por la jurisdicción de lo social, ya que por fin estos trabajadores podrán acceder a los procedimientos laborales, más ágiles y rápidos que los procedimientos civiles que anteriormente les correspondían.

Las empresas sabían que tarde o temprano estos llegaría, por lo que comenzaron su nueva huida del Derecho Laboral a través de la figura de los becarios. Un becario es una persona, generalmente estudiante universitario, que recibe una formación en la empresa en consonancia con su formación académica, con la posibilidad de una pequeña compensación económica dependiendo de las horas de dedicación.

En este asunto se ha unido el hambre con las ganas de comer, porque las universidades cada vez se ven más impelidas a proporcionar a sus estudiantes prácticas en empresas, ya que esta posibilidad es uno de los criterios de las numerosas clasificaciones de universidades que están proliferando. Los alumnos caen rendidos ante la oferta de incluir unas prácticas en su curriculum y de camino ganarse unos eurillos.

Después de esta convergencia de intereses llegan los problemas, como CCOO ha denunciado. Las plantillas no se aumentan cuando es necesario porque se recurren a las bolsas de becarios para engrosar las filas de los trabajadores no contratados. Pronto se les promete, bajo cuerda, un poco más dinero a cambio de muchísimas más horas de trabajo, o bien a cambio de un contrato laboral que no llega porque es preferible incorporar un nuevo becario, sin convenio colectivo ni derechos, a un nuevo trabajador.

Lo que iban a ser unas prácticas ideales para el curriculum se transforman en muchas ocasiones en un momento para dejar de estudiar en búsqueda de un puesto de trabajo que no llega. Sin el trabajo y con los estudios fatalmente interrumpidos, los becarios quedan en tierra de nadie, o más bien en las cifras de los descomunales beneficios de las empresas que les contratan y explotan.

Voy a ser arriesgado y voy a formular una propuesta. Dado que las universidades son el caladero de estas empresas para encontrar sus becarios, son las universidades las que tienen, en conjunto, que poner algunas condiciones. Un becario no debería poder desarrollar una labor que no esté directamente relacionada con sus estudios y mucho menos ocuparse de un área que debería ser ocupada por un trabajador. La dedicación debe estar limitada y los convenios de colaboración deben ser evaluados en virtud de la marcha académica del becario. Tendría que establecerse un contrato entre la empresa y el becario, con las condiciones, así como una regulación estatal parecida a la de los becarios de investigación.

Las prácticas en empresas son una cosa y el trabajo es otra. La Ley no puede volver a llegar tan tarde como el caso de los trabajadores autónomos. Que nunca más encontremos un anuncio en el que se dice que se busca un becario con experiencia.